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martes, 6 de marzo de 2018

Noticias varias 3 al 6 de marzo de 2018


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El itinerario teológico de Juan Pablo II hacia Asís (III) (AF)

Crisis de Canonizaciones (I) (AF)

EL ECUMENISMO EN JUAN PABLO II (VIII) (Iota Unum)

Cambiar la iglesia: Ross Douthat enfrenta el siglo XXI (1P5)

El católico pelagiano actual, no habla de pecado sino de «errores», «fallos», «enfermedades de la conducta», «actitudes inadaptadas», «trastornos conductuales»(1) (El oriente en llamas)

Cardenal Kasper: Deja de llamarlo 'herejía' para permitir la Comunión para adúlteros (LSN)

Sitio web de los obispos alemanes: considerando al cardenal Kasper como un "papa creador" (1P5)

Pablo VI será canonizado al cierre del sínodo de octubre, dice el Cardenal Parolin (CH)

Cardenal Müller: El Magisterio no debe llevar a los fieles "a la confusión"  (LSN)

Gran Hermano con ojos de almendra (Aldo María Valli)

Xinjiang, cruces, cúpulas, estatuas destruidas: la nueva revolución cultural "sinicizada" (Chiesa e post Concilio)

Una objeción al documento AOW que implementa Amoris laetitia
(A la luz de la Ley: Edward Peter)

EL ABORTO,¿ES UN PROBLEMA DE SALUD? (Cabildo: Mario Caponnetto)

Vídeos de Gloria TV

Bishops’ Conferences As a Means to Create More Confusion? 

Saint Maximilian Kolbe Loathed the Ecumenical Movement

Selección por José Martí

Los "dubia" tienen un cardenal más, el holandés Willem Jacobus Eijk (Sandro Magister)



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No es uno de los cuatro cardenales que en 2016 presentaron al Papa Francisco sus "dubia".

Pero los apoya plenamente cuando dice que "el origen de la confusión es la exhortación postsinodal 'Amoris Laetitia", y añade: "Me gustaría que el Papa hiciera alguna aclaración en mérito, preferiblemente en forma de documento magisterial".

Holandés, 65 años, médico y teólogo experto en bioética, desde 2007 arzobispo de Utrecht y hasta el 2016 presidente de la conferencia episcopal de los Países Bajos, el cardenal Willem Jacobus Eijk no es un hombre al que le guste esconderse.

Siempre ha discutido claramente las tesis favorables a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar: antes, durante y después de los dos sínodos sobre la familia.

Ha sido uno de los once cardenales que, en verano de 2015, se alinearon públicamente en un libro en defensa de la doctrina de siempre.

Ha sido uno de los trece cardenales que, al principio de la segunda sesión del sínodo, escribieron al Papa Francisco la carta que hizo que éste se enfureciera, en defensa de la libertad y corrección de la discusión sinodal.

Y ahora es uno de los críticos más claros de la confusión causada por "Amoris Laetitia", como se puede observar en la entrevista reproducida más abajo, parte final de un coloquio más amplio con Lorenzo Bertocchi, que sale publicado en el número de marzo del mensual "Il Timone".

En otras partes de la larga entrevista el cardenal Eijk describe y denuncia el plano inclinado, "the slippery slope", que en numerosos países, empezando por el suyo, Holanda, lleva a una legalización y aceptación, cada vez mayor, hasta grados extremos, de la eutanasia, los matrimonios homosexuales, la ideología de género, con la Iglesia católica, a su vez, cada vez más invadida por una crisis de fe que la ciega ante el peligro.

Leamos qué opina sobre la crisis originada por "Amoris laetitia", una crisis que "está dividiendo a la Iglesia" sin que llegue, desde la cátedra de Pedro, una palabra aclaratoria.

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P. Eminencia, ¿qué piensa usted sobre la controvertida cuestión del acceso a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar?

R. – La cuestión de si se puede permitir a los llamados divorciados que se han vuelto a casar por lo civil recibir la absolución sacramental y, por lo tanto, la Eucaristía, está dividiendo a la Iglesia. Hay en marcha un debate, a veces bastante vehemente, a todos los niveles, entre cardenales, obispos, sacerdotes y laicos. La fuente de la confusión es la Exhortación postsinodal Amoris Laetitia, escrita por el Papa Francisco como conclusión de los Sínodos sobre la familia de 2014 y 2015.

Esta confusión concierne sobre todo al número 305 de la exhortación. Se observa que algunas conferencias episcopales han introducido directrices pastorales que implican que los divorciados que se han vuelto a casar puedan ser admitidos a la comunión con una serie de condiciones y después de un periodo de discernimiento pastoral por parte del sacerdote que los acompaña. Otras conferencias episcopales, en cambio, lo excluyen. Lo que es verdad en un sitio A no puede ser falso en un sitio B. Estas diferentes interpretaciones de la exhortación, que conciernen a cuestiones doctrinales, causan confusión entre los fieles. Me gustaría mucho que el Papa hiciera algunas aclaraciones en mérito, preferiblemente en forma de documento magisterial.

Yo mismo, al haber participado en ambos Sínodos sobre la familia, he argumentado que no se puede permitir a los divorciados casados de nuevo civilmente recibir la comunión; lo hice en un artículo publicado en un libro que contenía la intervención de once cardenales.

P. – ¿Puede explicar brevemente cuál es su posición?

R. – Jesús mismo dice que el matrimonio es indisoluble (Mateo 5,32; 19,9; Marcos 10,11-12; Lucas 16,18). Jesús, en el Evangelio según Mateo, (19,9; cfr. 5,32), parece admitir una excepción, es decir, que se pueda repudiar a la propia esposa "en caso de unión ilegítima". Sin embargo, el significado de la palabra griega, porneia, traducida aquí con "unión ilegítima" es incierto: significa muy probablemente unión incestuosa a causa de un matrimonio entre grados de parentela prohibidos (cfr. Levítico 18,6-18; cfr. Hechos de los Apóstoles 15,18-28).

El argumento más profundo es que no se puede permitir a los divorciados que se han vuelto a casar recibir la comunión en base a la analogía entre la relación entre marido y mujer y la relación entre Cristo y la Iglesia (Efesios 5,23-32). La relación entre Cristo y la Iglesia es un don mutuo total. La donación total de Cristo a la Iglesia se realiza en la donación de su vida en la cruz. Esta donación total está presente en el sacramento de la Eucaristía.

Quien participa en la Eucaristía debe estar dispuesto a un don total de sí mismo, que forma parte de la donación total de la Iglesia a Cristo. Quien se divorcia y se vuelve a casar por lo civil, mientras el primer matrimonio no ha sido declarado nulo, viola el don mutuo total que este primer matrimonio implica. El segundo matrimonio de rito civil no es un matrimonio propio y verdadero. Violar el don total del primer matrimonio, que aún se considera válido, y la ausencia de la voluntad de abstenerse de este don total, hace que la persona implicada sea indigna de participar en la Eucaristía, que hace presente la entrega total de Cristo a la Iglesia. Esto no es óbice, sin embargo, para que los divorciados que se han vuelto a casar puedan participar en las celebraciones litúrgicas, también en la Eucarística, sin recibir la comunión, y que los sacerdotes les acompañen pastoralmente.

En el caso en que los divorciados vueltos a casar por lo civil no puedan separarse, por ejemplo, cuando tienen obligaciones hacia los hijos de ambos, pueden ser admitidos a la comunión o al sacramento de la penitencia, sólo respondiendo a las condiciones mencionadas en el número 84 de la "Familiaris Consortio" y en el número 29 de la "Sacramentum Caritatis". Una de estas condiciones es que deben comprometerse a vivir como hermano y hermana, es decir, sin tener relaciones sexuales.


Sandro Magister

Los obispos españoles, enfrentados por la Huelga de las Mujeres (Carlos Esteban)



La Huelga de las Mujeres del próximo día 8 tiene acerbamente dividida y enfrentada a nuestra jerarquía eclesial, con unos obispos apoyándola con insólito entusiasmo -desde el Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, que llega a ‘reclutar’ a la Virgen María a su favor, al Obispo de Tarazona, Eusebio Hernández o al de Palencia-, otros oponiéndose frontalmente a las tesis de los colectivos convocantes -como el ordinario de Alcalá, Monseñor Reig Pla, quien ha tenido a bien recordar las extrañas reivindicaciones que Osoro y Hernández parecen apoyar, al de San Sebastián, José Ignacio Munilla, que ha asegurado que «el demonio ha metido un gol desde sus propias filas» a la causa feminista-, y esa mayoría habitual que calla y otorga.

Hemos hablado de todos ellos, especialmente del lamentable ‘lapsus’ mariano del madrileño, pero la posición de unos y otros, difícilmente reconciliable, llama la atención sobre un fenómeno que sobrepasa con creces el alcance de esta huelga: la división abierta en el seno de la Conferencia Episcopal.

Recapitulemos un momento. La primera ‘salva’ en este combate dialéctico parte del Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, cuando, consultado por la postura adecuada ante una huelga ‘laboral, de cuidados y de consumo’, responde que, naturalmente, la apoya porque “hay que defender sus derechos”, los de la mujer (aunque no indicó en qué son conculcados ahora) y añade que “lo haría también la Santísima Virgen María”. La imagen es, cuanto menos, chocante, si no, como opinan muchos, abiertamente irreverente.

Le responde indirectamente su vecino y colega en el episcopado, Monseñor José Antonio Reig Pla en la página web de la Diócesis de Alcalá, donde recopila algunas de las declaraciones más sonadas -y habituales- de los colectivos feministas convocantes, como donde afirman que hacen huelga “para ser dueñas de nuestros cuerpos, nuestros deseos, nuestras decisiones. Para que el Estado garantice, la sociedad respete y la Iglesia no se meta”. Eso también le incluye, Monseñor Osoro.

Salta entonces al ruedo público el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández, quien proclama en la Cadena SER: “Yo os animo a que hagamos esta reivindicación por una sociedad siempre en principios de igualdad”. Más lejos va el de Palencia, que invita a sumarse a las movilizaciones “convocadas por las organizaciones sindicales y feministas para visibilizar las discriminaciones que sufren las mujeres en el empleo y en los demás ámbitos de esta sociedad patriarcal y deshumanizadora”.

Y cierra, por ahora, esta sucesión de declaraciones enfrentadas Monseñor Munilla, para quien el “feminismo radical o de género” tiene como “víctima a la propia mujer y a la verdadera causa femenina”, y añade que “el feminismo, al haber asumido la ideología de género, se ha hecho una especie de harakiri”.

Y los fieles asisten a esta consagración de la discordia episcopal como si se tratase de un partido de tenis pastoral, sin saber a qué carta quedarse o qué pensar, en cristiano, de la dichosa huelga.

Pero España no es diferente, tampoco en esto, y la división recuerda demasiado a la que reina en toda la Iglesia de un tiempo a esta parte, entre quienes, estimulados por el espíritu reformista de Francisco, buscan un acercamiento de la moral católica con las modas ideológicas del siglo y quienes consideran la doctrina como reflejo de verdades inmutables transmitidas por la Tradición, reveladas en la Escritura e interpretadas por el Magisterio.


Carlos Esteban

La diócesis de Alcalá de Henares explica en qué consisten las reivindicaciones feministas del 8 de marzo



Mientras que el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, P. José María Gil Tamayo, y el cardenal arzobispo de Madrid, S.E.R Carlos Osoro, apoyan la huelga feminista del próximo 8 de marzo, la diócesis de Alcalá de Henares publica en su web los objetivos confesos de quienes organizan dicha protesta.

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(Diócesis de Alcalá de Henares) Siempre con amor y respeto a las personas, y para conocimiento de los fieles de la Diócesis de Alcalá de Henares (Madrid, España), ofrecemos a continuación sólo unos pocos enlaces reveladores:

«¿Para qué hacemos huelga?»
«Para ser dueñas de nuestros cuerpos, nuestros deseos, nuestras decisiones. Para que el Estado garantice, la sociedad respete y la Iglesia no se meta» (Página 9):
http://hacialahuelgafeminista.org/wp-content/uploads/2018/01/CONTENIDOS-8M.pdf
«Para que la educación sea pública, laica y con currículos feministas donde se transversalice la perspectiva de género en todas las disciplinas» (Página 9):
http://hacialahuelgafeminista.org/wp-content/uploads/2018/01/CONTENIDOS-8M.pdf
«¡Aborto libre, seguro y gratuito!» (página 10, párrafo 3):
http://hacialahuelgafeminista.org/wp-content/uploads/2018/01/CONTENIDOS-8M.pdf
«Para que las lesbianas, bisexuales y trans y otras personas disidentes sexuales y/o de género podamos expresar libremente nuestra identidad y sexualidad, teniendo un pleno reconocimiento de nuestros derechos sexuales y reproductivos. Para que se asuman los diferentes modelos diferentes de familia y proyectos de vida que existen. Que se nos facilite el acceso a la reproducción asistida, se despatologice la transexualidad, ofreciendo garantías a quienes queramos hacer un proceso de tránsito y autonomía para construir nuestras identidades y sexualidades.» (página 10, párrafo 4):
http://hacialahuelgafeminista.org/wp-content/uploads/2018/01/CONTENIDOS-8M.pdf
«Grito global por la despenalización del aborto»:
http://hacialahuelgafeminista.org/manifestacion-28s/

http://hacialahuelgafeminista.org/manifestacion-28s-2/

http://hacialahuelgafeminista.org/tag/madrid/page/3/

A continuación, la web de la diócesis madrileña -sufragánea de la archidiócesis de Madrid-, publica un artículo de su obispo, Mons. Reig Pla y diversos documentos de la Iglesia sobre la mujer.

Se puede leer todo haciendo click en este enlace.

NOTA