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jueves, 30 de septiembre de 2021

La Iglesia irrelevante



En las próximas semanas se publicará el documento final surgido del sínodo alemán y que se presume catastrófico. El obispo de Ratisbona lo ha calificado de herético y nada menos que el cardenal Kasper de “no católico”. Este acontecimiento, que nosotros por ahora vemos de lejos, es indicativo de la situación real en la que se encuentra la Iglesia católica en la actualidad: la irrelevancia, con una fuerte tendencia a su desaparición. En un estudio reciente llevado a cabo en Alemania se concluye que sólo al 12% de la población, incluidos los católicos, les parece que la religión tiene alguna importancia en la sociedad. Es decir, al 88% les da lo mismo que la Iglesia exista o no exista, y si siguen saltando los escándalos de los últimos años, no sería raro que prefieran directamente que no exista. Seguramente los porcentajes serán distintos en Europa del sur, en Estados Unidos y en Iberoamérica, la fantasiosa reserva de la Iglesia, pero ¿cuánto más? ¿20%? ¿25? Sí, en el mejor de los casos.

Estos datos los he tomado de un video del P. Santiago Martín que recomiendo vivamente. Y este sacerdote, que no es un tradicionalista, concluye: “La nueva Iglesia ha fracasado”. Y es que, si después del Concilio Vaticano II la Iglesia, que ya estaba en retirada, adoptó la estrategia de adaptarse al mundo para permanecer en el candelero y no perder fieles, esa estrategia se ha revelado como un error espantoso que nos ha encaminado a la presente situación de extinción.

Y no es necesario recurrir a estudios sociológicos o a costosas encuestas realizadas por consultoras internacionales. Basta visitar los domingos —no digamos los días de semana—, las iglesias: están vacías. Y lo mismo en Europa que en Argentina. La poca gente que aún iba antes de la pandemia, ya dejó de hacerlo por efecto del pésimo manejo que hicieron los obispos de las cuarentenas decretadas por los gobiernos. Un lector comentaba en la entrada anterior del blog: “En la parroquia donde yo concurro, ayer domingo en misa sólo éramos siete más dos del coro, el cura casi se puso a llorar. Y motivos no le faltan porque cualquier secta de esas que proliferan por ahí reúne mucho más gente”. Y esta no es una situación privativa de Argentina. Es la situación que se observa en todo el mundo.

Pero el problema se agrava porque la jerarquía de la Iglesia, comenzando por el Sumo Pontífice, no reconoce la gravedad terminal de la enfermedad y propone incrementar las dosis del mismo remedio que ya probó su efecto nocivo. Recuerdo, solo para poner un ejemplo entre tantos, lo dicho a los jesuitas eslovacos:

Por eso hoy se vuelve al pasado: para buscar seguridad. Nos asusta celebrar delante del pueblo de Dios que nos mira a la cara y nos dice la verdad. Nos asusta seguir adelante con las experiencias pastorales. Pienso en el trabajo realizado en el Sínodo de la familia para hacer entender que las parejas en segunda unión ya no están condenadas al infierno. Nos asusta acompañar a gente con diversidad sexual. Tenemos miedo de las encrucijadas de las que nos hablaba Pablo VI. Este es el mal de este momento.

Bergoglio insiste con que el adulterio ya no es pecado y en el “acompañamiento” a las personas con diversidad sexual como signos de esta “nueva Iglesia” “en salida” que ha probado ser un completo fracaso. Muy pocos son los adúlteros interesados en ir a misa o en comulgar, y menos aún los diversos sexuales. Ambos saben bien qué tienen que hacer para ser salvos: más vale arrancarse un ojo y entrar tuerto en el Reino de los Cielos, que irse con los dos ojos al infierno.

La catástrofe actual de la Iglesia no es culpa de Francisco. Lo hemos repetido aquí infinidad de veces; son problemas que se arrastraban desde hacía décadas y que se resolvieron mal sistemáticamente. Pero sí es su responsabilidad la hecatombe que se prevé en un futuro próximo. Hace un par de días, un medio laico calificó a Bergoglio como “el Papa más ridículo de la historia de la Iglesia” y como “tonto”, y ya dimos cuenta aquí que aún sus amigos más cercanos lo han dejado solo. El rey está desnudo y ya no sólo el niño se ha dado cuenta.

Considero que es tarea urgente y grave responsabilidad de los obispos, encargados por Nuestro Señor del gobierno de la Iglesia, sentarse a pensar seriamente qué hacer para encontrar una salida que tenga un mínimo de garantía de éxito. El pontificado de Bergoglio está ya terminado y fracasado. No se puede insistir por esa vía. El problema es lo vendrá después de él. Ya ha quedado claro que la crisis de la Iglesia no se arregla refosilándose con el mundo y juntando multitudes en las JMJ o en los viajes pontificios. Esas fueron ingenuas esperanzas de los ’80 y ’90 que han quedado sepultadas.

El P. Martín, al final de su video, explica que en su opinión la solución exige la unidad. Y estoy de acuerdo. El problema es cómo se logra.

The Wanderer

lunes, 27 de septiembre de 2021

Cardenal Raymond Leo Burke escribe carta de agradecimiento a todos quienes oran por él

 SECRETUM MEUM MIHI



La carta tiene como fecha Sep-25-2021 y está publicada en varios idiomas en el sitio de internet del Cardenal Raymond Leo Burke. Esta la versión en español.

25 de septiembre 2021

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Agradeciendo una vez más, de todo corazón, vuestras fieles y generosas oraciones por la recuperación de mi salud, les escribo para informarles sobre el progreso de mi rehabilitación. Al agradeceros, agradezco, sobre todo, a Nuestro Señor, que, en respuesta a vuestras oraciones, me ha conservado en vida. Agradezco también a Nuestra Señora de Guadalupe y a todos los santos por cuya intercesión habéis ofrecido y ofrecéis oraciones por mí.

El pasado 3 de septiembre salí del hospital para instalarme en una casa vecina donde viven los miembros más cercanos de mi familia. La casa está bien equipada para el programa de rehabilitación que estoy siguiendo. Mi secretario sacerdote ha venido ahora desde Roma para quedarse conmigo de modo a ayudarme con mi programa de rehabilitación. También me está ayudando a responder a la correspondencia y a lidiar con los muchos cambios de agenda necesarios debido al tiempo que estuve en el hospital y, ahora, a las varias semanas que necesitaré para recuperarme lo más completamente posible de la enfermedad.

Aunque estoy haciendo progresos constantes, la mejoría es lenta. Los médicos y terapeutas que dirigen el programa de rehabilitación me aseguran que eso es necesariamente así y que estoy procediendo bien. Por mi parte, estoy tratando de crecer en la paciencia. Mis principales desafíos, en la actualidad, son recuperar ciertas habilidades físicas fundamentales, necesarias para mi vida diaria; superar la fatiga general y la dificultad para respirar, típicas de quienes han sufrido el contagio del virus Covid-19. No puedo predecir cuándo podré volver a mis actividades normales. Al parecer, será de aquí a varias semanas.

Lamento no poder responder a vuestras comunicaciones individualmente, ya que debo concentrar mi limitada energía en recuperar mis fuerzas. Por eso también debo limitar el número de llamadas telefónicas y visitas personales que recibo. Estoy profundamente agradecido por vuestra comprensión.

Nuestro Señor me ha preservado en vida para alguna obra que Él desea que realice, con la ayuda de Su gracia, por amor a Él y a Su Cuerpo Místico, la Iglesia. Estoy decidido a utilizar el tiempo presente de rehabilitación de la mejor manera posible, de modo que esté preparado para llevar a cabo Su obra. A lo largo del tiempo transcurrido en el hospital y también ahora, sigo poniéndome al amparo de Nuestra Santísima Madre, para que mi corazón, unido con su Inmaculado Corazón, descanse siempre seguro en el Sacratísimo Corazón de Nuestro Señor. Como padre espiritual en la Iglesia, he contado en gran medida con la ayuda de San José, cuyo Purísimo Corazón abrazó el Corazón de María, su verdadera Esposa, y de Jesús, su Divino Hijo, confiado a sus paternales cuidados.

Os ruego que continuéis orando por mi plena recuperación. Por mi parte, cada día yo ofrezco mis oraciones y sufrimientos por vuestras muchas intenciones. Oremos todos y ofrezcamos sacrificios por el mundo y la Iglesia, que están acosados por tanta confusión y error haciendo grande y hasta mortal daño a muchas almas.

Pidiendo a Dios que os bendiga a vosotros, a vuestros hogares y a todas vuestras actividades, soy vuestro en el Sagrado Corazón de Jesús, en el Inmaculado Corazón de María, y en el Purísimo Corazón de San José,

Cardenal Raymond Leo Burke

Entrevista con el cardenal Sarah



La entrevista a la que hacemos referencia fue publicada en el sitio oficial de informaciones de la Iglesia suiza, Cath.ch, Sep-22-2021. Religión en Libertad presenta una traducción al español de la misma, Sep-26-2021, la cual transcribimos (con algunas adaptaciones). En una entrevista en la web católica suiza Cath.ch analiza la actualidad de la Iglesia y la sociedad. Sarah: 
" Lo importante no es el camino, sino la verdad. La verdad no surge del consenso, nos precede». “No soy ni tradicionalista ni progresista. Enseño lo que me enseñaron los misioneros. Quiero ser fiel, eso es todo”. 
Al cardenal Robert Sarah no le gustan las etiquetas. El anterior prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos visitó recientemente la abadía de St-Maurice, en Suiza, para presidir la celebración de los mártires de Agaune. En medio de las celebraciones dedicó un tiempo a los periodistas del portal católico suizo Cath.ch, al cual concedió la siguiente entrevista en la que analiza la actual situación del mundo y la Iglesia: la liturgia, el latín, el proceso sinodal alemán, la actual crisis de la sociedad y el celibato sacerdotal entre otros muchos temas.

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- Algunas personas le llaman intransigente. ¿Acepta este calificativo?

- Dios es exigente, porque el amor es exigente. Si se entiende intransigente en este sentido, sí, estoy de acuerdo. Amar de verdad es morir por los demás. Es Cristo quien lo dice. La religión cristiana es exigente. No es fácil. Si queremos entrar en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, no podemos vivir nuestra fe a la ligera. Una fe que rechaza la cruz no es cristiana. Cuando Pedro le dice a Jesús: “No, la cruz no es para ti”, Jesús responde “detrás de Satanás”. Otro pasaje dice: “Si tu mano derecha te escandaliza, córtatela”. Si tu ojo te lleva a pecar, sácatelo”. Es intransigente.

- Dejó la Congregación por el culto divino a principios de 2021. ¿Cómo vive hoy su misión?

- Hoy en día, muchos cristianos buscan apoyo en esta confusión, para crecer en la fe, para apoyar sus convicciones. Mi tarea es confirmarlos en la fe, en la medida de lo posible, para que no cambie lo que siempre han creído. El evangelio sigue siendo válido como lo ha sido para los apóstoles, los padres de la Iglesia y los santos a lo largo de la historia. Como cantamos cada Sábado Santo: “Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”.

- En un libro publicado la semana pasada en Italia, el Papa emérito Benedicto XVI ve una causa antropológica para la crisis actual.

- La crisis es múltiple: de fe, del sacerdocio, de la Iglesia, pero sobre todo antropológica, agravada por la ideología de género. El hombre se cree capaz de formarse a sí mismo, de crearse a sí mismo. No quiere depender de Dios ni de nadie más que de sí mismo. Estoy totalmente de acuerdo con el análisis de Benedicto XVI. Esta crisis se acentúa más en Occidente que en otros lugares, debido al envejecimiento de la población, la evolución de la natalidad y el progreso tecnológico. Queremos mejorar, aumentar al hombre, hacerlo inmortal. Pero estas son ilusiones. La perfección pertenece solo a Dios.

- Estas ilusiones chocan con el enigma de la muerte.

- Claro. Mucha gente le tiene tanto miedo a la muerte hoy. Ya no piensan en el alma, sino solo para protegerse físicamente. Todos los arreglos de salud ante la pandemia van en esta dirección, pero nadie se ocupa de la muerte del alma, mientras sea lo esencial de la vida humana.

- ¿Cómo puede la tradición ayudar al hombre en este sentido?

- El hombre es un heredero. Recibe vida, un nombre, una familia, un país, un idioma, una cultura, una tradición. Pero él lo niega, quiere crearlo todo. Lo que solo aumenta la crisis y la desorientación. Un árbol sin raíces muere. Un río tan vasto, por majestuoso que sea, se seca y desaparece si se le corta su fuente. Occidente lo ha olvidado.

- Sin embargo, la tradición es un proceso dinámico.

- Cuando tocas una herencia, no es para enterrarla, ni para malgastarla, sino para hacerla fructificar. La tradición no es algo fijo. Evoluciona, pero sin desarraigarse. Como un hombre que nace con miembros pequeños que luego crecerán y se desarrollarán. Si todos actúan como piensan, independientemente de su historia y tradición, nos dirigimos hacia la anarquía.

- El Papa Francisco nos invita a no tener miedo a la libertad, ni a la novedad.

- Tienes que abrirte, pero permaneciendo tú mismo. Si me abro a alguien, no debo desaparecer. Debo conservar lo que soy. Cristiano, sigo siendo cristiano. Abrirse no es solo buscar un consenso, sino querer intentar hacer crecer al otro, caminar juntos hacia la búsqueda de la verdad.

- Caminar juntos es la definición de la palabra sínodo.

- No. Lo que importa no es la caminata, sino la búsqueda de la verdad. La verdad no surge del consenso, nos precede. Si dialogamos, si nos encontramos, es porque buscamos juntos la verdad que nos hace libres. Cada uno viene con su visión, sus ideas. Pero si soy honesto, tengo que admitir que mi visión es incompleta y estar preparado para abrazar la visión del otro de manera más completa y verdadera.

Si miramos lo que está sucediendo en el camino sinodal alemán, no sé a dónde nos llevará. ¿Hacia una reinvención total de la Iglesia? Tomaremos lo que todos digan para establecer un consenso. Pero la verdad de la Iglesia está por delante de nosotros. No podemos hacerlo nosotros.

Sin embargo, la Iglesia está en movimiento, evoluciona, cambia a lo largo de los tiempos...

- No, la Iglesia no cambia. Ella nació en el costado traspasado de Cristo en la cruz. Somos nosotros los que tenemos que cambiar. Si la Iglesia es santa, solo puede cambiar para volverse aún más santa.

- ¿No corre el riesgo de estancarse? El Concilio Vaticano II nos invita a discernir los signos de los tiempos.

- El Vaticano II no dice que la Iglesia deba cambiar. Crece en número y santidad. Pero no cambia lo que es, es decir la extensión de Jesucristo, uno y santo. Es Jesús quien lo construye y no los hombres. Nosotros somos sus miembros.

- De ahí la importancia, a sus ojos, del anuncio fiel de la fe de la Iglesia a través de la liturgia.

- El adagio dice lex orandi, lex credendi. Mientras oramos, así es como creemos. Cualquiera que sea mi cultura, mi lugar de nacimiento, mi continente, mi fe en Jesucristo no cambia. La inculturación no es poner un barniz africano o asiático en un rito. La inculturación es dejar que Dios penetre en mi naturaleza humana y mi cultura. Es como la encarnación cuando Jesús toma nuestra forma humana, no la deja intacta, la deifica. Como dice san Ireneo: “Dios se hizo hombre para que el hombre se convirtiera en Dios”. De lo contrario, estamos horizontalizando la religión cristiana. Podemos hablar de temas sociales, pero primero tenemos que acercar al hombre a Dios.

- La celebración de la Misa es un sacrificio, pero al mismo tiempo también una comida fraterna.

- Lo que comemos y bebemos es el Cuerpo y la Sangre de Jesús que se sacrificó por nosotros. Entonces la Misa es un sacrificio salvador y no una comida fraterna. Es la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. No es principalmente una comida agradable. Debemos insistir en esto.

- Es aquí quizás donde se localiza la división entre los tradicionalistas y la Misa resultante de la reforma litúrgica promulgada por Pablo VI.

- Mire cómo celebramos la misa hoy. A menudo solo estamos charlando entre nosotros. El sacerdote habla, habla, sin dejar el silencio. En África tenemos muchos bailes, aplausos, pero ¿podemos bailar frente a un muerto? Jesús nos dice: “Haced esto en memoria de mí”. Estamos reunidos juntos, estamos felices, pero eso es todo. La liturgia no es para el hombre, es para Dios. Si perdemos la centralidad, el primado de Dios, entonces la Misa se convierte en una simple comida fraterna. Si no entramos en el misterio, entonces estamos peleando entre nosotros y cada uno quiere imponer su visión. Es Dios a quien celebramos, a quien adoramos. Él es quien nos une para salvarnos.

- La forma de creer está cambiando.

- No sé a qué se refiere. Cuando Jesús dice “creed en mí”, se lo está diciendo a los judíos, a los gentiles, a los griegos. Creer es confiar en Jesús, es confiar en él.

- Por tanto, el respeto de la forma litúrgica es fundamental para la fe.

- Estoy asombrado por otras religiones. Musulmanes, budistas, todos rezan de la misma manera. No entiendo por qué los cristianos estamos peleando por estos temas. La fe es un regalo de Dios. Gastamos demasiada energía en conflictos litúrgicos innecesarios.

- Los círculos tradicionalistas le han convertido en su abanderado…

- No, no soy portavoz. Afirmo lo que la Iglesia Católica siempre ha creído y afirmado. Afirmo la doctrina y la enseñanza moral de la Iglesia. No soy tradicionalista ni progresista. Enseño lo que me enseñaron los misioneros y algunos murieron muy jóvenes para darme a Cristo. No estoy inventando nada, no estoy creando nada. Quiero ser fiel, eso es todo. Dios nos habla como le habló a Adán y a los apóstoles.

- Otros le ven como un adversario del Papa Francisco.

- Es una etiqueta que me pegan. Pero nadie puede encontrar una sola palabra, una sola frase que yo hubiera dicho o escrito en su contra.

- En su lucha por la liturgia, el celibato de los sacerdotes es una cuestión fundamental. Ve un vínculo ontológico entre el sacerdocio y el celibato.

- Cristo es el esposo de la Iglesia y el sacerdote como alter Christus o ipse Christus (otro Cristo o el mismo Cristo) debe estar completamente conformado a Cristo. De modo que el celibato y el sacerdocio están relacionados ontológicamente.

- Las iglesias católicas orientales, sin embargo, tienen un clero casado.

- Las razones son políticas e históricas. Es todo. Estas Iglesias también reconocen la importancia del celibato ya que un sacerdote casado nunca será obispo. Todos los últimos papas, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI e incluso Francisco, han insistido en el celibato. El Papa Francisco dijo, usando las palabras de Pablo VI: “Prefiero morir antes que cambiar la ley del celibato”. Me han acusado de todo, de haber manipulado a Benedicto XVI, pero el Papa Francisco me agradeció personalmente mi libro. No me importa nada de eso. Quizás no tengamos la misma forma de expresarnos. Pero cada uno dará cuenta de ello ante Dios.

- Dedicó uno de sus libros al necesario silencio.

- El silencio es esencial para nosotros humanamente hablando. Cuando quieres descansar, necesitas silencio. Cuando se quiere leer o escribir el silencio es fundamental. En nuestra relación con Dios, es lo mismo. Dios vive en silencio. En nuestras sociedades ruidosas, Dios ha desaparecido. Tiene un total desinterés por Dios, porque nos devora el ruido, el teléfono, internet, las noticias. Nuestras ceremonias también son muy ruidosas.

- ¿En qué sentido?

- Agregamos palabras, inventamos cosas nuevas, comentamos todo el tiempo. Tomemos el comienzo de la Misa: “Preparémonos para la celebración de la Eucaristía reconociendo que somos pecadores”. No necesitamos explicaciones ni comentarios, sino silencio que nos permita entrar en nosotros mismos. Vengo de un país que tiene un 73% de musulmanes. Cuando un musulmán se prepara para orar, hace su ablución y luego se queda solo en un rincón en silencio y cuando termina, entra en la habitación a orar. ¿Qué hacen los sacerdotes? Se preparan para la sacristía charlando y luego continúan charlando durante la procesión de entrada. Queremos humanizar tanto nuestra liturgia que perdamos su significado.

- ¿El mantenimiento del latín podría ser útil en este sentido?

- El Concilio Vaticano II lo recomienda explícitamente. El idioma de la Iglesia, de la liturgia, es el latín. Cuando nos reunimos entre africanos o con gente de otros continentes, el latín nos une y nos permite celebrar juntos.

- Esto no se aplica necesariamente a una celebración en una comunidad local.

- Está mal haber suprimido el latín. Todos los musulmanes rezan en árabe, aunque no sea su idioma. Dividimos lo que Cristo unió. Si no hay más latín, ¿por qué hablar de la Iglesia latina? Lo mismo ocurre con la música con el mantenimiento del canto gregoriano.

- El Concilio también dice que la traducción al idioma del país puede ser útil.

- Esto significa que uno tiene que traducir la palabra de Dios a la lengua vernácula para que la gente pueda entenderla. Pero, de nuevo, no dijo cortar el latín.

- Los países de habla francesa presentarán la nueva traducción del misal para el inicio de Adviento de 2021.

- Es bueno que el misal en francés pueda aparecer. La traducción ha mejorado mucho, aunque todavía hay cosas que podrían haber sido mejores.

- ¿Es justo que la responsabilidad de las traducciones se haya confiado a las conferencias episcopales según la voluntad del Papa Francisco?

- ¿Se corrige un alumno que realiza un examen? Todavía necesita una corrección y una opinión externa. De lo contrario, todos se arriesgan a traducir como deseen. La gente me dirá “una conferencia episcopal conoce su idioma y su cultura”, por supuesto, pero no todas las conferencias episcopales tienen los medios, en particular un conocimiento bastante profundo del latín. Pero no quiero expresarme más sobre este tema.

- No quiere una Iglesia tibia.

- La Iglesia debe hablar un lenguaje claro y preciso que hable doctrina y moral. Muchos obispos guardan silencio o dicen cosas vagas por miedo a los medios de comunicación y reacciones negativas. Debemos pedir la gracia de Dios para aumentar nuestra fe y crecer en su amor. No rezamos lo suficiente.

sábado, 25 de septiembre de 2021

Las trampas del diablo en el “mundo tradicional” (Padre Santiago González)

ADELANTE LA FE


Comienzo este artículo evocando una cita del nuevo testamento: Hechos 17, 22-23 (capítulo del discurso de san Pablo en el aerópago ateniense). Esta es la cita:
Pablo, erguido en el centro del Areópago, tomó la palabra y se expresó así: — Atenienses: resulta a todas luces evidente que ustedes son muy religiosos. Lo prueba el hecho de que, mientras deambulaba por la ciudad contemplando los monumentos sagrados, he encontrado un altar con esta inscripción: “Al dios desconocido”. Pues al que ustedes adoran sin conocerlo, a ese les vengo a anunciar.
Pablo llega a Atenas y se encuentra una ciudad plagada de templos dedicados a los “dioses” (ídolos hechos de manos humanas) y él sabe que su misión es evangelizar a una población que no conoce a Cristo. Pablo sabe muy bien el error tan grave de la idolatría y el mal que causa en las almas. Lo sabe y quiere remediarlo con una predicación exhortativa que provoque la conversión plena de los atenienses. Y, con todo ello, comienza su sermón elogiando la virtud religiosa de sus oyentes; desde ahí los oyentes abrirán sus oídos no solo para “oír” sino para escuchar el mensaje, y con esa estrategia tan audaz Pablo irá logrando, poco a poco, que las almas se acerquen al único Dios verdadero.

Pues bien: en este artículo hago la invitación a todos los que amamos y respetamos la tradición católica para que advirtamos los peligros sutiles que el diablo convierte en tentación muy efectiva para anular y/o deformar nuestro apostolado en estos tiempos tan difíciles que vivimos. Aprendamos de san Pablo:

1: Pablo no comienza su discurso con una contundente condena de las prácticas idolátricas de sus oyentes. Al contrario: elogia una virtud que no está bien encauzada. Primera tentación del diablo hacia el mundo tradicional: presentarnos en todo momento con la bandera cargada de agresividad al defender si, la verdad, pero de la forma menos acogedora para un público que quizás nunca haya tenido la suerte de recibir una buena formación. O lo que es lo mismo: convertir en insoportable para la gente lo que es la mejor medicina de las almas, habida cuenta de que en nuestra manera impera más el deseo soberbio de imponernos que la humilde responsabilidad de transmitir una verdad que no poseemos sino que nos posee (lo cual es una sensible diferencia).

2: Pablo sabe argumentar su discurso de forma que no parezca afectado o artificial. Asume la prioridad del mensaje al pueblo por encima del orador que lo expresa. En su argumentación no busca el aplauso de sus amigos sino la comprensión de aquellos que desea sean convertidos por efecto de la Gracia. Segunda tentación: mantener una forma pietista (artificial en el fondo) que de modo inconsciente busque la llamada de atención no tanto de la Palabra manifestada como si de la fama personal so pretexto de ser un buen representante de Dios.

3: Pablo otorga a los oyentes una actitud buena a modo no consciente. Les anuncia al Dios verdadero al que “ya adoran sin conocer”. Magistral forma de exhortar los corazones hacia una conversión llena de alegría interior. Tercera tentación: suplantar la Gracia de Dios por una especie de “victoria apostólica” que anula por completo la acción de esa Gracia de Dios en el corazón de aquel a quien nos dirigimos que, quizás, esté más cerca de la verdad (en su vida) que nosotros en la nuestra.

Vivimos tiempos muy recios: es evidente. Pero no podemos olvidar que el diablo trabaja sin descanso no tanto para evitar que los católicos tradicionales obvien su misión apostólica sino más bien para deformarla y evitar así sus frutos espirituales. Y el ejemplo del discurso paulino nos debe hacer reflexionar sobre estas tentaciones encaminadas a impedir el efecto del Espíritu Santo sobre los corazones y, a la vez y sumado a ello, a potenciar una vanidad espiritual personalista que perjudica notablemente a la imagen de la tradición católica. Por tanto eliminemos de nuestra vida cristiana estas actitudes (si se dieran):

1: El gesto continuamente agresivo y lleno de celo amargo; el Padre Jorge Loring (q.e.p.d.) enseñaba que “con cara de cementerio es imposible hacer apostolado”

2: La permanente tensión interior que anula la paz del espíritu y ahoga la alegría de ser cristiano

3: La falta de empatía con las almas que Dios pone en nuestro camino para que las acerquemos a Él

4: El “quietismo” que convierte la vida espiritual en una especie de torre de marfil donde no dejemos entrar al prójimo desde un falso concepto de piedad

5: El ardiente deseo de lucha contra los pecados ajenos (y los males de la Iglesia) sin reparar que ese deseo debe iniciarse por la lucha contra nuestro pecado

Si advertimos, y luchamos, contra esas tentaciones con las que el diablo pretende errar nuestro camino, viviremos de verdad el mandato de las misiones a la vez que en nuestra conciencia resonará de forma permanente esta cita de Nuestro Señor con la que concluyo: estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo (Mateo 5,1-12a).

Padre Santiago González

Como analizar los estudios científicos. Por qué la mayoría de estudios científicos son falsos


Duración 9:36 minutos



La Dra Natalia Prego nos explica cómo analizar los estudios científicos. Como detectar el sesgo, que puede acabar convirtiendo el resultado de los estudios en falsos.

De acuerdo al estudio que en 2005 publicó John Ioannidis en PUBMED, la Dra Prego expone que las simulaciones muestran que para la mayoría de los diseños y entornos de estudios, es más probable que una afirmación de investigación sea falsa que verdadera. 

Además, para MUCHOS CAMPOS CIENTÍFICOS ACTUALES, LOS HALLAZGOS DE INVESTIGACIÓN DECLARADOS A MENUDO PUEDEN SER SIMPLEMENTE MEDIDAS PRECISAS DEL SESGO PREDOMINANTE.


La portavoz de Vox reza un Ave María contra el aborto en el Pleno de Córdoba




Paula Badanelli apela a la libertad de orar donde uno quiera y entona una plegaria en mitad de la sesión "para que Dios ayude a las mujeres que tienen en mente en este momento acabar con la vida de sus hijos"

Duración 2:20 minutos



Con un Ave María por las mujeres que piensan en abortar, así ha terminado una de sus intervenciones en el pleno la portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Córdoba,

Paula Badanelli:
“Yo voy a acabar mi intervención rezando un Ave María por las personas que están cerrando en estos momentos en la puerta de los abortorios y para que Dios ayude a las mujeres que tienen en mente en este momento abortar”, ha dicho.
La portavoz de Vox ha defendido la libertad de rezar por quien se quiera y donde se quiera, y de ese modo ha terminado su intervención rezando un Ave María "para que dios Ayude a las mujeres que tienen en mente en este momento acabar con la vida de sus hijos".

El momento ha tenido lugar durante el debate de una moción presentada por Izquierda Unida y Podemos que perseguía condenar el acoso a las mujeres que acuden a interrumpir su embarazo [o sea, a abortar] y eliminar las subvenciones a entidades que promuevan este tipo de actos. Una propuesta que llegaba al Pleno a raíz de la campaña antiabortista a las puertas de una clínica privada de Córdoba, donde activistas religiosos se reúnen para rezar, y al calor del debate en el Congreso que ha dado luz verde a una ley para condenar ese tipo de prácticas.

Para IU y Podemos, con estas campañas para rezar a las puertas de las clínicas se está produciendo "un atentado institucional de violencia de género” porque son las propias administraciones las que amparan la labor de entidades "que hostigan a quienes quieren abortar".

Finalmente, PP, Cs —que sí votó a favor de la nueva ley en el Congreso— y Vox han rechazado la moción de IU y Podemos para impedir el "hostigamiento" a las puertas de las clínicas abortivas, según los términos en que se planteaba la propuesta, y ha salido adelante una enmienda en la que se pide al Gobierno central y a la Junta de Andalucía incrementar la cuantía destinada a estas entidades.

viernes, 24 de septiembre de 2021

El fracaso de la "Nueva Iglesia" | Actualidad Comentada | 24-9-2021 | Pbro. Santiago Martín FM



Duración 12:22 minutos


Francisco: “Restaurar el pasado nos matará a todos” (Carlos Esteban)



Para ser el máximo representante de una fe intemporal, al Santo Padre parece obsesionarle el tiempo, el futuro (lo bueno) y el pasado (lo malo). 

En la Santa Misa por la Apertura de la Asamblea Plenaria del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas en el 50 aniversario de su instauración ha llegado a decir que “restaurar el pasado nos matará a todos”.
“Para hacer la Iglesia bella y acogedora tenemos que mirar juntos hacia el futuro, no restaurar el pasado, lo que desgraciadamente está de moda. Restaurar el pasado nos matará, matará a todos”, ha dicho el Pontífice. 
Fuertes palabras que inciden en su línea de los últimos meses contra las posturas tradicionalistas que ha culminado en su motu proprio Traditionis custodes.

Mirar al futuro es una consigna muy repetida, especialmente en las campañas políticas, que suena bien aunque no significa mucho, porque mirar el futuro es mirar a la nada: no existe, por definición. Y nuestra fe se basa, en todo caso, en el pasado, que tiene la ventaja de que se le puede mirar y aprender de él.

El cambio, la necesidad de cambio, ha sido el eje de su mensaje. “Si los cristianos, en vez de irradiar la alegría contagiosa del Evangelio siguen hablando en un lenguaje religioso desfasado, intelectualista y moralista, la gente será incapaz de ver al Buen Pastor”, ha añadido, y también: “Hoy en Europa podemos estar tentados de permanecer cómodamente dentro de nuestras estructuras, en la seguridad que nos ofrecen nuestras tradiciones, mientras a nuestro alrededor las iglesias se vacían y Jesús es cada vez más olvidado”.

¿Alguien podría recordarle al Santo Padre que las iglesias empezaron a vaciarse a caño libre y la sociedad dio la espalda a Cristo justo cuando la jerarquía eclesiástica decidió salir de sus “estructuras” y dejar atrás “nuestras tradiciones”?

Carlos Esteban

De la boca de los comentaristas y los niños de pecho (Bruno Moreno)



El otro día, en Eslovaquia, el Papa Francisco se reunió con jesuitas del país y tuvo una conversación distendida con ellos. Prefiero no comentar la mayor parte de esa conversación, porque creo que tiene más que ver con debilidades humanas que otra cosa. Hay una frase, sin embargo, de la que conviene hablar, porque afecta a toda la Iglesia y a la fe y la moral católicas.

Ante la pregunta de un joven jesuita, el Papa dijo: “Estoy pensando en el trabajo que se ha realizado —el Padre Spadaro estaba allí— en el Sínodo de la Familia para hacer entender que las parejas en segunda unión no están ya condenadas al infierno”. Es una frase asombrosa, que nos revela lo que piensa el Papa sobre Amoris Laetitia y sobre el cambio que quiere realizar en la moral de la Iglesia.

A mí la frase más bien me deja sin palabras, pero, por suerte, una comentarista con el norteño seudónimo de Argia ha hecho honor a su nombre (argia significa luz) y ha dejado en mi blog un resumen difícilmente mejorable de lo que ha dicho el Papa:

“Lo que yo entiendo, con ese párrafo es:

El matrimonio, ya no es indisoluble

Los casados vueltos a casar, después de Amoris Laetitia, ya no se van al infierno, es decir ya no viven en pecado mortal.

Los de antes es muy posible que sí, porque ellos sí vivían en pecado mortal.

Lo que dice Jesús en el evangelio: “el que repudia a su mujer y se casa con otra comete adulterio” o “el que mire a una mujer deseándola” también, ya no está vigente.”

Más claro, imposible. Conviene señalar que Argia, que yo sepa, no es teóloga ni nada por el estilo y precisamente por eso su reacción es tan importante. No se trata de especulaciones de teólogos y moralistas. Todo el mundo puede ver los efectos de este nuevo paradigma moral que se nos quiere imponer.

Son efectos terribles: destrucción del sacramento del matrimonio, destrucción de la idea misma de pecado mortal, ruptura con la Iglesia de los dos milenios anteriores porque puede estar equivocada en sus preceptos fundamentales y rechazo frontal del propio Evangelio y de las palabras del mismo Cristo para actualizarlas a la mentalidad del mundo en nuestra época. Es para echarse a llorar.

Esos son, además, solo los efectos inmediatos, porque este nuevo paradigma conlleva consecuencias inevitables que únicamente algunos (capitaneados por los obispos alemanes) han empezado a sugerir. A fin de cuentas, si uno puede seguir adulterando y no ir al infierno, ¿por qué no va a poder seguir mintiendo, robando, abusando de niños o asesinando? La única diferencia es que algunos de esos pecados están de moda y otros no, pero moralmente hablando, si es posible para uno también lo será para los otros. Si es posible divorciarse y vivir en adulterio y recibir a Cristo con la conciencia tranquila, ¿por qué no lo va a ser usar anticonceptivos, vivir en pareja del mismo sexo, abortar, negar la fe o desobedecer al Papa o al obispo con la conciencia igualmente tranquila y comulgando todos los domingos? ¿Por qué vamos a “acompañar” un pecado y otros no?

Por otro lado, si la Iglesia ha estado equivocada en algo fundamental durante dos milenios, ¿por qué no va a estar equivocada en todo lo demás? Cualquier doctrina, cualquier dogma de fe estarían sujetos a revisión y cambio cuando dejen de ser políticamente correctos, como hoy es políticamente incorrecta la indisolubilidad del matrimonio. ¿Dónde queda, entonces, la roca firme de la fe de la Iglesia? Ya no hay fe, sino solo una multiplicidad de las más dispares opiniones, apenas relacionadas con la figura vaga y buenista del Jesús mítico que cada uno se invente en su propia imaginación.

Ya sé que, cinco años después de Amoris Laetitia, algunos lectores preferirían olvidar el tema y que este blog no diera la lata con él, pero no puedo callarme. Como decía, esto afecta a toda la Iglesia, pero de forma especial a los laicos, los seglares, como Argia o como yo mismo, porque lo que está amenazado es particularmente nuestro: el sacramento del matrimonio.

Yo me casé con un sacramento indisoluble, hasta la muerte, con la garantía del amor mismo de Cristo en la cruz, que no puede fallar. Un sacramento en el que Dios hace posible lo que al mundo le parece imposible. Ahora, en cambio, veo que quieren cambiármelo por el triste y pobre sucedáneo que el mundo secularizado actual llama matrimonio y que está herido en su raíz por la desesperanza de una época apóstata que no entiende de compromisos permanentes, de gracia de Dios o de la victoria de Cristo. Quieren darme gato por liebre, cambiar un sacramento por una pálida imitación y sustituir la ley divina por otra humana más “misericordiosa". Quieren, en fin, arrebatarme la herencia más preciada que recibí y que quiero dejar a mis hijos, porque solo en ella se encuentra la vida eterna.

No, no y no. Sobre mi cadáver.

Bruno Moreno

jueves, 23 de septiembre de 2021

Lo que puede esconder la noticia de que el departamento de Salud de Navarra de por finalizada la pandemia del coronavirus en aquella comunidad

 EL DIESTRO


No sabemos si se han parado a analizar lo sucedido en los últimos meses, pero a nosotros hay muchas cosas que nos están llamando la atención; y mucho más, tras conocer la noticia de que el “Departamento de Salud da por finalizada la pandemia del coronavirus en Navarra año y medio después”.

Tras meses de vacunaciones indiscriminadas y de conocer infinidad de noticias sobre efectos secundarios, hemos pasado por un verano totalmente atípico: un virus que, en teoría, no podía sobrevivir por encima de los 26 grados de temperatura estaba haciendo estragos en pleno verano. Pero en el de 2021, no en el del 2020 ya que en aquel verano el virus desapareció, como es lógico. A eso lo llamaron “variante delta” por no llamarlo “inoculación“.

En este verano de 2021 se ha producido, además, otra “extraña” circunstancia: la gente joven, la que apenas se contagiaba hasta entonces, eran las víctimas principales del virus. Recordarán como “adornaron” esa noticia con la detención ilegal en un hotel de aquel numeroso grupo de jóvenes en Mallorca. Consiguieron convencer a mucha gente de lo malos, irresponsables y “supercontagiadores” que eran los jóvenes y la imperiosa necesidad que había de que los jóvenes se vacunaran. Incluso la ministro de Educación, Celáa, llegó a decir por aquellas fechas aquello de “les cogeremos después del verano“.

Todo esto hasta llegar a ahora, a septiembre. En septiembre nos han comenzado a decir que la incidencia del virus ya no solo afectaba a los jóvenes, ahora afecta, también, a los menores de 12 años, a los más pequeños. Ahora son los niños, los bebés los contagiados. Hay órdenes de vacunar a todo el mundo y para conseguirlo se inventan lo que haga falta porque, recuerden, todo esto es un invento de la gentuza que nos gobierna con la complicidad de televisiones y medios de comunicación.

Y de repente nos encontramos con la noticia de Navarra a la que hacíamos mención en el primer párrafo: da por finalizada la pandemia. Y recuerden, cuando empiezan desde una comunidad continúan desde el resto. Esta misma noticia se irá produciendo, poco a poco, en el resto de comunidades autónomas hasta que un día aparezca Sánc-HEZ por la televisión y nos venda, eufórico, las bondades de su gestión y de la vacuna. “Vacunar, vacunar y vacunar”, ¿recuerdan?

Este relato, poco a poco, será difundido por todas las televisiones y medios de comunicación. “Hemos vencido a la pandemia”, “la vacunación masiva ha acabado con el virus y se va a quedar como el resto de infecciones que circulan de forma endémica o en epidemias estacionales”.

Pero hay algo oculto detrás de todo esto. Algo de lo que nos hacíamos eco hace unas semanas en un artículo. El pasado día 31 de agosto publicábamos un artículo en el que comentábamos la siguiente noticia: “Un estudio dice que es muy probable que la gripe llegue este año de nuevo y lo haga con más fuerza“.

Imaginen, todo el mundo va a estar feliz y contento cuando las teles y medios de comunicación les digan que ya se ha acabado con la pandemia pero, bajo nuestro punto de vista, no se van a dar cuenta de lo que de verdad se oculta tras esa “buena noticia” porque con esa información el virus pasará a la historia poco a poco… y también las vacunas.

Si siguen estirando la historia del virus, también tendrían que hacerlo con la vacunación. Dirían que ese pequeño porcentaje, esa minoría de antivacunas negacionistas son los culpables de que aparezca la nueva variante a la que llamarían como les diera la gana. Hay que vacunar a todo el mundo e incluso podrían llegar a obligar a hacerlo.

Ahora imaginen que pasan uno o dos meses y llegáramos a una hipotética vacunación del 100% de la población. ¿Quiénes serían culpables de los nuevos contagios si estuviéramos el 100% inoculados? Si todos fuéramos inmunizados ya no habría nadie a quien culpar. ¿Una variante de quién? ¿De donde? ¿Otra China, de la India o vaya usted a saber de dónde?

Ellos saben que no van a poder inocular al 100% de la población y también saben que no pueden hacerlo saltándose leyes españolas e internacionales. A los que no se quieren inocular les da igual el pasaporte de vacunación, ni siquiera con ese chantaje lo harían porque saben que eso también podría ser tumbado en los tribunales.

Por otro lado hay un serio problema con los vacunados porque vienen los fríos y van a sufrir enfermedades, agravamientos de las que tengan e incluso la muerte de muchas personas en extrañas circunstancias e incluso entre la gente joven. ¿Cómo justificar algo como eso que, en el caso de algunas familias podría suponer incluso que cayeran varios de sus miembros? El coronavirus no porque ya estaríamos todos inmunizados y además ya habríamos “vencido al virus” para que nos olvidemos de él y de las vacunas.

Bajo nuestro punto de vista, la solución a todo, la excusa perfecta la da la gripe. Habrá más gripe y mucha gente mayor, ya inoculada, por desgracia caerá. Pero eso no extrañará a nadie porque se utilizará la miserable excusa de “son mayores“, “tenían patologías previas” o “es que la gripe de este año ha venido con más fuerza”. Y harán lo mismo con las personas más jóvenes que puedan caer. Sacarán también patologías previas o decir que ha sido todo muy “sorprendente” o “casual”.

Y del resto de personas anónimas que vayan cayendo, simplemente, no sabremos nada, permanecerán en el anonimato. Las familias no lo achacarán a las vacunas porque habrán pasado unos meses o incluso no querrán achacárselo porque se sentirán culpables y hacerlo les puede causar un gran daño psicológico.

En resumen, a pesar de que seamos, según ellos, minoría, muy pocos los que nos oponemos a la vacunación y al relato oficial, no debemos ser tan pocos y estamos haciendo más ruido del que pudiera parecer. Al fin y al cabo, para ser tan pocos nos dedican muchas horas de tiempo los grandes medios de comunicación. ¿Cómo es posible que se tomen tantas molestias con una minoría de locos negacionistas y antivacunas “bebedores de lejía”?

Creemos que su idea, la de los malos, es que cambiando el relato y dando la “pandemia” por finalizada conseguirán que el grupo de opositores se vaya deshaciendo. No hay virus, no hay vacunas, ya no hay que estar vigilantes. Si siguieran con ello cada vez seríamos más, como está pasando actualmente. Pero la realidad será la misma aunque el relato cambie porque el daño ya está hecho a demasiada gente y hay que seguir vigilantes.

Esta es nuestra opinión. Una opinión a la que llevamos dando vueltas desde hace semanas y que la noticia de Navarra nos ha animado a compartir con ustedes. Esperamos leer sus opiniones sobre este asunto en los comentarios. Gracias.

Extraordinario y valiente informe de Sergio J. Pérez Olivero, Licenciado y Doctor en Ciencias Químicas, que desmonta toda la farsa del virus, de las PCR y de las inoculaciones

 EL DIESTRO


Si se dan cuenta, llevamos meses en los que el discurso y el relato oficial de medios de comunicación, televisiones y gobierno se están basando en expertos que casi nunca dan la cara, supuestos estudios que, en muchas ocasiones, o no se citan, o, simplemente, se pasan por alto, como de soslayo, en el cuerpo del artículo al que se le pone un titular llamativo con el objetivo de llevar a la población a la inoculación masiva. Y aún peor, de gente de la que ya se sabe que ha recibido millonarios ingresos de las farmacéuticas.

El objetivo de todos es claro y ya lo dijo el presidente Sánc-HEZ en su momento: “Vacunar, vacunar y vacunar…” Desgraciadamente esa presión informativa, social, política y sanitaria ha llevado a mucha gente a caer en la trampa y a dejarse inocular, no sólo a ellos mismos, también a sus hijos menores a los que ni siquiera afecta el virus.

Si todo esto tuviera, simplemente, un objetivo económico ya sería muy grave, pero el problema es que, pasado el tiempo, nos estamos dando cuenta que el impacto económico es lo de menos ya que muchos de los inoculados han visto su salud seriamente afectada e incluso muchos han muerto.

Nos estamos encontrando, además, con demasiados profesionales en los que antes confiábamos y ahora, simplemente, se han vendido al relato oficial por dinero, o por mantener su puesto de trabajo. Son pocos los expertos, los profesionales que tienen la valentía y el coraje de ir en contra del relato oficial y muchos menos los que, además, dan la cara.

Uno de los pocos valientes que están dando la cara es el Licenciado y Doctor en Ciencias Químicas, Sergio J. Pérez Olivero
Pérez Olivero ha elaborado un informe de 225 páginas, que está actualizando en estos momentos, con el que pretende lo que muchos estamos pretendiendo: abrir los ojos a la población.
De la misma forma que somos muy críticos con los vendidos, con los cobardes que no se atreven a abrir la boca y contarnos la verdad, tenemos que apoyar a los pocos valientes que arriesgan su futuro para intentar despertar a la gente con datos científicos. Lean con atención el informe y distribúyanlo entre su círculo más cercano de personas. Sobre todo entre aquellas que todavía no se han dado cuenta de lo que en realidad está pasando.

martes, 21 de septiembre de 2021

El engaño más grande en la historia de la salud. Una cortina de humo para un mundo sin libertad de Magdalena del Amo Fernández, María José Martínez Albarracín y otros más

LA REGLA DE ORO


El libro presenta una visión alternativa, no sólo de la llamada pandemia, oficialmente producida por el SARS-CoV-2, sino de las piezas que componen este escenario distópico. 

Sus autores no niegan la enfermedad COVID, con sus neumonías, trombos y desórdenes neurológicos y mentales, ni tampoco las muertes. 

Lo que está en entredicho es la causa, y ésta hay que buscarla en otros focos distintos al virus: los campos electromagnéticos, algunos adyuvantes de las vacunas, como el polisorbato 80, el tritonx o el óxido de grafeno

Los autores cuestionan la engañosa prueba PCR -base de todo este escenario covidiano-, la mentira acientífica de los asintomáticos, los contagios o las "olas" ad hoc, y advierten del peligro de las vacunas experimentales que están llevando a la muerte y a sufrir efectos adversos irreversibles a miles de ciudadanos en todo el mundo, ante el silencio de los responsables.

Este libro es un grito de alarma ante el suicidio asistido al que se está induciendo a la humanidad. En él se desvela la gran mentira urdida, so pretexto de una crisis sanitaria, que no es tal. Estamos ante una estrategia geopolítica global, de cambio económico y de valores éticos y espirituales, diseñado por las élites que manejan el mundo en la sombra, ayudados por sus fieles servidores, especialmente los políticos. Se está librando una guerra contra la raza humana, con el fin de controlarla, esclavizarla, animalizarla y robarle su esencia, en aras de un transhumanismo perverso, aparte de reducir el número de habitantes en varios millones.

Este libro es un ruego a los científicos de bien, médicos, sanitarios en general, periodistas, jueces, fiscales, funcionarios, policías y demás instituciones del Estado. Si no hubiera corrupción en las cúpulas de estos estamentos, esta situación no sería posible. ¡No seáis cómplices!

Este libro es una llamada al despertar, a la acción y a la esperanza.

¡Hay que parar esta farsa!

AUTORES COLABORADORES:

Alejandro Sousa Escandón, José Colastra, José Luis Sevillano, Ricardo Delgado, Josefina Fraile, Gustavo J. González, Steve Locse, María José Martínez Albarracín, Ángeles Morán Tamarit, Ángel Núñez, Ana María Oliva, José Ortega, Bartomeu Payeras, Carlos Ruiz Miguel, Jaime Salgado, Pascual Uceda Piqueras, Ricardo Vílchez Navamuel, Carlos Vílchez Navamuel, Almudena Zaragoza, Laureano Benítez Grande-Caballero, Bartomeu Payeras, Tenia Evans, Pilar Gutiérrez Vallejo, Alfonso de la Vega, Jaime Garrido, Fran Parejo, Magdalena del Amo, y otros.

¡PELIGRO! QUIEREN VACUNAR A NUESTROS HIJOS SIN NUESTRA AUTORIZACIÓN (Entrevista a Nandi, de Asociación Liberum)

 Las entrevistas de Jose Antonio Ruiz la Hermosa


Duración 14:36 minutos

https://youtu.be/M0ob0KxB14U

Fray Josepho denuncia que “Libertad” Digital le ha censurado un artículo y decide publicarlo en Twitter

 EL DIESTRO

Parece que cada día está más clara la deriva que ha tomado “Libertad” Digital con todo este asunto del virus y las vacunas: la del oficialismo más recalcitrante. Y esa deriva no ha sido precisamente disimulada puesto, tal y como publicábamos ayer mismo, Federico Jiménez Losantos y su colaboradora, Isabel San Sebastián, se han olvidado de la libertad al lanzar unos insultos muy graves contra todos aquellos que no queremos vacunarnos con un medicamento experimental.

Pero parece que la cosa está yendo mucho más allá y no conformes con quedarse sólo en esos insultos, están censurando los artículos que critiquen el relato oficial de la pandemia y del virus. Tal y como ha denunciado a través de su cuenta de Twitter Fray Josepho, colaborador de “Libertad” Digital desde 2004, el artículo que se le iba a publicar el pasado lunes ha sido censurado “por primera vez en 18 años”, algo que, visto lo visto, a nosotros no nos ha extrañado en lo más mínimo.
Está claro que en momentos duros y graves, como los que estamos viviendo, se caen todas las caretas y se ve la realidad de mucha gente en la que antes confiábamos. Eso es de lo poco bueno que podemos sacar de una crisis sanitaria, política, social y económica como la que estamos viviendo, ver dónde estábamos equivocados. Y ahora hemos de reconocer que, evidentemente, nosotros hemos estado equivocados durante mucho tiempo.
LOS LUNES POR LA NOCHE SALE MI COLABORACIÓN EN LIBERTAD DIGITAL. NO HE FALLADO NI UNA SEMANA DESDE EL 12-4-2004. PERO, POR 1ª VEZ EN CASI 18 AÑOS, ESTE LUNES LOS RESPONSABLES DE LD HAN DECIDIDO NO PUBLICAR EL TEXTO QUE LES HE MANDADO. Y YO HE DECIDIDO COMPARTIRLO AQUÍ EN TWITTER. PIC.TWITTER.COM/J2QIJKXX6E

FRAY JOSEPHO (@FRAYJOSEPHO) SEPTEMBER 21, 2021


LOS ENLACES QUE INCLUYO SON LOS SIGUIENTES:




— FRAY JOSEPHO (@FRAYJOSEPHO) SEPTEMBER 21, 2021

La Ley Mordaza del PSOE contra los provida: una burrada totalitaria con una ‘puerta trasera’




El PSOE dará hoy en el Congreso un nuevo paso para alcanzar el viejo sueño de Largo Caballero de imponer una “dictadura socialista” en España.



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Una ley que suprime la libertad de expresión en torno a los abortorios

Como ya pudisteis leer en mayo en Contando Estrelas, el PSOE pretende saltarse la Constitución para limitar la libertad de expresión de los provida, y quiere hacerlo creando “zonas de seguridad” en torno a los abortorios en las que dejará en suspenso la libertad de expresión de los que no apoyen las tesis abortistas, calificando como un “acoso” el mero hecho de rezar o de informar a las madres embarazadas sobre alternativas al aborto. Una calificación cínica e infame hecha por la misma izquierda que ha apoyado legalizar la apología del terrorismo y la humillación a las víctimas calificándolas de “libertad de expresión”.

A estas alturas resulta bastante obvio que el PSOE tiene vínculos con los negocios abortistas y está dispuesto a impedir que las madres reciban una información distinta a la incompleta y tergiversada que se les ofrece en unos sitios que se lucran liquidando a hijos por nacer, y que por tanto tienen un especial interés en que las madres no sepan la verdad sobre sus pequeños.

Los derechos constitucionales que viola esa Ley Mordaza

Es muy grave que el PSOE llegue al extremo de catalogar legalmente como “acoso” e imponer penas de hasta un año de prisión a los que defiendan ante los abortorios planteamientos opuestos a los de los socialistas. Esto es algo propio de una dictadura, y quienes deberían acabar en prisión son los totalitarios que pretenden imponernos a todos los españoles una Ley Mordaza que viola varios derechos constitucionales: desde la libertad de expresión a la libertad de manifestación, pasando por la libertad ideológica y por el derecho a no ser discriminado por motivos de opinión. Con esta reforma, el PSOE demuestra una vez más que se cree con derecho a violar nuestros derechos y libertades para imponer su ideología, algo propio de un partido totalitario.

La izquierda legalizó los piquetes violentos en marzo

Hay que recordar que en marzo, la izquierda legalizó los piquetes violentos suprimiendo el delito que castigaba las coacciones cometidas por sindicalistas a quienes desean ir a trabajar durante una jornada de huelga. Es decir, que un provida no podrá rezar ante un abortorio, pero un piquete podrá coaccionarte para que hagas huelga, lo cual implica el uso de la violencia. Una vez más, la izquierda impone su ley del embudo, criminalizando cualquier cosa que hagan sus rivales, por muy legítima e inocua que sea, y blanqueando la violencia y el matonismo de sus afines. Es un burdo sectarismo político que se puede empezar a volver, de forma inesperada, contra la propia izquierda.

La ‘puerta trasera’ que deja agenda legislativa del PSOE

En informática se llama “puerta trasera” a una secuencia o acceso oculto que permiten soslayar un sistema informático. A veces se crean de forma deliberada y otras veces por error. Sin darse cuenta, el PSOE ha colado una enorme “puerta trasera” en su agenda legislativa al aprobar ese privilegio penal para los sindicalistas. Para evitar la inconstitucional discriminación legal por motivos de opinión que introduce el PSOE con esa Ley Mordaza, los provida podrían formar sindicatos y declarar huelgas para poder manifestarse ante los abortorios, y de esta forma sí que podrían ejercer su derecho a rezar e informar a las madres, mientras se resuelve el previsible recurso de Vox al Tribunal Constitucional.

Es más: aprovechando esa “puerta trasera”, los provida incluso podrían bloquear los accesos a los abortorios, sirviéndose del permiso legal concedido por la izquierda a los sindicalistas para obligar a los trabajadores a sumarse a las huelgas. Bastaría con que hubiese varios sindicatos providas para que los abortorios se viesen constantemente salpicados por convocatorias de huelga que les impidiesen abrir sus puertas. Y cuantos más días cerrados, más vidas salvadas.

Una respuesta justa a los colosales fraudes legales del PSOE

Alguien me podrá decir que actuar de esa manera sería cometer un fraude de ley. Posiblemente. Pero el mayor fraude de ley es llamar “derecho” a matar a seres humanos inocentes e indefensos. Un fraude de ley es también conceder privilegios a los sindicalistas para poder coaccionar, y a la vez impedir a los provida rezar o repartir folletos, acusándoles de “coacción”, cuando el tipo penal de este delito no se corresponde ni remotamente con ese tipo de conductas. Con un gobierno que ha utilizado un estado de alarma para violar derechos fundamentales y que ahora pretende socavarlos con una reforma legal propia de un partido totalitario, tenemos que recurrir a todos los medios legales a nuestro alcance para resistirnos a esos aspirantes a dictadores.

Elentir

Debate Científico Entero – Oficialistas VS Médicos Disidentes



DEBATE CIENTÍFICO EN LA CLAVE CULTURA l TV.

LA EX MINISTRA DE sanidad de España Maria Luisa Carcedo, el presidente del Colegio de Médicos de Madrid Manuel Martínez Selles, y los médicos por la Verdad: Angel Ruiz Valdepeñas, el Dr Juanjo Martínez y la Dra Natalia Prego Cancelo.
La ex ministra de Sanidad y el presidente del Colegio de Médicos de Madrid abandonan el plató en cuanto se les nombran las cifras oficiales de muertos por vacunas de acuerdo a los registros de VAERS, EUDRA VIGILANCE Y EL NHS.
Todo empezó al no estar de acuerdo los Medicos por la Verdad con que el origen de la pretendida pandemia fuera un virus zoonotico, tal como decía la ex ministra de sanidad.

Medicos por la Verdad plantearon hipótesis tales como patógeno de origen artificial patentes de virus recombinantes.

Finalmente médicos por la Verdad mantuvieron sus asientos y plantearon los peligros de la vacunación, por los efectos adversos. También se habló de la. Miocarditis y pericarditis que afectan a niños y menores tras la vacunación.

viernes, 17 de septiembre de 2021

¿Quién informa al Papa sobre la crisis sanitaria?



Su Santidad hizo referencia a asuntos candentes de actualidad durante su rueda de prensa en vuelo de vuelta de su reciente viaje apostólico. Entre ellos, habló de las vacunas, y lo hizo con un discurso objetivamente desconcertante.
Que el Santo Padre defienda decididamente la vacunación contra el covid, aunque no sea exactamente asunto de su competencia, no tiene nada de raro; no hace sino sumarse a la totalidad de los líderes mundiales en este asunto. 
Lo raro, lo sorprendente, es que sus palabras delatan una información bastante defectuosa, por decirlo suave, de cuál es ahora mismo el debate en torno al desarrollo de la pandemia y la acción de las vacunas en el mercado. Habrá que pensar que quienes le rodean no le mantienen debidamente informado, porque la alternativa resultaría muy poco caritativa.

Empieza diciendo:
“Es un poco extraño, porque la humanidad tiene una historia de amistad con las vacunas. De niños para el sarampión, para otras, para la poliomielitis. Todos los niños nos hemos vacunado y ninguno decía ‘mu’”. 
Ayudemos a despejar la ‘extrañeza’ del Santo Padre.

En este caso parte de una falacia muy extendida por los medios, un caso de libro del ‘hombre de paja’, a saber: que la renuencia a administrarse estas terapias experimentales (que los fabricantes no llaman ‘vacunas’ en sus solicitudes de aprobación) se debe mayoritariamente a una desconfianza hacia la vacunación en general. Todos conocemos la etiqueta demonizadora de ‘antivacunas’ alegremente arrojada contra quienes dudan sobre la eficacia de estos productos. Sólo que no es cierto. Mayoritariamente, este grupo no solo no tiene nada que objetar a la vacunación en general, sino que suele estar vacunado y vacuna a sus hijos con las convencionales del calendario de vacunación. Es decir, sus objeciones van contra estos productos concretos, no contra la categoría terapéutica.

El mismo ejemplo que pone el Papa delata el núcleo del debate, del que pasa de largo sin mencionarlo siquiera. 
Las vacunas de la polio o el sarampión llevan muchas décadas con nosotros, conocemos sobradamente tanto su eficacia como sus efectos secundarios a largo plazo y, fundamental, en países como España, son voluntarias. Y todo el mundo (anécdotas aparte) se las pone, sin problemas. Por eso nadie decía ‘mu’, y el que ahora no nos dejen decir ‘mu’ es el eje del problema.
A continuación, el mensaje se vuelve bastante raro
“Quizás esto ha venido por la virulencia, la incertidumbre, no sólo de la pandemia, sino también por la diversidad de vacunas y también por la fama de algunas vacunas, ‘que son otra cosa’, ‘un poco de agua destilada’. Esto generó miedo en la gente”.
Llevo siguiendo muy de cerca el asunto desde el principio, he leído miles de comentarios, objeciones, explicaciones, anécdotas, desde disparatadas conspiranoias a sesudos estudios de profesionales de primera: nunca, jamás, he encontrado un ‘negacionista’ (funesto término, que empleo para que se me entienda) que explique su renuencia porque crea que la vacuna es “agua destilada”, tampoco por la variedad de las vacunas. No digo que no exista; de todo hay en la viña del Señor; pero, desde luego, no es predominante en absoluto.
La idea general que transmiten las palabras, incluso por su forma, es que sólo se opone a las vacunas un grupo ignorante, supersticioso y embrutecido que desconfía de la ciencia. Como, no sé, el inventor de la propia técnica de inoculación del ARN mensajero, el doctor Robert Malone. O el descubridor del VIH y Premio Nobel, Luc Montagnier. O el doctor Michael Yeadon, exvicepresidente de Pfizer, o… La lista, créanme, es interminable. Todos ellos puede estar absolutamente equivocados, naturalmente. Pero no son cuatro payasos indocumentados, y el problema es que ni siquiera se les deja debatir pública y abiertamente.
“Después, otros que dicen que es un peligro porque con la vacuna entra el virus dentro. Muchas discusiones que han creado esta división. También en el colegio cardenalicio hay algunos negacionistas y uno de ellos, pobre, estuvo ingresado con el virus. Ironías de la vida”. 
Corramos un tupido velo sobre esta pulla indisimulada contra el cardenal Burke, será lo mejor.

Y termina:
“Yo no sé explicarlo bien, algunos lo explican por la diversidad de donde provienen las vacunas que no han sido suficientemente experimentadas, y tienen miedo. Se debe aclarar y hablar con serenidad de esto. En el Vaticano estamos todos vacunados, excepto un pequeño grupo que se está estudiando cómo ayudarles”.
VEAMOS: Las supuestas vacunas, nos informan ya oficialmente, no evitan que la persona inoculada contagie o se contagie. Ni siquiera evita que enferme. Supuestamente hace más leves los síntomas, pero los números no justifican muchas alegrías, y el hecho de que países con un arrollador éxito de vacunación, como Israel, haya visto dispararse las vacunaciones debería, como mínimo, iniciar un debate abierto, ese “aclarar y hablar con serenidad de esto” del Papa.
En cuanto al modo de “ayudar” a ese pequeño grupo en el Vaticano, aconsejamos el remedio universal en el que siempre insiste el Santo Padre: diálogo y más diálogo. Y, sobre todo, escucha atenta.
Carlos Esteban