BIENVENIDO A ESTE BLOG, QUIENQUIERA QUE SEAS



viernes, 20 de mayo de 2022

Luis Antequera: La leyenda negra es el arma más poderosa que existe contra todo lo hispano y católico



DURACIÓN 15:11 MINUTOS

PROTESTANTIZACIÓN Y DESACRALIZACIÓN EN LA IGLESIA CATÓLICA por Athanasius Schneider



DURACIÓN 15:03 MINUTOS

Catequesis para bárbaros: el primer mes (Padre Javier Olivera Ravasi)



Queridos amigos de QNTLC: ayer culminamos el primer mes de nuestra «Catequesis para bárbaros». Apenas cuatro clases de las 30 (treinta) que tenemos programadas, si Dios lo permite.

Les confieso que, cuando comenzamos con esta iniciativa que, más que una iniciativa fue una certeza (de esas que San Ignacio llama «sin dudar ni poder dudar»), pensábamos que iba a ser algo que podría atraer a un pequeño grupo de personas necesitadas de recordar -o ver por primera vez- el Catecismo desde cero, un catecismo militante y apologético. Pues bien: nos equivocamos.

Contra toda expectativa, la primera clase fue la más concurrida de todos los vídeos o entrevistas que, hasta el momento, hemos hecho: 1600 personas en vivo y en directo (hoy no bajan de los 1000 semanales en vivo y en directo también), con más de 150.000 reproducciones entre todas las clases.

Y, si contabilizamos esto no es para enorgullecernos ni envanecernos, sino para corroborar una realidad: no hace falta ser San Juan Crisóstomo, ni San Antonio de Padua, ni el máximo orador o genio del mundo para llegar a las almas; hace falta, lisa y llanamente, predicar la verdad pura y dura, como está en el Catecismo pues, si Sansón mató a 1000 filisteos con la quijada de un burro, ¿qué no podrá hacer con un burro entero?

Porque este mundo enfermo tiene sed de Dios, del Dios vivo (ps. 42).

Dejamos aquí las primeras cuatro clases.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE


Clase 1: La existencia de Dios y sus perfecciones https://youtu.be/tQHobfpFFDE

Clase 2: Dios Uno y Trino https://youtu.be/rfPBVjQ8UxE

Clase 3: La creación y los ángeles https://youtu.be/5J1aauKTfJs

Clase 4: Creación del hombre y caída: https://youtu.be/kgjhk3nPveo

Narrativa gay en cuentos clásicos infantiles. P. Javier Olivera Ravasi, SE



Duración 5: 33 minutos

Voces de la Región | José Ángel Antelo (VOX Murcia)



Duración 30:21 minutos

jueves, 19 de mayo de 2022

¡MIEDO EN EL PSOE A MACARENA OLONA, FEIJÓO COMPARA A VOX CON ESQUERRA Y RIDÍCULO DE PODEMOS!

ROBERSR


Duración 11:38 minutos

Monseñor Schneider en Madrid: Rosario frente al Congreso y Misa en el Valle de los Caídos



La semana pasada, Monseñor Schneider visitó la capital de España invitado por Jóvenes por España y Luz de Trento. Nada más aterrizar en España, el jueves pasado, el obispo auxiliar de la diócesis de Astaná estuvo concediendo entrevistas a varios medios.

El viernes por la tarde, Schneider acudió a la presentación del libro «El Liberalismo es pecado», obra magna del pensamiento católico escrita por el P. Félix Sardá y Salvany, con prólogo del propio Athanasius Schneider y estudio preliminar de Javier Barraycoa.
Presentación del libro

Ante un auditorio abarrotado, el filósofo y periodista catalán, Javier Barraycoa fue el encargado de abrir la presentación del libro. Barraycoa hizo un resumen completo del libro y narró las dificultades con las que se encontró en la época el autor de esta obra a la hora de publicar el libro. Unas dificultades y presiones, que nacieron en el seno de la iglesia catalana de aquella época que buscó huir de todo vestigio tradicionalista.

Tras la intervención de Javier Barraycoa, intervino Alberto Bárcena historiador y experto en masonería. Bárcena explicó durante su ponencia como «desde finales del siglo XVIII se fueron desarrollando esas primeras revoluciones diabólicas como la francesa, la liberal y la comunista».


El historiador también explicó a los asistentes la relación existente entre el liberalismo deísta con la masonería. Sobre ellos, Bárcena fue contundente y aseguró que desde el grado primero se venera a Lucifer, aunque a muchos de sus miembros se les oculta que son «rituales luciferianos».

De igual modo, hizo hincapié en que «el liberalismo no se hubiera asentado en países católicos si no hubiera sido por el apoyo de las logias masónicas». Tras ello, pasó a detallar mediante algunas citas de distintos papas las condenas de la Iglesia a la masonería. Por ejemplo, Gregorio XVI dijo se refirió a la masonería como «obra de poder de las tinieblas» y Pío IX dijo de esta organización secreta ser «la sinagoga de satanás».
Intervención de Schneider

El último en cerrar las intervenciones fue el obispo Schneider, quien centró su intervención en denunciar la pérdida del sentido sobrenatural. En referencia a este problema, el obispo auxiliar de Astaná aseguró que «la pérdida de sentido sobrenatural alcanzó su ápice durante la revolución comunista en Rusia».

Una revolución sobre la que Schneider afirma que «se ha convertido en ecologismo e ideología de género como una especia de dictadura y una forma de esclavitud de las masas».

Además, recordó a los presentes que «el hombre fue creado para alabar al Señor y así salvar su alma». Por ello, animó a «hacer de esta vida presente una preparación para la vida futura».

Por último, Monseñor Schneider volvió a la idea principal de su ponencia y advirtió que «se ha declarado la guerra a todo lo sobrenatural. Esta lucha será sin descanso. La prudencia nos obliga a prepararnos, con confianza, sabiendo que la victoria permanecerá en nuestras manos», apostilló el obispo.
Cerro de los Ángeles y Rosario frente al Congreso

El sábado por la mañana, a pesar del intento de algunos por boicotearlo, Monseñor Schneider celebró una Misa privada en el Cerro de los Ángeles.

Por la tarde, sobre las 19:00 horas, a pesar del amago de lluvia, acudió a las puertas del Congreso de los Diputados para liderar el rezo del Rosario junto con un buen grupo de personas que le acompañaron para pedir por la conversión de los políticos.


Misa en el Valle de los Caídos

Ya el domingo, para poner punto y final a su visita a España, Monseñor Schneider acudió al Valle de los Caídos donde pudo celebrar la Santa Misa. Allí en la Basílica pudo reunirse con el abad emérito del Valle de los Caídos y al finalizar la Misa dominical comieron en el recinto del Valle.

Algunas de las actividades realizadas han tenido que desarrollarse con sigilo para evitar prohibiciones y restricciones. Como dato significativo, según ha podido saber Infovaticana ningún obispo español se ha reunido con Monseñor Schneider durante su visita a España.
Javier Arias 

miércoles, 18 de mayo de 2022

Signos cotidianos de la protestantización en la Iglesia católica



Desde el estudio teológico crítico se evidencia de forma clara que la reforma litúrgica que trajo el concilio vaticano II, sobre todo con el nuevo rito de la Santa Misa, supone un signo meridiano del protestantismo en nuestra Iglesia. Pero en este breve artículo quiero incidir en una serie de signos cotidianos (o sea menos importantes o no tan esenciales como el “novus ordo”) que avalan por si mismos la protestantización de nuestras comunidades cristianas (parroquias, conventos, movimientos…etc). Son signos que pasan a diario sin que quizás advirtamos la debida influencia reseñada:

1: La concepción de Iglesia como “casa del pueblo” y no como lo que es: casa de Dios. La mayoría de los católicos entran, pasean, salen del templo sin hacer al menos un gesto de respeto y/o adoración a Jesús Sacramentado

2: La falta de fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Vemos con estupor (ya casi admitido como normal) como muchos fieles rezan ante imágenes del Señor, de la Virgen María, de los santos….y no dedican ni siquiera una mirada al sagrario que es donde se ubica esa presencia real

3: La misma tendencia multi-uso de no pocos templos donde se organizan actos culturales, conciertos, reuniones cívicas….etc

4: La falta de respeto a la presencia de Cristo cuando se observan ciertas vestimentas en los fieles que son del todo impropias en un lugar sagrado (al llegar el verano este punto se hace tremenda realidad)

5: La ausencia total de silencio en los fieles cuando la Santa Misa ha terminado. Los protestantes solo creen en la presencia de Cristo en la asamblea, y la eucarística la ven como un “símbolo”; al acabar el rezo comunitario no tiene sentido guardar silencio ya que la presencia real ya no está (desde la “fe” luterana)

6: La misma definición de Misa como sólo “eucaristía” lo cual supone asumir la Misa como mero banquete, lugar de encuentro….etc pero sin comprender que la Misa es el santo sacrificio de Cristo y que en la misma se actualiza su pasión, muerte, resurrección y ascensión

7: La disminución gradual de la presencia del sacerdote en el confesonario. En no pocas parroquias quien quiera confesar debe ir a buscar al sacerdote. Se pierde por completo la entrañable imagen del cura en el confesonario que recuerda al padre de la parábola del hijo pródigo a la espera del regreso del hijo perdido

8: Esos saludos, entre horteras y artificiosos, que dan algunos curas al empezar o acabar la Misa: “buenos días”, “que pasen una buena tarde”…etc

9: El empeño en no pocos templos de atiborrar de moniciones y añadidos a la liturgia convirtiendo la Misa en un trasiego molesto y desagradable (para el fervor verdadero) de gente que sube y baja al presbiterio

10: El abandono de la palabra “sacerdote”, suplantada por otras más secularizadas y/o de tipo luterano como “animador parroquial”, “coordinador de la asamblea”, “ministro”, “pastor de la comunidad”, “presbítero”

11: El mismo tuteo al sacerdote olvidando que el respeto debido es por lo que representa y no por sus cualidades/virtudes si las tuviera más o menos. El sacerdote más indigno en su vida personal no obstante es “otro Cristo” cuando bendice, consagra o absuelve los pecados

12: La falta de sacralidad en las sacristías convertidas en no pocos casos en lugares de encuentro, charla y reunión. Para el protestante la sacristía no es más que un cuarto aparejado para estar y guardar cosas. Para el sacerdote católico la sacristía en lugar de oración y preparación para la Santa Misa

13: El horror que supone ciertas músicas de fondo en los templos cuando no hay Misa y están abiertos al público. El órgano, gregoriano…. Típicamente católicos dan paso a melodías sensibleras más propias de un acuario o un jardín botánico que de la casa de Dios

14: El tono de aspaviento, artificial, mundano en definitiva….que no pocos sacerdotes usan para llamar la atención en sus predicaciones y en los mismos ritos. Signo claro de la concepción protestante de sacerdote como “hombre que ejerce una función” y no como “otro Cristo” (que, por tanto, tiene la misión de hacer y desaparecer)

15: Y por supuesto la comunión recibida en la mano. Esto supone una tremenda falta de respeto, unción y adoración (Fe en definitiva) a Jesús Sacramentado. Para los protestantes la eucaristía es un símbolo y la Misa una cena compartida. La comunión recibida en la mano da opción a profanaciones terribles, es un riesgo de pérdida de partículas que acaban en el suelo barridas como basura o pegadas a bolsillos y finalmente en lavadoras junto a ropa interior sucia; además atenta contra la diferencia esencial del sacerdocio ministerial respecto al sacerdocio de los fieles. Este punto, siendo el último de la lista en realidad es primero en gravedad.

Hay muchos más signos cotidianos. He traído a colación algunos que se repiten bastante. Muy bueno sería que, antes de quedarnos “quietos” esperando que la Divina Providencia suscite en la Iglesia la necesaria contra-reforma litúrgica (para recuperar plenamente la Santa Misa tradicional) nos pongamos manos a la obra para eliminar o reducir al máximos estos signos luteranos que hoy hacen tanta mella en la Fe de los fieles al dañar sin duda alguna la liturgia.

Padre Ildefonso de Asís

LOS JÓVENES Y LA SANTA MISA (Preguntas frecuentes 2) por Rvdo. P. Juan Manuel Rodríguez de la Rosa



DURACIÓN 8:01 MINUTOS

LOS JÓVENES Y LA SANTA MISA (Preguntas frecuentes 1) por Rvdo. P. Juan Manuel Rodríguez de la Rosa



12:26 MINUTOS

domingo, 15 de mayo de 2022

ENTREVISTA A MONS. SCHNEIDER: LA PÉRDIDA DE LO SOBRENATURAL por Javier Navascués.



Duración 27:07 minutos

DR. ALBERTO BÁRCENA "EL PROCESO REVOLUCIONARIO MASÓNICO"



24:37 minutos

Mons. Athanasius Schneider en España (entrevista televisiva) pide al Papa que aparte a «los lobos infiltrados en el rebaño» en referencia a los obispos alemanes heréticos



Monseñor Atanasio Schneider, obispo auxiliar de la diócesis de Astaná, en Kazajistán estuvo el pasado jueves en el plató del programa «El Gato al Agua» del Toro TV.

Monseñor Schneider viajó a Madrid para presentar la reedición del libro «El Liberalismo es pecado». Un titular, que el propio obispo confirmó. El obispo auxiliar de Astaná criticó que el liberalismo elimina a Dios para colocar al hombre en el centro. Monseñor Schneider destacó que «los principios básicos del liberalismo son los mismos que los del comunismo». De igual modo apostilló que «es pecado mortal cuando el liberalismo pone al hombre en el centro en vez de a Dios».

En relación a los pactos que mantiene el Vaticano con el gobierno comunista chino, Schneider fue tajante al asegurar que «esto va a pasar a la historia de la Iglesia como una gran tragedia». «La Santa Sede sacrificó a sacerdotes y obispos heroicos para hacer un acuerdo político», dijo también Monseñor.

En referencia al reciente arresto del cardenal Zen por parte de China, Schneider agregó que se trata de una especie de amenaza para obligar al resto a contribuir con el régimen dictatorial chino.

Durante la entrevista, una de las preguntas que le dirigió Carlos Esteban fue sobre el posible cisma de la iglesia alemana. Esteban le mostró al obispo Schneider su preocupación sobre que a día de hoy ya existen dos iglesias totalmente distintas. Una situación, que el propio obispo auxiliar de Astaná reconoció como verídico y criticó duramente las bendiciones de parejas homosexuales llevadas a cabo por parte del clero alemán.

Monseñor Atanasio Schneider añadió que la llave para salir de esta situación está en Roma, en manos del Papa, «quien tiene encomendada la misión de vigilar la fe y dar claras orientaciones y si fuera necesario amonestar o apartar a estos lobos que están en el rebaño como estos obispos alemanes que aprueban estas cosas, evidentemente heréticas. Además el Papa está viendo eso y no está haciendo nada», zanjó el prelado.

Hizo mención de cual debe ser la principal misión que debe tener el Papa, y no es otra que la de «confirmar a los hermanos en la fe. Tras esto, yo creo que la Iglesia será más pequeña pero más pura, más unida y más fervorosa», destacó Schneider.

Puedes ver la entrevista completa a Monseñor Schneider aquí (Ver sólo los 25 primeros minutos del enlace)

Signos cotidianos de la protestantización en la Iglesia católica



Desde el estudio teológico crítico se evidencia de forma clara que la reforma litúrgica que trajo el concilio vaticano II, sobre todo con el nuevo rito de la Santa Misa, supone un signo meridiano del protestantismo en nuestra Iglesia. Pero en este breve artículo quiero incidir en una serie de signos cotidianos (o sea menos importantes o no tan esenciales como el “novus ordo”) que avalan por si mismos la protestantización de nuestras comunidades cristianas (parroquias, conventos, movimientos…etc). Son signos que pasan a diario sin que quizás advirtamos la debida influencia reseñada:

1: La concepción de Iglesia como “casa del pueblo” y no como lo que es: casa de Dios. La mayoría de los católicos entran, pasean, salen del templo sin hacer al menos un gesto de respeto y/o adoración a Jesús Sacramentado

2: La falta de fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Vemos con estupor (ya casi admitido como normal) como muchos fieles rezan ante imágenes del Señor, de la Virgen María, de los santos….y no dedican ni siquiera una mirada al sagrario que es donde se ubica esa presencia real

3: La misma tendencia multi-uso de no pocos templos donde se organizan actos culturales, conciertos, reuniones cívicas….etc

4: La falta de respeto a la presencia de Cristo cuando se observan ciertas vestimentas en los fieles que son del todo impropias en un lugar sagrado (al llegar el verano este punto se hace tremenda realidad)

5: La ausencia total de silencio en los fieles cuando la Santa Misa ha terminado. Los protestantes solo creen en la presencia de Cristo en la asamblea, y la eucarística la ven como un “símbolo”; al acabar el rezo comunitario no tiene sentido guardar silencio ya que la presencia real ya no está (desde la “fe” luterana)

6: La misma definición de Misa como sólo “eucaristía” lo cual supone asumir la Misa como mero banquete, lugar de encuentro….etc pero sin comprender que la Misa es el santo sacrificio de Cristo y que en la misma se actualiza su pasión, muerte, resurrección y ascensión

7: La disminución gradual de la presencia del sacerdote en el confesonario. En no pocas parroquias quien quiera confesar debe ir a buscar al sacerdote. Se pierde por completo la entrañable imagen del cura en el confesonario que recuerda al padre de la parábola del hijo pródigo a la espera del regreso del hijo perdido

8: Esos saludos, entre horteras y artificiosos, que dan algunos curas al empezar o acabar la Misa: “buenos días”, “que pasen una buena tarde”…etc

9: El empeño en no pocos templos de atiborrar de moniciones y añadidos a la liturgia convirtiendo la Misa en un trasiego molesto y desagradable (para el fervor verdadero) de gente que sube y baja al presbiterio

10: El abandono de la palabra “sacerdote”, suplantada por otras más secularizadas y/o de tipo luterano como “animador parroquial”, “coordinador de la asamblea”, “ministro”, “pastor de la comunidad”, “presbítero”

11: El mismo tuteo al sacerdote olvidando que el respeto debido es por lo que representa y no por sus cualidades/virtudes si las tuviera más o menos. El sacerdote más indigno en su vida personal no obstante es “otro Cristo” cuando bendice, consagra o absuelve los pecados

12: La falta de sacralidad en las sacristías convertidas en no pocos casos en lugares de encuentro, charla y reunión. Para el protestante la sacristía no es más que un cuarto aparejado para estar y guardar cosas. Para el sacerdote católico la sacristía en lugar de oración y preparación para la Santa Misa

13: El horror que supone ciertas músicas de fondo en los templos cuando no hay Misa y están abiertos al público. El órgano, gregoriano…. Típicamente católicos dan paso a melodías sensibleras más propias de un acuario o un jardín botánico que de la casa de Dios

14: El tono de aspaviento, artificial, mundano en definitiva….que no pocos sacerdotes usan para llamar la atención en sus predicaciones y en los mismos ritos. Signo claro de la concepción protestante de sacerdote como “hombre que ejerce una función” y no como “otro Cristo” (que, por tanto, tiene la misión de hacer y desaparecer)

15: Y por supuesto la comunión recibida en la mano. Esto supone una tremenda falta de respeto, unción y adoración (Fe en definitiva) a Jesús Sacramentado. Para los protestantes la eucaristía es un símbolo y la Misa una cena compartida. La comunión recibida en la mano da opción a profanaciones terribles, es un riesgo de pérdida de partículas que acaban en el suelo barridas como basura o pegadas a bolsillos y finalmente en lavadoras junto a ropa interior sucia; además atenta contra la diferencia esencial del sacerdocio ministerial respecto al sacerdocio de los fieles. Este punto, siendo el último de la lista en realidad es primero en gravedad.

Hay muchos más signos cotidianos. He traído a colación algunos que se repiten bastante. Muy bueno sería que, antes de quedarnos “quietos” esperando que la Divina Providencia suscite en la Iglesia la necesaria contra-reforma litúrgica (para recuperar plenamente la Santa Misa tradicional) nos pongamos manos a la obra para eliminar o reducir al máximos estos signos luteranos que hoy hacen tanta mella en la Fe de los fieles al dañar sin duda alguna la liturgia.


Padre Ildefonso De Asís

Mi reino no es de este mundo | Actualidad Comentada | 13-5-2022 | Pbro. Santiago Martín FM



Duración 9:18 minutos

sábado, 14 de mayo de 2022

Stanley G. Payne: "Vox no tiene ningún miedo a contar la verdadera historia de España"



El hispanista arremete contra el gobierno del PSOE y sus leyes "soviéticas", reivindica a Pío Moa y advierte del miedo en la universidad española a enfrentarse con la ortodoxia de izquierdas que está implementada en el país
El historiador e hispanista estadounidense, Stanley G. Payne. (EFE/María C. Martín)

"Ahora creo que Juan Negrín no era una marioneta de Moscú", la frase, que podría ser de Ángel Viñas si no fuera por el adverbio inicial, me la soltó Stanley G. Payne hace ya diez años en un hotel en la plaza de Conde del Valle de Suchil. Lo rememoro mientras me explica por Zoom ahora que el revisionismo en España tiene una acepción negativa insólita. Payne, señalado por la "ortodoxia de izquierdas", según explica él mismo, como uno de los exponentes del "revisionismo", ha modificado de hecho su visión sobre algunos aspectos de la Guerra Civil y el franquismo a lo largo de los años, por más que el adjetivo se use más bien para denostar a una corriente de historiadores que cuestionan el relato oficial impuesto en la democracia.

En esa década, el hispanista estadounidense también se ha derechizado bastante, hasta el punto de explicar a El Confidencial que el historiador referente de la Transición, Javier Tusell, solo prestó atención a las demandas de la izquierda, para hacer juego de equilibrios en el relato de la historia de España. Aprovechando ese lapso de tiempo en el que no solo se desarrolló la primera ley de Memoria Histórica del PSOE de Zapatero, sino que se sacó adelante la de Memoria Democrática de Sánchez, —un enunciado de tipo "soviético" en su opinión—, El Confidencial ha preguntado al historiador sobre el estado de la cuestión.

"Las leyes de memoria histórica del PSOE son directamente soviéticas"

Según la versión del atípico hispanista, alejado de los Paul Preston o Hugh Thomas, el Partido Popular ha sido cómplice de la mentira histórica sobre la II República y el franquismo: "El PP cedió a las demandas de la izquierda en cuanto a la historia contemporánea", "Franco era más liberal que Putin", "las leyes de memoria histórica del PSOE son directamente soviéticas". Era difícil quedarse con un solo titular.

El estigma del revisionismo

Lo grave, tal y como cuenta El Confidencial, es que se cumplen treinta años de historiografía sobre la Guerra Civil manipulada por una "ortodoxia oficial de izquierdas" que extiende sus tentáculos hasta la mismísima universidad. La época del "revisionismo" de la derecha, de Pío Moa y sus Mitos de la Guerra Civil, —que Payne elogia— y de una bronca sin igual a cuenta de las leyes socialistas sobre la memoria. Atención que el viejo historiador "más cerca de los 90 que de los 80", referente de esos revisionistas, se explaya sin tapujos sobre el gran cisma nacional de la historia que sigue siendo el de la II República y la Guerra Civil.

-------


PREGUNTA. ¿El PSOE está reescribiendo para sus intereses la historia de la II República?

RESPUESTA. Parece que sí, el régimen actual de la monarquía parlamentaria empezó en la Transición con un pacto de silencio que incluía una voluntad de ignorar la historia y que se plasmó, por ejemplo, en leyes como la de la Amnistía, así como la utilización de ese pasado para discursos partidistas. Nunca el discurso histórico tuvo más peso que en la Transición, pero paradójicamente ese silencio consistió en permitir que cada partido usase el pasado con sus propios fines, con el resultado de una falsificación de los hechos que ha llegado con el tiempo a unos grados de desfachatez impresionantes.

P. ¿Cuáles son esos hechos falsificados en el discurso político?

R. El mayor de ellos es quizás la idea machacona de la II República como un paraíso democrático sin coerciones ni trabas. Si hubiera sido así, ¿cómo se explicaría la gran tragedia que supuso la Guerra Civil? No es mínimamente creíble y resulta incluso irracional. La realidad es que fue un régimen complicado, con varias fases históricas, que tuvieron como denominador común la voluntad constante de las izquierdas de excluir a las derechas del poder, un planteamiento que no casa directamente con la visión idílica, porque en esencia se trataba de arrinconar a la mitad de la población. Así, los términos políticos de la Segunda República sentaron las bases de la confrontación desde el mismo comienzo con esa idea de excluir a sus rivales, como por ejemplo, atacar a la iglesia católica, que respaldaba entonces un 40% de la población.

P. Se califica de revisionismo la corriente que cuestiona esa visión idílica de la II República...

R. Es una suerte de españolismo, porque la realidad es que la historia se nutre de investigaciones nuevas y eso implica revisar lo que se ha contado con anterioridad. Lo que pasó en España es que ya en los últimos años del franquismo y en los primeros de la democracia se estableció una ortodoxia en los discursos y en la universidad. Curiosamente en España, como también en Grecia respecto a su propia guerra civil, se ha impuesto una suerte de censura muy en el estilo soviético, lo que conlleva esa forma de entender cualquier rechazo de la versión oficial como un desafío que hay que enterrar por mucho que esté avalada con datos. El mayor ejemplo de esto lo representa Javier Tusell, un gran historiador que, sin embargo, tuvo esa coacción en la Transición, de forma que se dedicó a la crítica de las derechas sin meter mano a las izquierdas. La "trampa Tusell" fue esa, escribir con acierto sobre la derecha y, en cambio, obviar lo relativo a la izquierda por temor a la presión de ser tachado como revisionista. Como referente dejó una visión incompleta.

"A Vox no le asusta contar la historia de España porque no temen ser tachados de franquistas"

P. ¿No ha sido esto uno de los detonantes principales de la eclosión de Vox? Es indudable que hay una vinculación muy importante de ese partido con el pasado. El cabreo de una parte de la población con esa versión del pasado "oficialista" de la democracia.

R. El exponente de eso ha sido el PP más bien, que ha sido complaciente con esa versión de la izquierda durante años, porque desde su planteamiento de centroderecha sencillamente se ha asustado y ha preferido pasar de puntillas también sobre esas manipulaciones. El fenómeno de Vox ha surgido porque, a diferencia del PP, no han tenido reparos en abrazar una versión menos acomodaticia con el régimen actual. A Vox no le asusta contar la historia de España porque no temen ser tachados de franquistas por no seguir esa ortodoxia, lo contrario que el PP, que durante toda la democracia ha tratado de evadirse de esa cuestión.

P. No es un problema único de España, en Europa tampoco se ha querido confrontar ese pasado, el caso de la Francia de Vichy, por ejemplo, lo que ha creado un malestar y una reivindicación del discurso sobre el pasado.

R. Sí, es verdad, hay versiones de este tipo de ortodoxia en otros países. La resistencia francesa es un claro ejemplo, no es verdad que todo el país estuviera en una lucha contra los alemanes, claro. En Italia, en cambio, ha habido más rigor historiográfico porque los matices a la versión ortodoxa partieron de los propios académicos, mientras que aquí lo enarboló principalmente Pío Moa, que no era un historiador, en parte porque la universidad estaba secuestrada. Hay un problema en España un poco "credencialista", porque parece que solo un profesor puede escribir la historia, una suerte de gremialismo un poco enfocado para seguir con la versión ortodoxa. En Estados Unidos o Inglaterra no existe, en cambio, tanto recelo en cuestiones de historia, no se tacha a alguien de aficionado por no ser académico, lo toman de forma diferente. En España se ha llevado a un punto muy extremo porque los propios académicos son los guardianes de esa ortodoxia y la promueven.

P. ¿En qué se refleja esa aversión a los Pío Moa que están fuera del discurso oficial?

R. Existe mucho temor a ser apartado por ir en contra de ese discurso, de esa "ortodoxia" y es muy real, con casos conocidos. Los que discrepan de esas ideas sencillamente van con mucho cuidado de no meter la pata, de no molestar en ese aspecto. Es muy terrible, de verdad que se teme quedar apartado o excluido. La puntilla la ha dado el PSOE con sus leyes de memoria, porque además de validar a esa ortodoxia, la oficializan con un planteamiento que es soviético, una censura de estado directamente.

P. Se ha debatido mucho sobre Putin y la idea de una recuperación de la URSS.

R. Hay un continuismo en la forma, aunque las ideas que mueven a Putin no sean comunistas, yo diría más bien que es una vuelta al imperialismo zarista, aunque con la tradición aprendida en la URSS, por ejemplo hay una vinculación con la iglesia ortodoxa muy fuerte que va más allá incluso que la de Franco con la religión católica, que además era más liberal que el ruso. Un fuerte componente de tradición y nacionalismo con una herencia en las tácticas soviética que ha permanecido en las estructuras de poder de Rusia, pero básicamente es Nicolás I, autoritario, militarista, religioso, una vuelta al siglo XIX.

Julio Martín Alarcón

Francisco pretende que «el verdadero tomismo es el de Amoris Laetitia» LO CIERTO ES QUE MANIPULA EL MAGISTERIO DE SANTO TOMÁS



En un discurso dirigido a los participantes en el congreso de teología moral organizado por la Pontificia Universidad Gregoriana con motivo del año dedicado a Amoris Laetitia, el papa Francisco ha advertido contra un «retroceso» - «ya sea por miedo, por falta de imaginación o por falta de coraje»- que actualmente «hace tanto daño a la Iglesia». Y refiriéndose a su Exhortación Apostólica de 2016, ha asegurado que «el verdadero tomismo es el de Amoris laetitia». La realidad es que manipula las enseñanzas de Santo Tomás de Aquino.

--------

(CNAd/InfoCatólica) Aunque es necesario «volver a las raíces», dijo el pontífice, porque sin ellas «no podemos dar un paso adelante», al mismo tiempo «debemos avanzar».

Ir hacia atrás «no es cristiano». Este retroceso, dijo, significa «retroceder para tener una protección, una seguridad, para evitar el riesgo de ir hacia adelante, el riesgo cristiano de llevar la fe, el riesgo cristiano de recorrer el camino con Jesucristo. Y eso es un riesgo».

Especialmente en la teología moral, dijo, hay «una conversión con propuestas casuísticas, y la casuística que creía enterrada bajo siete metros reaparece como una propuesta -un poco velada: 'Hasta aquí puedes, hasta aquí no puedes, aquí sí, aquí no'».

¿Tomismo decadente o verdadero tomismo?

El Pontífice indica que «el pecado de la regresión» consiste en tratar de reducir la teología moral a la casuística:

«La casuística ha sido superada. La casuística fue la base del estudio de la teología moral para mí y mi generación. Pero es propio del tomismo decadente».

«El verdadero tomismo es el de Amoris laetitia» asegura Francisco, «el que tiene lugar allí, está bien explicado en el Sínodo y es aceptado por todos. Es la enseñanza viva de Santo Tomás la que nos lleva a avanzar con riesgo pero en obediencia. Y esto no es fácil. Por favor, tengan cuidado con este atraso, que es una tentación actual incluso para ustedes como teólogos morales».

La verdad sobre Amoris Laetitia

La afirmación de que Amoris Laetitia es un documento tomista no se corresponde con la verdad -de hecho es exactamente lo contrario- y ha sido refutada en varias ocasiones. El sacerdote dominico y teólogo moral Basil Cole escribió para el National Catholic Register en 2016:
«La enseñanza de Santo Tomás de Aquino es clara: Una persona que no tiene la intención de cambiar su vida y abandonar el pecado público -incluyendo las relaciones sexuales con una persona que no es el cónyuge sacramental- no debe recibir la Sagrada Comunión ni la absolución, porque [el pecado público] es un pecado de escándalo por el que se hace pecar a otros.

Invocar la enseñanza de Santo Tomás sobre las virtudes eventualmente no-operativas, con el fin de atenuar o eximir de culpa a las parejas «irregulares» que no logran salir de su situación objetivamente pecaminosa –adúlteros crónicos, uniones homosexuales, etc.– es un error. La doctrina de Santo Tomás, que es la católica, exime de culpa a quien no puede ejercitar cierta virtud en las obras buenas que son su objeto propio, debido a impedimentos externos a su voluntad. Pero el texto aducido en la Exhortación se refiere a situaciones «irregulares», en las que la persona se ejercita pertinazmente en obras malas –adulterio, unión homosexual, etc.–.

La única interpretación posible de Amoris Laetitia según el propio papa Francisco permite a los divorciados vueltos a casar civilmente, a los que Cristo califica de adúlteros, recibir la comunión en determinados casos. Sin embargo Juan Pablo II afirma en la encíclica Veritatis Splendor:
En el caso de los preceptos morales positivos, la prudencia ha de jugar siempre el papel de verificar su incumbencia en una determinada situación, por ejemplo, teniendo en cuenta otros deberes quizás más importantes o urgentes. Pero los preceptos morales negativos, es decir, los que prohíben algunos actos o comportamientos concretos como intrínsecamente malos, no admiten ninguna excepción legítima; no dejan ningún espacio moralmente aceptable para la creatividad de alguna determinación contraria. Una vez reconocida concretamente la especie moral de una acción prohibida por una norma universal, el acto moralmente bueno es sólo aquel que obedece a la ley moral y se abstiene de la acción que dicha ley prohíbe.
El resto del Magisterio de Juan Pablo II, así como el de Benedicto XVI, excluye la posibilidad de que los adúlteros comulguen. En la exhortación apostólica Familiaris Consortio de Juan Pablo II se lee:
La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su praxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. Hay además otro motivo pastoral: si se admitieran estas personas a la Eucaristía, los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio.
La reconciliación en el sacramento de la penitencia —que les abriría el camino al sacramento eucarístico— puede darse únicamente a los que, arrepentidos de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo, están sinceramente dispuestos a una forma de vida que no contradiga la indisolubilidad del matrimonio. Esto lleva consigo concretamente que cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación, «asumen el compromiso de vivir en plena continencia, o sea de abstenerse de los actos propios de los esposos»
(Familiaris Consortio 83)
Y Benedicto XVI indica en Sacramentum Caritatis:

El Sínodo de los Obispos ha confirmado la praxis de la Iglesia, fundada en la Sagrada Escritura (cf. Mc 10,2-12), de no admitir a los sacramentos a los divorciados casados de nuevo, porque su estado y su condición de vida contradicen objetivamente esa unión de amor entre Cristo y la Iglesia que se significa y se actualiza en la Eucaristía...

.... se ha de evitar que la preocupación pastoral sea interpretada como una contraposición con el derecho. Más bien se debe partir del presupuesto de que el amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral: en efecto, la verdad nunca es abstracta, sino que «se integra en el itinerario humano y cristiano de cada fiel ». Por esto, cuando no se reconoce la nulidad del vínculo matrimonial y se dan las condiciones objetivas que hacen la convivencia irreversible de hecho, la Iglesia anima a estos fieles a esforzarse por vivir su relación según las exigencias de la ley de Dios, como amigos, como hermano y hermana; así podrán acercarse a la mesa eucarística, según las disposiciones previstas por la praxis eclesial.
        (Sacramentum Caritatis, 29)

Y esto enseña el concilio de Trento:
De la observancia de los mandamientos, y de cómo es necesario y posible observarlos. Pero nadie, aunque esté justificado, debe persuadirse que está exento de la observancia de los mandamientos, ni valerse tampoco de aquellas voces temerarias, y prohibidas con anatema por los Padres, es a saber: que la observancia de los preceptos divinos es imposible al hombre justificado. Porque Dios no manda imposibles; sino mandando, amonesta a que hagas lo que puedas, y a que pidas lo que no puedas; ayudando al mismo tiempo con sus auxilios para que puedas; pues no son pesados los mandamientos de aquel, cuyo yugo es suave, y su carga ligera. (Cap. XI del Decreto sobre la justificación).
Y también:
Si alguno dijere que es imposible al hombre aun justificado y constituido en gracia, observar los mandamientos de Dios; sea excomulgado.
(Canon XVIII sobre la justificación)

Y la Escritura enseña igualmente que:
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea de medida humana. Dios es fiel, y él no permitirá que seáis tentados por encima de vuestras fuerzas, sino que con la tentación hará que encontréis también el modo de poder soportarla. (1ª Cor 10,13)
Y:
porque Dios es quien obra en vosotros el querer y el actuar conforme a su beneplácito. (Fil 2,13)
Por tanto:

1- No hay excepciones a la hora de cumplir los mandamientos de Dios. Cualquier incumplimiento es moralmente inaceptable.

2- No es imposible para el cristiano cumplir los mandamientos de Dios.

3- Dios mismo, por medio de su gracia, hace que el cristiano pueda serle fiel cumpliendo sus mandamientos.

Todo ello pretende ser anulado por Amoris Laetita, especialmente en su punto 301, que dice así:

Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa.

Donde la Biblia, la Tradición y el Magisterio decían que no hay excepciones al cumplimiento de los mandamientos de Dios, pues Dios mismo ayuda a cumplirlos, Amoris Laetitia indica que sí hay excepciones en las que el cristiano no puede hacer lo que Dios le concede hacer. Ni Santo Tomás ni ningún otro santo, padre de la Iglesia, doctor de la Iglesia, concilio ecuménico o Papa puede ser usado para defender la enseñanza heterodoxa de esa Cap. XI del Decreto sobre la justificación.

jueves, 12 de mayo de 2022

Jesús pasó haciendo el bien (Profesora Emilia García Martín)



Duración 49:25 minutos

Además de “Fratelli tutti”, antes del cónclave los cardenales deberían releer “Dominus Iesus”



Desde hace unos meses circula entre los cardenales una nueva revista, creada enteramente para ellos, con la finalidad declarada de ayudarles a “conocerse para tomar las decisiones correctas en los momentos importantes de la vida de la Iglesia”. En otras palabras: en vista del futuro cónclave.

La revista tiene el título en latín de “Cardinalis”, se envía a todos los miembros del sacro colegio [de cardenales] y puede ser leída en cuatro idiomas, incluso en línea. Se publica en Versalles (Francia). Está escrita por “un equipo de vaticanistas de diferentes países y de diversas tendencias”. El primer número salió en noviembre de 2021 con el cardenal iraquí Louis Raphaël Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, en la portada, y el segundo en abril de este año con el cardenal Camillo Ruini en la portada.

De hecho, la entrevista que abre este último número es con este culto cardenal de 91 años que desempeñó un papel importante en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Settimo Cielo ha publicado recientemente dos reflexiones de Ruini sobre Dios y sobre el hombre, es decir, sobre las cuestiones claves para la misión de la Iglesia en el mundo. Y de nuevo en esta entrevista en "Cardinalis" -realizada por la vaticanista estadounidense Diane Montagna- él insiste en cuáles son las verdades “centrales y decisivas” del cristianismo, sobre las que la Iglesia lo gana o lo pierde todo:

“El primer punto, y el más importante, es aquél en el que Benedicto XVI ha insistido mucho: la fe y la confianza en Dios, la primacía de Dios en nuestra vida. El segundo punto, inseparable del primero, es la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios y nuestro único salvador. El tercero es el hombre, creado a imagen de Dios y convertido en su hijo adoptivo en Cristo, el hombre llamado a la vida eterna, el hombre que ya hoy busca vivir como hijo de Dios”.

En particular, subraya Ruini, no se debe ensombrecer la verdad de Jesucristo, único salvador de todos, afirmada por el Nuevo Testamento y reafirmada por la declaración del año 2000 “Dominus Iesus”, un “documento fundamental” contra el relativismo presente también en la Iglesia.

Ruini no lo dice, pero el hecho de que esta verdad capital debe volver a estar en el centro de atención de los cardenales llamados a elegir al próximo Papa está subrayado con fuerza unas páginas más adelante, en este mismo número de “Cardinalis”, en un texto que tiene el inequívoco título de “Memorándum para un futuro cónclave”.

Firmado por el profesor Pietro De Marco, pero fruto de un equipo de reflexión más amplio, el “Memorándum” advierte del peligro de equiparar la revelación cristiana con otras religiones y de despojar la muerte de Jesús en la cruz de todo valor redentor, reduciéndola a un mensaje ético de transformación de los corazones y de la sociedad:

“La afirmación del carácter único y universal de la mediación salvífica de Cristo es, por otra parte, parte central de la buena nueva que la Iglesia viene anunciando ininterrumpidamente desde la época apostólica. ‘Este Jesús es la piedra que, rechazada por vosotros, los constructores, se ha convertido en la piedra angular. En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a los hombres otro nombre bajo el cielo por el que podamos salvarnos’ (Hechos 4, 11-12)”.

Si se oscurece esta verdad primordial “acontece, como desgraciadamente ocurre, la disolución del sujeto cristiano”. Por ello, el “Memorándum” advierte que, incluso en un cónclave, la “fidelidad a la tarea de Pedro de confirmar [en la fe] a los hermanos” debe volver al centro de la reflexión sobre esta piedra angular del Credo cristiano. Independientemente de esos repliegues que son producto de ciertas lecturas irenistas y banalizantes de una encíclica como la de “Fratelli tutti” del papa Francisco.

*

Sorprendentemente, pero no para los bien informados, también en vísperas del cónclave de 2005, en el que se eligió al papa Joseph Ratzinger, hubo un cardenal que llamó enérgicamente a sus hermanos a poner en la base de la reflexión la verdad de Jesucristo, el único salvador de todos.

Ese cardenal fue Giacomo Biffi (1928-2015), destacado teólogo y arzobispo de Bolonia desde 1984 hasta 2003, quien, al hablar el 15 de abril de 2005 en una de las reuniones a puertas cerradas que precedieron a ese cónclave, se dirigió a los asistentes de la siguiente manera:

“Hace unos días escuché en la televisión a una religiosa anciana y devota que respondía así al entrevistador: ‘Este Papa, que ha muerto, ha sido grande sobre todo porque nos ha enseñado que todas las religiones son iguales’. No sé si a Juan Pablo II le hubiese gustado mucho un elogio como ese.

“Quisiera señalar al nuevo Papa el caso de la ‘Dominus Iesus’: un documento explícitamente de acuerdo y públicamente aprobado por Juan Pablo II; un documento por el cual me gusta expresar al cardenal Ratzinger mi vibrante gratitud. Que Jesús es el único necesario Salvador de todos es una verdad que en veinte siglos – a partir del discurso de Pedro después de Pentecostés – nunca se había escuchado la necesidad de reclamar. Esta verdad es, por decir así, el grado mínimo de la fe; es la certeza primordial, es entre los creyentes el dato simple y más esencial. En dos mil años no ha sido jamás puesta en duda, ni siquiera durante la crisis arriana y ni siquiera con ocasión del descarrilamiento de la Reforma protestante. El haber tenido que recordarla en nuestros días nos da la medida de la gravedad de la situación hodierna. Sin embargo, este documento, que reclama la certeza primordial, más simple, más esencial, ha sido contestado. Ha sido contestado en todos los niveles: en todos los niveles de la acción pastoral, de la enseñanza teológica, de la jerarquía.

“Me contaron de un buen católico que propuso a su párroco hacer una presentación de la ‘Dominus Iesus’ a la comunidad parroquial. El párroco (un sacerdote por lo demás excelente y bien intencionado) le respondió: ‘Olvídalo. Ese es un documento que divide’. ‘Un documento que divide’. ¡Gran descubrimiento! Jesús mismo ha dicho: ‘Yo he venido a traer la división’ (Lc 12, 51). Pero demasiadas palabras de Jesús resultan hoy censuradas por la cristiandad; al menos por la cristiandad en sus partes más locuaces”.

*

En efecto, la declaración “Dominus Iesus”, publicada el 6 de agosto de 2000 con la firma del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger, fue fuertemente criticada no sólo por quienes no pertenecen a la Iglesia católica, sino también por altos miembros de la jerarquía, como el cardenal Edward Cassidy, entonces presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, y su sucesor Walter Kasper.

Para disminuir su autoridad, los opositores solían atribuir la autoría de la “Dominus Iesus” únicamente al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sin ninguna aprobación real por parte del Papa.

Pero no fue así en absoluto. En una contribución a un libro en memoria de Juan Pablo II, escrito en 2014 tras su renuncia al papado, Ratzinger reiteró la total sintonía entre él y el Papa en la publicación de ese documento. Lo hizo con estas palabras textuales:

“Entre los documentos sobre los distintos aspectos del ecumenismo, el que suscitó las mayores reacciones fue la declaración ‘Dominus Iesus’ del 2000, que resume los elementos irrenunciables de la fe católica. […]

“Ante el torbellino que se había creado alrededor de la ‘Dominus Iesus’, Juan Pablo II me dijo que en el Ángelus tenía la intención de defender inequívocamente el documento.

“Me invitó a escribir un texto para el Ángelus que fuera irrefutable y que no permitiera una interpretación distinta. Tenía que emerger de manera totalmente incuestionable que él aprobaba el documento en forma incondicional.

“Preparé, por tanto, un breve discurso; no quería, sin embargo, ser demasiado brusco, por lo que intenté expresarme con claridad, pero sin dureza. Después de leerlo, el Papa me preguntó de nuevo: ‘¿Realmente es lo bastante claro?’. Respondí que sí.

“Quien conoce a los teólogos no se asombrará del hecho que, a pesar de todo, hubo personas que seguidamente sostuvieron que el Papa había tomado prudentemente distancia de ese texto”.

*

También en otro escrito, unos meses después, en forma de mensaje a la Pontificia Universidad Urbaniana, el Papa emérito Benedicto XVI reiteró la importancia vital de la verdad contenida en la "Dominus Iesus", aunque no la citó explícitamente.

La Urbaniana es la universidad misionera por excelencia, vinculada a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

Y Ratzinger aprovechó precisamente esto para reaccionar ante las dudas que amenazan la idea misma de la misión “ad gentes”, a la que muchos querrían sustituir por un diálogo igualitario entre las religiones, con vistas a “una fuerza común para la paz”.

Sin darse cuenta de que al hacerlo -escribió Ratzinger- se deja de lado “la verdad que originalmente movió a los cristianos” a predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra:

"Se supone que la auténtica verdad sobre Dios, en última instancia, es inalcanzable y que a lo sumo se puede hacer presente lo que es inefable sólo con una variedad de símbolos. Esta renuncia a la verdad parece realista y útil a la paz entre las religiones del mundo. Pero esto es letal para la fe. En efecto, la fe pierde su carácter vinculante y su seriedad, si todo se reduce a símbolos en el fondo intercambiables, capaces de referirse sólo de lejos al misterio inaccesible de lo divino".

*

Y no sólo eso. Además de la firma del Cardenal Ratzinger, la declaración "Dominus Iesus" fue firmada también por el entonces secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Tarcisio Bertone.

En un libro-entrevista posterior, Bertone reveló otros entretelones sobre la génesis de la "Dominus Iesus" y el pleno acuerdo entre Juan Pablo II y Ratzinger:

“Un elemento típico de la firmeza doctrinal de Juan Pablo II se refiere a su pasión por una cristología verdadera y auténtica. Él mismo quiso la declaración dogmática sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia, 'Dominus Iesus', a pesar de los rumores que atribuían a una 'fijación' del cardenal Ratzinger o de la Congregación para la Doctrina de la Fe el hecho de haber querido esta famosa declaración, rumores que también se habían difundido en el ámbito católico. Sí, fue el propio Juan Pablo II el que pidió personalmente la declaración, porque le llamaron la atención las reacciones críticas a su encíclica sobre la labor misionera, 'Redemptoris missio', con la que quería animar a los misioneros a anunciar a Cristo incluso en contextos en los que están presentes otras religiones, para no reducir la figura de Jesús a cualquier fundador de un movimiento religioso. Las reacciones fueron negativas, especialmente en Asia, y el Papa quedó muy decepcionado. Luego, en el Año Santo del 2000 -el año cristológico por excelencia- dijo: ‘Por favor, preparen una declaración dogmática’. Así se preparó 'Dominus Iesus', denso, descarnado y con lenguaje dogmático. Sigue siendo muy importante en el clima actual de la Iglesia porque, partiendo del análisis de una situación preocupante a escala mundial, ofrece a los cristianos los lineamientos de una doctrina fundada en la revelación que debe guiar un comportamiento coherente y fiel al Señor Jesús, único y universal salvador”.

Al entrevistador que le preguntó cómo reaccionó el Vaticano a las críticas, Bertone respondió:

“No sólo en el ámbito laical, sino también en el católico, algunos se alinearon con esta crítica. El Papa estuvo doblemente amargado. Hubo una sesión de reflexión precisamente sobre estas reacciones, especialmente de los católicos. Al final del encuentro, el Papa nos dijo enérgicamente: ‘Quiero defender la 'Dominus Iesus' y quiero hablar de ello el domingo 1 de octubre, durante el rezo del Ángelus -estábamos presentes el cardenal Ratzinger, el cardenal Re y yo mismo- y quiero decir esto y esto’. Tomamos nota de sus ideas y redactamos el texto que el Papa aprobó y luego pronunció. Fue el domingo en el que se canonizó a los mártires chinos. La coincidencia había sugerido a algunos una cierta prudencia: 'No es apropiado', sugirieron, 'que hablen de 'Dominus Iesus' ese mismo día, es mejor que lo hagan en otro contexto'. Es mejor que lo posponga, podría hacerlo público el 8 de octubre, el domingo del jubileo de los obispos, en presencia de cientos de prelados”. Pero el Papa respondió a tales objeciones: ‘¿Cómo? ¿Ahora tengo que posponerlo? ¡No, en absoluto! Lo he decidido para el 1 de octubre, lo he decidido para este domingo, ¡y el domingo lo haré!’”.

En el Ángelus de aquel 1 de octubre de 2000, Juan Pablo II presentó en efecto “Dominus Iesus” como “aprobado por mí en forma especial”. Y concluyó: “Tengo la esperanza de que esta declaración, que me es muy querida, después de tantas interpretaciones erróneas, cumpla por fin su función clarificadora”.

Una función que hoy es más relevante que nunca.
Sandro Magister

Gobierno chino libera al Cardenal Zen tras presión internacional



El Cardenal Joseph Zen fue liberado bajo fianza algunas horas después de su arresto a manos de las autoridades de Hong Kong, de acuerdo a informes de prensa.

Cardinal Joseph Zen was released on bail from Chai Wan Police Station at around 11 pm on Wednesday. He did not speak. He then entered a private car parked outside the police station. The 90-year-old was accompanied by five people when he left the police station. pic.twitter.com/s21AJ0Th0A— Hong Kong Free Press HKFP (@hkfp) May 11, 2022

Los informes surgieron poco después de que el Vaticano comunicara su preocupación por el arresto, este 11 de mayo.

El diario Financial Times indicó que el Cardenal Zen fue liberado bajo fianza en la estación de policía de Chai Wan, en la isla de Hong Kong, en horas de la noche de este miércoles.

El Cardenal Zen, Obispo Emérito de Hong Kong, habría sido detenido por ser el fideicomisario del Fondo de Ayuda Humanitaria 612, que ayudó a los manifestantes a favor de la democracia a pagar sus gastos legales.

El Cardenal Zen es un abierto partidario del movimiento prodemocracia de Hong Kong.

En 2020, entró en vigor una amplia Ley de Seguridad Nacional que criminaliza una serie de libertades civiles, que antes estaban protegidas, bajo los cargos de “sedición” y “colusión extranjera”.

El Cardenal Joseph Zen fue liberado de la estación policial alrededor de las 11:00 p.m. del miércoles (hora local). No habló con la prensa. Luego entró en un auto privado estacionado en el exterior.

New: @CardJosephZen has been released on bail https://t.co/mPaSB1g95F pic.twitter.com/uyKGdZ8Jfa— Kris Cheng (@krislc) May 11, 2022

El Purpurado de 90 años estaba acompañado por cinco personas, al salir de la estación policial.

La agencia Reuters indicó que el Cardenal Zen y otras cuatro personas fueron arrestadas tras ser acusadas de “colusión con fuerzas extranjeras”

Los otros cuatro arrestados fueron la estrella pop Denise Ho, el académico Hui Po Keung y los ex legisladores de oposición Margaret Ng y Cyd Ho.

Antes de que entrara en vigor la nueva ley, muchos católicos, entre ellos el Cardenal Zen, advirtieron que podría ser usada para silenciar a la Iglesia en Hong Kong.

El Cardenal Joseph Zen Ze-kiun asumió el gobierno pastoral de la Diócesis de Hong Kong en 2002, tras seis años como Obispo Coadjutor. En 2006, el hoy Papa Emérito Benedicto XVI lo creó Cardenal. En 2009, el Papa aceptó su renuncia por límite de edad, a los 77 años.

El Purpurado ha sido uno de los más abiertos críticos del gobierno comunista chino y de su represión contra la Iglesia Católica.

El Cardenal Zen también ha expresado claramente su oposición al acuerdo provisional firmado entre el Vaticano y el gobierno comunista de China en 2018 para el nombramiento de obispos, cuyo contenido completo es aún desconocido. Además, ha denunciado que el régimen chino sigue violando derechos humanos de cristianos y otras minorías religiosas.

Traducido y adaptado por David Ramos. Publicado originalmente en CNA.