BIENVENIDO A ESTE BLOG, QUIENQUIERA QUE SEAS



domingo, 20 de septiembre de 2020

La ley de Carmen Calvo omite toda mención a los crímenes de la izquierda en la Guerra Civil



Hace ya cinco días que Carmen Calvo anunció la nueva ley que ha preparado para imponer a los españoles la visión sesgada de la izquierda sobre la Guerra Civil.

Así fue el golpe de Estado de 1934 contra la 2ª República que el PSOE no quiere condenar
Los 50 niños asesinados a los que Sánchez no recuerda y su relación con las 13 Rosas

El Gobierno ha filtrado el texto del anteproyecto a dos grupos de izquierdas

He estado esperando estos días a que el anteproyecto de ley se publicase en el BOE o en las webs de La Moncloa o del Ministerio de la Presidencia, pero nada. Hasta el momento, lo único que conocíamos es el resumen de la ley que el Gobierno ha presentado a los medios. Para mi sorpresa, la web “Todos los nombres” del sindicato anarquista CGT y la página de Facebook de la “Asociación Recuperación Memoria Histórica Aranjuez” publicaron lo que parece ser el texto del anteproyecto este miércoles 16 de septiembre (de hecho, el documento de la primera web citada incluye el membrete oficial). Cabe suponer que el Gobierno les ha facilitado el texto del anteproyecto antes de publicarlo en el BOE. Curioso sentido de “lo público”…

El anteproyecto identifica al bando republicano con «la democracia»

Podéis leer el anteproyecto en cuestión pulsando aquí. Su contenido coincide básicamente con los fines autoritarios anunciados por el PSOE. Viene a ser un intento ampliado de reescribir la historia al gusto de la izquierda que provocó y perdió la Guerra Civil Española. Por ejemplo, así es como el texto explica los motivos del estallido de la Guerra Civil:

“Hasta la Constitución de 1978, esos periodos democráticos eran abruptamente interrumpidos por quienes pretendieron alejar a nuestro país de procesos más inclusivos, tolerantes, de igualdad, justicia social y solidaridad. El último de ellos, protagonizado por la Segunda República Española y sus avanzadas reformas políticas y sociales, fue interrumpido por un golpe de Estado apoyado por las potencias fascistas del Eje y una cruenta Guerra Civil que tenía como objetivo poner fin a la democracia y acabar con los demócratas”.

Los hechos y datos que no cuadran con esa visión de la historia

Como vimos ayer, en 1934 el PSOE, junto con los comunistas y anarquistas, dieron un golpe de estado antidemocrático en reacción a la entrada en el Gobierno de ministros de la derecha, que había ganado las elecciones de noviembre de 1933. Antes de la guerra el PSOE ya abogaba por instaurar una dictadura socialista en España, y unos días antes del inicio de la contienda, fuerzas policiales afines al PSOE y a las órdenes del gobierno secuestraron y asesinaron a uno de los líderes de la oposición, el derechista José Calvo Sotelo, un crimen de Estado que muchos historiadores señalan como el hecho detonante del alzamiento del 18 de julio.

Por aquel entonces, mucha gente en España tenía la percepción de que la izquierda pretendía instaurar una dictadura socialista. Como he señalado, el propio PSOE lo anunció sin rodeos. Ya desde 1932 el Partido Comunista venía defendiendo la implantación de una dictadura soviética en España. Tras la victoria del Frente Popular, se desató una brutal ola de violencia política que fue denunciada el 16 de junio de 1936 desde la tribuna de las Cortes por José María Gil Robles, jefe de la CEDA, señalando que desde el 16 de febrero al 15 de junio de 1936, 269 personas fueron asesinadas y 1.287 heridas de diferente gravedad, 160 iglesias fueron destruidas totalmente y 251 templos sufrieron asaltos, incendios, destrozos e intentos de asalto. Muchos de esos crímenes fueron provocados por la propia izquierda.

Así pues, si en julio de 1936 media España se alzó contra la otra mitad fue por miedo a ser exterminada por ésta, como ya había ocurrido 19 años antes en Rusia a causa de la revolución bolchevique. De hecho, la propia izquierda empujó a muchos católicos a apoyar a los alzados al lanzar contra ellos una brutal persecución anticatólica que se saldó con el asesinato de 13 obispos, 4.184 sacerdotes, 2.365 religiosos, 283 religiosas -muchas de ellas, además, violadas por los izquierdistas- y muchos seglares que fueron llevados al paredón por el mero hecho de ser católicos.

A partir del 18 julio de 1936, la España republicana se convirtió en una dictadura soviética, en la que no había libertad de religión ni de expresión, salvo para aquellos afines a la izquierda. De hecho, esa dictadura soviética que se implantó en media España recibió el apoyo del dictador y genocida comunista Stalin, cuyos agentes en el bando republicano -la mayoría de ellos miembros de la temible NKVD, la versión soviética de la Gestapo- no sólo se encargaron de dirigir la acción de las chekas (los centros de tortura de presos políticos gestionados por socialistas, comunistas y anarquistas) contra católicos y derechistas, sino también contra los comunistas trotskistas del POUM, opuestos a Moscú y cuyo líder, Andreu Nin, fue desollado vivo en una de esas chekas, situada en Alcalá de Henares y controlada por el NKVD. Identificar a esa dictadura soviética con la “democracia” es un brutal acto de cinismo.

El texto omite toda referencia a los crímenes del bando republicano

Pero además de sus manipulaciones para blanquear al bando republicano y presentar la Guerra Civil como una contienda entre demócratas y antidemócratas (cuando en realidad ambos bandos eran abiertamente antidemócratas), lo más llamativo del texto son sus omisiones. He repasado sus 69 páginas y en ellas no aparece ni una sola mención de los crímenes cometidos por el bando republicano ni a las víctimas de esos crímenes. Alguien podría alegar, lógicamente, que no procede detallar hechos concretos en una ley. Es cierto. Pero el caso es que el texto de la Ley Calvo sí menciona, por ejemplo, a las “personas privadas de libertad o que padecieron deportación, trabajos forzosos o internamientos en campos de concentración, colonias penitenciarias militarizadas, dentro o fuera España, por su defensa de la República o por su resistencia al régimen franquista dirigida al restablecimiento de un régimen democrático”.

La ley omite toda mención a los crímenes izquierdistas en esa guerra

Alguien que no conozca los hechos ocurridos en la Guerra Civil Española, y que sólo sepa de ellos lo que pueda leer en ese anteproyecto, sacará la falsa impresión de que en España hubo una guerra en la que un bando era fascista y mató a mucha gente, y el otro bando era demócrata y no cometió ningún abuso. Es la visión manipulada de la historia que viene reiterando la izquierda en general y el PSOE en particular desde hace décadas, y que ya quedó plasmada en la “Ley de Memoria Histórica” de 2007.

Significativamente, la mayor matanza de la Guerra Civil, cometida por la izquierda en Paracuellos, no es mencionada en el anteproyecto, ni ningún otro crimen cometido por miembros de los partidos de izquierda en el bando republicano, incluso contra otros izquierdistas. De hecho, no se reconoce en ninguna parte del texto que la izquierda hubiera hecho nada malo: no hay ni una sola autocrítica, lo cual es insultante para los familiares de los que fueron torturados y asesinados por socialistas, comunistas y anarquistas.

Una ley elaborada por un partido que se vio implicado en muchos de esos crímenes

Es evidente el motivo de esa visión manipuladora de la historia que se aprecia en ese anteproyecto: una considerable parte de los crímenes de guerra cometidos por los republicanos son imputables a miembros del PSOE, incluyendo dirigentes tan relevantes como la diputada y chekista Margarita Nelken, a la que el PSOE ha dedicado 20 calles en otras tantas localidades españolas. La propia masacre de Paracuellos fue perpetrada siendo presidente del Consejo de Ministros el socialista Francisco Largo Caballero, que entre 1932 y 1935 había sido presidente del PSOE y que hoy tiene dos monumentos dedicados a él en Madrid.

Las preguntas que deberíamos hacernos todos los españoles ante una ley como ésta son varias: ¿cómo esperar que sea imparcial un partido que se vio implicado en aquellos crímenes, por los que nunca ha pedido perdón y de los que ni siquiera quiere hablar? ¿Cómo creerse que el PSOE tiene la sincera intención de velar por la “memoria democrática”, si ese partido abogaba por una dictadura socialista durante la Segunda República y ahora gobierna de la mano de comunistas que tienen como referente a un dictador tan brutal como Lenin?

¿Cómo esperar que haga un censo de víctimas de la Guerra Civil -como afirma el anteproyecto- un partido incapaz de contar los muertos de una pandemia en 2020? ¿Y cómo esperar que ese censo sea completo e imparcial cuando muchas de esas víctimas fueron torturadas y asesinadas por miembros del PSOE, y aún hoy ese partido se niega a reconocer aquellos crímenes? 

Eso no es una “ley de memoria democrática”: más bien parece una ley para manipular la historia y tapar el pasado criminal y sangriento del PSOE.

Elentir

sábado, 19 de septiembre de 2020

Actualidad Comentada | El fracaso del diálogo | 18.09.2020 | P. Santiago Martín FM




12:47 minutos


La muerte de una juez del Supremo abre una profunda crisis en EE UU (Carlos Esteban)




La muerte de madrugada de la juez Ruth Bader Ginsburg a los 87 años, a poco más de un mes de las presidenciales norteamericanas más transcendentales en décadas, ha abierto una profunda crisis política y hace posible imaginar un futuro sin aborto en el país.

*******

El momento no podía ser más dramático. Estados Unidos está viviendo la campaña electoral más dura y radicalizada en muchas décadas, en medio de acusaciones cruzadas de fraude electoral y golpe de Estado, con la crisis del Covid dividiendo los estados y dificultando acercarse a las urnas el 3 de noviembre y decenas de ciudades víctimas de violentas protestas raciales que parecen no tener fin.

A un lado tenemos un presidente, Donald Trump, el más pro-vida desde Roe vs Wade (la sentencia que convirtió el aborto en derecho constitucional), odiado a muerte por el establishment, y al otro un Partido Demócrata que ha radicalizado sus posturas progresistas al máximo, especialmente su compromiso con el aborto, y que se ha convertido en rehén de las ‘tribus’ de colectivos de supuestos agraviados. Y, en medio de este desbarajuste, muere la juez más progresista del Supremo, Ruth Ginsburg.

¿Por qué es tan importante? Porque, a efectos de la política interior, la contribución más importante que puede hacer un presidente norteamericano en su mandato es la elección de jueces para el Supremo -que es también allí el Constitucional- cuando se produce una vacante, porque el cargo es vitalicio salvo que el sujeto renuncie voluntariamente.

El Supremo es el único intérprete autorizado de la Constitución, y la principal razón de que la Carta Magna norteamericana no haya tenido que sustituirse en toda su historia es, sencillamente, porque el tribunal le hace decir lo que estime oportuno, estirando el texto cuanto se les antoje. ¿Cómo, si no, podría nadie encontrar en un documento legal de finales del XVIII un supuesto ‘derecho constitucional’ al aborto, o la imposición del matrimonio homosexual, por citar solo dos casos flagrantes? Para muchos observadores, esto convierte al tribunal en una especie de ‘dictadura colegiada’ de nueve personas, responsable de los principales experimentos de ingeniería social en el país.

Hasta ahora, en el mandato de Trump se han producido dos vacantes, cubiertas tras una desesperada lucha en el Congreso por sendos candidatos de Trump, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh. Solo quedaba uno, la (hasta ahora) incombustible Ginsburg para cambiar la mayoría en el tribunal hacia el lado conservador, permitiendo vislumbrar la posibilidad de que en un futuro se revierta la sentencia que en los setenta hizo del aborto provocado un derecho constitucional.

¿Hay tiempo? Esa es la gran cuestión. Para complicar las cosas, los testigos de la muerte de Ginsburg aseguran que sus últimas palabras fueron para pedir que fuera el próximo presidente, surgido de las urnas de noviembre, quien elija a su sustituto. Este supuesto deseo en su lecho de muerte carece en absoluto de valor jurídico o institucional, pero sí un gran peso propagandístico.

El equipo de Biden ya ha saltado para demandar que se respete el deseo de la difunta, y legiones de demócratas han acudido a las redes sociales con amenazas de ‘quemar’ el país si a Trump se le ocurre intentar colar a uno de los suyos en el Supremo. Claro que es una amenaza un tanto hueca, dado que ya están quemando el país desde la muerte a manos de la policía de George Floyd.

Naturalmente, los trumpistas están urgiendo al presidente a que haga lo contrario, y nombre a toda prisa un sustituto para Ginsburg. A su favor tienen un argumento crucial: visto que la elección promete ser muy disputada y con toda probabilidad contestada por el perdedor, se abre la posibilidad de que haya que recurrir al Supremo para que decida en caso de disputa, como sucediera en Florida en las elecciones que enfrentaron a George W. Bush y Al Gore. Para ello es crucial que el tribunal esté completo.

Por primera vez desde los setenta, el fin del ‘reinado’ del aborto constitucional parece al alcance de la mano, pero en unas circunstancias tan explosivas que amenazan con una verdadera guerra civil.

Carlos Esteban

El cisma antes del cisma (Carlos Esteban)



En principio, ser periodista católico debería ser lo más fácil del mundo. Después de todo, el buen periodismo consiste en esforzarse por encontrar la verdad de lo que pasa y contarla, y nuestra fe es la verdad y Cristo nos recordó que la verdad nos hace libres.

Esa es la teoría. La práctica es un poco más difícil, porque nuestra Iglesia, al menos la Iglesia Militante, como todos nosotros, vive (también) en el tiempo, y es también una institución confiada a seres falibles y vulnerables a todas las tentaciones y todos los errores.

Por eso hay cosas de las que resulta muy difícil hablar. Por ejemplo, del cisma, un cisma con minúscula, no declarado, pero absolutamente real. Precisamente porque no se declara, porque evitamos cuidadosamente la palabra, porque hacemos verdaderos equilibrismos de lógica y retórica para no ver lo evidente es por lo que no tenemos la terrible sensación de vivir una nueva ruptura de la Iglesia, con todas sus calamitosas consecuencias.

Pero hay dos iglesias, se llamen o no así, y las dos pretenden ser la Iglesia Católica, cada una con su doctrina y sus prácticas, y cada vez se hablan menos entre sí. Sí, una de ellas habla constantemente de ‘tender puentes’, pero son puentes que tiende con los de fuera; y de diálogo ... pero a quienes tienen las ‘dudas’ inadecuadas, por muy cardenales que sean, ni siquiera se les responde.

Por ejemplo, el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla ha publicado una extensa carta en la que dice, entre otras muchas y muy provechosas cosas, que “el enemigo se ha hecho presente en el seno de la Iglesia”. No es original: ya Pablo VI dijo en su día que el humo de Satanás se había colado por las rendijas en la Iglesia.

El caso es que a muchos la carta puede parecerles magnífica, la obra de un pastor realmente preocupado por la salvación de sus ovejas, pero a otros, en cambio, se les antoja aborrecible. Es el caso de José Manuel Vidal, director de Religión Digital, que escribe a propósito de la carta desde su cuenta de Twitter: “¡Qué vergüenza de obispo! ¿Quién le regaló la mitra? ¿Cómo es posible que siga pensando así en tiempos de Francisco? ¿A qué se espera para removerlo y enviarlo a un monasterio sin monjes? ¡Y qué daño para la credibilidad eclesial!”.

¡Qué vergüenza de obispo! ¿Quién le regaló la mitra? ¿Cómo es posible que siga pensando así en tiempos de Francisco? ¿A qué se espera para removerlo y enviarlo a un monasterio sin monjes? ¡Y qué daño para la credibilidad eclesial! @ReligionDigit https://t.co/SEWQhoyfCZ

— José Manuel Vidal (@JosMVidal1) September 16, 2020

No es exactamente lo que uno esperaría de tan eximio defensor del ‘pontificado de la misericordia’ -ya hemos observado que suele tratarse de una misericordia selectiva y unidireccional-, pero entendemos a Vidal. Precisamente porque nosotros tenemos reacciones parecidas con algunos prelados que ensalzan su portal de información religiosa. Hoy mismo nos ha pasado con una vídeoconferencia sobre la presentación del Concurso Iberoamericano de Cuentos Laudato Si’, una iniciativa apadrinada, entre otros, por el arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Carlos Osoro.

Los ejemplos se pueden acumular hasta el infinito. Es la terrible sensación de leer o escuchar a determinados teólogos, sacerdotes, obispos o meros fieles y pensar: “Si esto es católico, yo no soy católico; y si yo soy católico, esto no es católico”. Es más que razonable que, institucionalmente, se hagan llamadas a la unidad en la Iglesia y esfuerzos por evitar el cisma abierto. Pero la ‘teoría de la doble verdad’ no puede mantenerse eternamente, y en algún momento habrá que hablar de esta división tácita que nos está convirtiendo en una iglesia esquizofrénica.

Carlos Esteban

viernes, 18 de septiembre de 2020

El diario de los obispos italianos defiende la película de Netflix acusada de normalizar la pedofilia (Carlos Esteban)



Netflix ha lanzado una película, ‘Cuties’, en la que niñas de 11 años aparecen en actitudes claramente provocativas y sexualizadas hasta el punto de que la propia empresa ha tenido que retirar el explícito ‘trailer’ con que la anunciaba en redes y los consumidores han condenado la cinta con un récord de puntuaciones negativas (más de un millón). Pero el diario oficial del episcopado italiano, Avvenire, ha preferido atacar a quienes protestan contra la película.

*******

“No se explica la campaña contra Netflix”, empieza el artículo. “No hay “escandalosa sexualización de adolescentes” alguna, como han escrito algunos de los seiscientos mil firmantes de una petición”. Antes de seguir, les invito a que echen un (rápido) vistazo a la selección resumen que ha hecho la propia Netflix de la cinta y vean, por sí mismos, si hay “sexualización de adolescentes” (¿a los 11 años ya se es adolescente?), como creen los seiscientos mil usuarios que han protestado, o no, como cree el redactor del diario de los obispos italianos.

Para el redactor, Andrea Fagioli, quienes protestan es porque “o no la han visto o se han limitado a ver el cartel. O quizá no lo hayan entendido o la hayan visto desde un punto de vista incorrecto”. El correcto, se entiende, es el que considera digno de ver a niñas de 11 años en actitudes de ‘strippers’ porque es, en realidad, una denuncia a la sexualización de la infancia. Es algo bueno, ya saben.

Se trata originalmente de una película francesa, “Mignonnes”, que cuenta la historia de Amy, una niña senegalesa musulmana de 11 años que vive en un barrio deprimido en Francia. Se une a un grupo de otras preadolescentes que realizan cuadros de baile hipersexualizados en los que imitan las contorsiones de las ‘strippers’.

Y como es una ‘denuncia’, Fagioli y, por extensión, el episcopado italiano, no ve nada escandaloso en la película, al revés. La idea de que las actrices que aparecen son, lógicamente, niñas en torno a los 11 años y que se les hace exhibirse de esa forma no parece pesar, en absoluto, en su juicio, como tampoco el hecho de que la coartada de la ‘denuncia’ abre un gigantesco campo de posibilidades a la legitimación de la pornografía blanda incluso, como en este caso, la pedofilia. ¿O cree Fagioli que sólo o principalmente van a visionar la película quienes se interesan por el ‘contenido de denuncia social’ y no los que se sienten atraídos por las menores?

En un momento en que la Iglesia, desde 2002, ha sufrido como verdadera plaga, causante de no pocas defecciones, casos de pedofilia en el clero y su encubrimiento por los obispos, la incapacidad del órgano de los obispos italianos de ver cuál es el problema en una película, rechazada por millones, que muestra a niñas meneándose al gusto de cualquier pedófilo es, cuando menos, problemática.

Carlos Esteban

No queremos que éste reine sobre nosotros (Javier Olivera Ravasi)



Duración 50:50 minutos



La persecución anticristiana viene desde los inicios de la historia. En una hora de exposición, el Padre Javier Olivera Ravasi va desmenuzando los diversos gritos que se lanzan contra Cristo, el Salvador, que instituyó la Iglesia Católica. 

El texto de la presente conferencia se encuentra aquí: 

https://www.quenotelacuenten.org/2020/09/18/no-queremos-que-este-reine-sobre-nosotros/?subscribe=already#blog_subscription-2


“No queremos que éste reine sobre nosotros”

P. Javier Olivera Ravasi, SE


Conferencia dictada el 19/6/2019

Tucumán, Argentina

El Demonio atrapa innumerables cristianos con esta trampa




En lo que podría parecer un flujo de malas noticias de nunca acabar puede ser muy fácil para los cristianos dejarse tentar por el Demonio y caer presa de esta sutil trampa

El filósofo francés Gabriel Marcel caracterizó vívidamente la enfermedad moderna denominada “alienación”, el omnipresente malestar del hombre occidental, con estas provocativas palabras:

“Consideremos la desesperación. Tengo en mente el acto por el cual uno desespera de la realidad en su totalidad, como uno podría desesperar de una persona. (…) Creo que en la raíz de la desesperación existe siempre esta afirmación: “No hay nada en la esfera de la realidad a la cual yo pueda dar crédito, ni seguridad, ni garantía.” Es una declaración de completa insolvencia.” Gabriel Marcel, “Sobre el Misterio ontológico”, La filosofía del Existencialismo

Los activos líquidos de la realidad se han agotado y después de una infructuosa búsqueda de ayuda social o psicológica, no queda nada sino una gran depresión, una paralizante falta de compromiso con los deberes de la vida.

En ninguna otra parte de este mundo moderno es más evidente esta oscuridad espiritual que en la exterminio de la familia tradicional. La incertidumbre de la fidelidad desde el interior y los intentos propagandísticos de la política de minar la familia desde el exterior, nos han empujado más y más cerca a un mundo sin estructura, sin moral, sin lealtad y sin paz.

En estas circunstancias, en lo que pareciera ser un flujo de malas noticias sin parar, puede ser muy fácil para los cristianos caer en esta trampa del desánimo. Podría parecer como si no importara lo que hagamos ya que la marea no se puede revertir; no importa cuanto protestemos o cuantas campañas hagamos: los resultados son más y más limitados. Hasta estamos tentados a pensar que Dios no está escuchando nuestras oraciones o que tal vez ha elegido no responderlas porque también nosotros somos demasiado cómplices y comprometidos para que seamos dignos Su intervención. Nos sentimos abandonados.

Podemos leer acerca de un santo que tuvo este sentimiento en el Antiguo Testamento: Elías (1 Reyes 19) Él estaba listo para desesperar y rendirse. Dios le envió un ángel con comida y bebida, y, después de dormir, fue capaz de continuar hacia el monte de Dios. Podemos ver esto como una parábola: Dios nos envía mensajeros, de manera obvia u oculta, llevando sustento y buenos consejos para nuestro viaje.

También podemos ver en la historia de Elías una advertencia contra la desesperación, la cual en la medida que está en nosotros, nos hace inútiles a Dios, a nosotros mismos y a nuestro prójimo. En verdad Dios generalmente no salva los reinos con signos milagrosos en los cielos (aunque Él puede hacer esto y lo ha hecho). Él parece preferir el silencioso método de brindar ayuda a esta o esa persona mediante un acto de caridad, como una madre dando alimento y bebida a su hijo, o un esposo prestando oído a su esposa, o un parroquiano dando una mano a otro parroquiano que se está cambiando de casa. Son nuestras ilusiones de “ganar a lo grande” lo que nos hace descuidar las pequeñas victorias de la caridad que son semillas de mostaza del reino de Dios

Mi esposa estaba leyendo recientemente un libro llamado “Thérèse, quelque secrets de la joie” (Teresa, algunos secretos de la alegría) y encontró una sección que nos ofrece una perfecta meditación para nuestros tiempos. Aquí está su traducción:
“Había sido anunciado que el Demonio iba a cerrar la tienda y ofrecer sus herramientas a cualquiera que deseara pagar los precios.

El día de la venta, sus herramientas fueron expuestas de una manera atractiva: malicia, odio, envidia, celos, sensualidad, engaño. Todos los instrumentos del mal estaban ahí, cada uno marcado con su precio.

Separado del resto, estaba un implemento de apariencia inofensiva, también de condición usada, pero el precio era mucho más elevado que todos los otros.

Alguien le preguntó al Demonio qué era. “Es el desánimo”, fue la respuesta.

“¡Bueno! ¿por qué le ha puesto un precio tan alto?”

“Porque”, respondió el Demonio, “Es tan usado por mí que los otros difícilmente importan. Con este yo puedo meterme dentro de cualquiera y una vez dentro, puedo maniobrarlo de la manera que más me ayude. Esta herramienta es para usarse cada día porque yo la uso con casi todos y muy pocas personas saben que me pertenece.”
Sobra decir que el precio solicitado por el Demonio por el desánimo era tan elevado que el instrumento nunca se vendió. El demonio está siempre en posesión de este ¡y continúa poniéndolo a trabajar!” (2)Pierre Descouvemont, Thérèse, quelque secrets de la joie [Thérèse, Some Secrets of Joy] (Paris: Editions du Cerf, 2006), 80.

El desánimo es de hecho la herramienta más práctica del Demonio, ya que con esta él puede apagar la práctica de todas las virtudes, el esfuerzo por erradicar nuestros vicios, la confianza en Dios expresada en la oración ( si es obviamente respondida o no, porque ninguna oración es desoída y toda oración tiene un efecto), y la confianza básica requerida para llevar adelante la obra que Él ha puesto en nuestras manos, por más modesta o insignificante que pueda parecer, por más que carezcan de frutos visibles y mucho menos de frutos deslumbrantes.

Nuestro Señor hizo más en Sus horas de silenciosa oración que en Su predicación pública a las multitudes; logró más cuando era clavado a la Cruz que cuando multiplicaba hogazas y peces. Necesitamos volver una y otra vez a Su paradójico ejemplo y ver que los estándares del mundo, su noción de éxito, no son de Dios. Él triunfa en el momento en el que todos los demás parecen haber fallado. Él hace esto una y otra vez en la historia de la salvación. “Él desplegó el poder de su brazo; dispersó a los que se engrieron en los pensamientos de su corazón. Bajó del trono a los poderosos, y levantó a los pequeños; llenó de bienes a los hambrientos, y a los ricos despidió vacíos.” (Lucas 1, 51-53)

Peter Kwasniewski

jueves, 17 de septiembre de 2020

Nota de prensa de la Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos



Ante la aprobación del borrador de proyecto de Ley de Memoria Democrática, la Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos quiere poner de manifiesto lo siguiente:

– Dicha aprobación supone una discriminación y persecución por motivos de opinión e ideológicos insoportable para la ciudadanía contraria a los arts 14 y 16 de la Constitución Española, a los arts 1, 7 y 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y art. 21 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

– El Valle de los Caídos, le pese a quien le pese se erigió como lugar de Paz, reconciliación y concordia. Parece claro que proyectos de Ley como el que hoy nos ocupa, obedecen a un espíritu contrario a la reconciliación entre los españoles.

– Esta asociación representa legalmente a un más que significativo número de familias, que teniendo acreditada la presencia de los restos de sus familiares caídos en la guerra civil, de ambos bandos contendientes, en los osarios del Valle de los Caídos, se niegan a que dichos restos sean removidos, trasladados y ni mucho menos sometidos a proceso de identificación forense de cualquier tipo. Estas familias ya pusieron de manifiesto su negativa de permiso, por escrito ante Patrimonio Nacional en su día.

En este sentido, esta Asociación quiere recordar lo siguiente:

1.- El informe forense del Ministerio de Justicia fechado el 15 de diciembre de 2011 y firmado por el prestigioso forense D. Andrés Bedate Gutiérrez ya dejó claro que la complejidad de exhumación de cualquier resto del Valle de los Caídos es “extrema”.

2.- Un posterior informe también del Ministerio de Justicia, de fecha 28 de febrero de 2018, cuantificó en 213.392.846,23 euros el incremento de los créditos presupuestarios para acometer la exhumación e identificación de los restos de los caídos que reposan en los osarios de la Basílica del Valle de los Caídos.

3.- Otro informe, más reciente, evacuado por el Consejo Médico Forense con fecha 1 de Octubre de 2018, pone de manifiesto en al menos 24 ocasiones, la extrema dificultad de exhumación de restos desde diferentes puntos de vista especialmente los técnicos y jurídicos.

Por todo esto, y pareciendo claro que el Gobierno del Reino de España no parece dispuesto a tomar en consideración estos cualificados informes, cuya elaboración fue encargo del mismo gobierno y que a nuestro parecer son extraordinariamente taxativos, queremos dejar claro que esta Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos emprenderá cualquier iniciativa de tipo legal, incluyendo las que competan a organismos y Tribunales internacionales en defensa de las familias de caídos inhumados en el Valle de los Caídos cuya representación legal ostenta esta asociación.

– Respecto al anuncio de “resignificación” del Valle de los Caídos, la opinión de esta asociación no es diferente. Examinaremos la argumentación en la que el gobierno intente sustentar jurídicamente dicha “resignificación” y por supuesto nos opondremos en los Tribunales de Justicia a lo que esta asociación considere improcedente o contrario a la Ley.

– Por último, no podemos dejar de expresar nuestro pesar al observar cómo, para el gobierno no existen más víctimas de la guerra que las de un solo signo. Al igual que en el tema de las exhumaciones de restos del Valle para el gobierno parece haber muertos de “primera” y muertos de “segunda”. Al parecer los miles de víctimas en la retaguardia republicana, en las “sacas” descontroladas en checas, etc. no son motivo de preocupación para un gobierno que se cuelga el cartel de “democrático”. Si con este borrador de Ley se hubiera sido mínimamente ecuánime, el gobierno no sólo obtendría algo de (fingida) objetividad, sino que además daría cumplimiento a la resolución del Parlamento Europeo condenatoria del comunismo (2019/2819 RSP).

Para terminar, esta asociación quiere poner una vez más de manifiesto, su respeto por todas las víctimas de la guerra civil española fuese cual fuese el bando en el que combatieron. Sus sacrificios, los de todos ellos, no merecen una clase política actual que por acción u omisión parece empeñada en volver a enfrentar a los que ya llevaban años reconciliados y supieron en su día perdonar.

ADVC
15 de septiembre de 2020

NOTICIAS VARIAS 16 y 17 de Septiembre de 2020


ADELANTE LA FE


“El pontificado de Francisco está clínicamente extinguido”. Entrevista al profesor Roberto de Mattei

INFOVATICANA

Selección por José Martí

La formación sacerdotal. Las vocaciones



La mala memoria, o el parentesco ideológico, lleva a cancelar el recuerdo de lo que se ha vivido décadas atrás en el orden eclesial, con sus gravísimas consecuencias en la vida social y política; se disimula así el fracaso estruendoso del progresismo, con todos sus matices.

*******

Estudiosos y comentaristas de la vida eclesial han afirmado, repetidamente, que el Concilio Vaticano II fue una revolución, que no se limitó a reformas instrumentales, sino que cambió para siempre la manera de pensar y de hacer teología. Según la orilla de la grieta eclesial en que cada uno se encuentra ubicado, difiere la valoración que se hace de aquel episodio histórico enfocado en su totalidad: para unos fue una feliz circunstancia que ha de sumarse al registro de épocas gloriosas del catolicismo; para otros fue una calamidad, fuente de múltiples desgracias que todavía padecemos.

Lo razonable es conservar distancia respecto de estos juicios contrastantes; lo que no se puede negar, eso sí, es que a la gran asamblea ecuménica siguió una crisis de proporciones. Pablo VI, dolorido, habló del «crudo invierno» que sobrevino en lugar de la primavera que se esperaba, y afirmó que por una rendija se había filtrado en la Iglesia el «humo de Satanás». El mismo pontífice censuró repetidamente las arbitrariedades que se cometían en nombre del «espíritu del Concilio», y reconoció que se trataba de una crisis de fe; por eso, en 1968 -el punto desbordante del desastre- proclamó el Año de la Fe, y publicó el Credo del Pueblo de Dios, reafirmando la verdad de la doctrina católica. Quienes hemos vivido aquellos años terribles -yo era seminarista- no lo podemos olvidar; en la mesa del desayuno o del almuerzo se discutía lo que habían discutido los Padres, el día anterior, en el aula conciliar. ¡No fue, ciertamente, el mejor clima para nuestra formación!.

Con la apelación al «espíritu del Concilio», en los años siguientes se justificaban los atentados que el capricho subjetivo exhibía como realizaciones del aggiornamento propiciado por el Vaticano II; esa nueva actitud era presentada como imprescindible fidelidad al mundo moderno, criticando a la Iglesia de siempre como aferrada a posiciones de inmovilismo y de atraso. Publicaciones de teología y de pastoral alimentaban esa fiebre de destrucción. El Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha señalado gráficamente que, en comparación con esa enfermedad terrible, el modernismo descrito y condenado por San Pío X, en la encíclica Pascendi fue «un simple catarro».

En aquellos años, miles de sacerdotes en todo el mundo abandonaron la vida sacerdotal; la inobservancia del celibato fue sostenida por las críticas de teólogos y pastores a esa histórica disciplina eclesial -gloria del catolicismo según muchos pontífices-, con incomprensión de su sentido y valor.

He resumido a modo de proemio del tema a tratar lo que ya he observado en otras intervenciones. Una revisión serena de aquellos episodios invita a reconocer que el Concilio fue -es- los documentos, textos aprobados casi por unanimidad, que es preciso leer, como enseñó Benedicto XVI, a la luz de la gran tradición de la Iglesia y en continuidad con ella, según una ley de desarrollo homogéneo. La observación que algunos hacen y que identifica al Vaticano II como una revolución, me parece interesada, esconde un intento de volver a la vigencia del «espíritu del Concilio», pasando por alto el largo y glorioso pontificado de Juan Pablo II, y el breve pero igualmente ilustre del Papa Ratzinger.

En aquellos años ya recordados se verificó un progresivo desmantelamiento de la estructura de los seminarios, que ofrecían todavía una versión clásica, con la propuesta teórica y los ensayos prácticos de reemplazarlos por pequeñas comunidades. El Concilio había ofrecido un programa de renovación en el Decreto Optatam totius Ecclesiae, aprobado después de siete redacciones previas en la última etapa conciliar, con solo quince votos en contra, que el día de la promulgación pontificia, 28 de octubre de 1965, se redujeron a tres. El itinerario formativo, lógicamente, debía referirse a la naturaleza del ministerio y la vida de los presbíteros, que fue el contenido del Decreto Presbyterorum Ordinis, aprobado en su octava redacción el último día de sesiones, 7 de diciembre del mismo año, con solo cinco «non placet». Me apresuro a señalar que donde fueron atendidas las indicaciones de ambos textos se produjo una recuperación de los seminarios y del número de vocaciones, pero este feliz resultado estuvo lejísimo de constituirse en un fenómeno general. Algo, mucho, muchísimo, fue arrollado para siempre por el malhadado «espíritu del Concilio».

En las consideraciones que siguen me limito a esos dos documentos, prescindiendo de las disposiciones de la Santa Sede expresadas en la Ratio promulgada por Pablo VI, en 1970, la de Juan Pablo II, de 1992, y la reciente, con fecha 8 de Diciembre de 2016. Dejo de lado, asimismo, la Exhortación Apostólica Postsinodal del Papa Wojtyla, Pastores dabo vobis. Los textos del Concilio han sido una fuente insoslayable; por eso prefiero limitarme a ellos.

Una primera indicación de Optatam totius Ecclesiae es que en la formación sacerdotal deben unirse estrechamente tres dimensiones: doctrinal, espiritual y pastoral (n. 8). Este principio básico no resulta fácil de instrumentar en un itinerario seminarístico; el propósito es plasmar una personalidad sacerdotal, teniendo en cuenta que el candidato es el protagonista de ese proceso, que él asume con plena voluntad.

Se trata, dice el texto, de aprender a vivir secundum forman Evangelii. Pensemos en el significado de la noción de forma en la teoría hilemórfica; la referencia indica el alma: cimentarse en la fe, la esperanza y la caridad para alcanzar el espíritu de oración, el vigor de las demás virtudes y el celo por ganar a todos los hombres para Cristo. No falta en este contexto la invitación a amar y venerar «con filial confianza a la Santísima Virgen María, a la que Cristo, muriendo en la cruz, entregó como madre al discípulo». Se debe valorar esta exhortación a la devoción mariana, sobre todo considerando que el Decreto sobre la Vida y Ministerio de los presbíteros calla completamente este punto tradicional. ¿Cómo puede explicarse semejante olvido?. En mi opinión, podría vincularse este defecto con algunas intervenciones en el aula conciliar, que calificaron de exagerada la devoción mariana propia del catolicismo, siguiendo publicaciones que preconizaban lo que se llamó minimalismo, un reflejo de la protestantización de la Iglesia. Por la voz de los santos la tradición católica proclamó que de Maria numquam satis: nunca se alabará lo suficiente a la Madre del Señor, nunca será bastante nuestro amor a ella.

Se registra en el Decreto Optatam una cuádruple referencia a la madurez de la personalidad, a la cual deben tender los seminaristas. Se postula el crecimiento en una madurez más plena (plenioris maturitatis profectum, n. 10); cultivar la necesaria madurez humana (debita maturitas humana, n. 11); fomentar la sólida madurez de la personalidad (ad solidam personae maturitatem promovendam, ib.). Esta condición consiste en la estabilidad del espíritu, la capacidad de tomar decisiones prudentes, la rectitud en el modo de juzgar sobre los acontecimientos y los hombres, el dominio del propio carácter, la reciedumbre (animi fortitudinem), sinceridad, fidelidad a la palabra dada, buena educación (urbanitas)... en suma: los sacerdotes han de ser hombres hechos, y todo ello unido a la caridad. Hacia ese ideal se avanza gradualmente (gradatim), paso a paso. Es importante señalar que el concepto de madurez no debe restringirse a la sola dimensión psicológica; ésta, por cierto, debe quedar asegurada, valiéndose cuando es necesario del recurso profesional correspondiente, pero aquí se trata del nivel espiritual de la persona, de orden natural y sobrenatural, que comprende la inteligencia, la afectividad, la voluntad y el dinamismo sanante de la gracia. El texto conciliar observa muy válidamente que la disciplina, el orden exterior, es imprescindible en el seminario, pero que debe convertirse en interna aptitudo, íntima convicción de abrazar ese orden, y hacerlo por razones sobrenaturales (ib. 11); así no se reducirá a una observancia exterior y farisaica.

En muchos lugares, en los años del posconcilio se prescindió del valor de la disciplina, que es un instrumento necesario, arte, método, regla de vida del discípulo, tal como lo entendió la Iglesia desde los tiempos apostólicos. Hoy en día está de moda insistir en la alegría (gaudium, laetitia), pero se habla poco de la cruz; mejor dicho, no se habla. Se pretende un Cristo sin la cruz, es decir, descristianizado; se elude el instrumento que permite alcanzar el gozo que el Evangelio ofrece. Así se deforma la verdad de la vida cristiana.

La cuarta referencia a la madurez califica la elección de la vida sacerdotal como una decisión muy seria, optione mature deliberata, y por tanto verdaderamente libre (n. 12). En relación con el tema de la madurez, el Decreto Optatam se refiere brevemente a la educación para el celibato sacerdotal; este es un don y a la vez una tarea contínua, para que el sacerdote pueda entregar al Señor un corazón indiviso, a fin de amar a todos como el Señor mismo los ama (n. 10). La expresión amore indiviso, según se indica en una nota, procede de la encíclica de Pío XII Sacra Virginitas, de 1954. En cuanto se trata de un don precioso de Dios, hay que rogarlo humildemente (humiliter impetrandum); en cuanto tarea, es preciso apresurarse a corresponder libre y generosamente, con la ayuda de la gracia del Espíritu Santo. El Concilio exhorta a advertir a los candidatos sobre las contingencias riesgosas que acechan a la castidad del sacerdote maxime in praesentis temporis societate. ¡En la sociedad de entonces, los años 60 del siglo pasado!. ¿Qué habría que decir hoy, después de décadas de exitosa «revolución sexual», en una sociedad que exhibe sin recato alguno su gusto ostentoso de la fornicación, y con el influjo de la propaganda mediática en la imaginación de las masas?. El texto infundía ánimo mencionando los oportunos auxilios divinos y humanos. Los segundos serían las normas clásicas de la educación cristiana y los últimos hallazgos de la psicología y la pedagogía sanas; el adjetivo sanae no está de más, es una buena cautela. En este punto, y a la luz de la experiencia, me parece oportuno añadir la necesidad de un cuidadoso discernimiento sobre las posibles tendencias homosexuales de algunos candidatos, para apartarlos con decisión del camino emprendido si ellas se confirman; el celibato requiere una clara virilidad.

La cuestión del celibato ha vuelto a cobrar plena actualidad con ocasión de los nuevos conatos para lograr su descarte. El Sínodo de la Iglesia Alemana, que no sabemos en qué acabará, y antes el Sínodo de la Amazonia han propuesto la vieja solución de ordenar viri probati, hombres casados preparados para el caso. El argumento es ahora la necesidad de contar con más sacerdotes en las regiones donde escasean, y faltan las vocaciones; no se examina en profundidad cuáles son las causas de este fenómeno, para remediar el cual existen otras soluciones. La apelación a la Iglesia primitiva es errónea. Los Apóstoles no llevaron consigo esposas e hijos cuando se entregaron a la misión; en siglos posteriores la ordenación como diáconos, presbíteros y aun obispos de hombres casados, implicó el compromiso de vivir en continencia; el celibato esclesiástico es, pues, de origen apostólico, y no una invención tardía del Rito Romano. Dicho esto sin menoscabo del respeto y aprecio debidos a la diversa disciplina de las Iglesias Orientales.

La importancia del asunto no escapó a los Padres del Vaticano II, como aparece claramente en el Decreto Presbyterorum Ordinis. En el n.16 de este texto se expresa el valor y la excelencia del celibato mediante el uso de comparativos: facilius, liberius, expeditius, aptiore, latius, cuatro adverbios y un adjetivo. Mediante el celibato guardado por amor del reino de los cielos (cf. Mt 19, 12), los sacerdotes se unen más fácilmente a Cristo con un corazón indiviso (indiviso corde, cf. 1 Cor 7, 32-34); se entregan más libremente a Él y por Él al servicio de Dios y de los hombres; sirven con mayor disponibilidad a su reino y a la obra de regeneración sobrenatural, y se hacen más aptos para recibir una más amplia paternidad espiritual. Equivale a un signo del mundo futuro, el de la resurrección, en el cual el matrimonio no tendrá lugar, y desde ahora evoca el misterio de la unión de la Iglesia -todos los fieles- con su único Esposo, Cristo. En este contexto, el Concilio renueva su reconocimiento y aprecio por el don, y encomienda a los sacerdotes que pidan con toda la Iglesia la gracia de la fidelidad.

Dos años después, Pablo VI publicó la encíclica Sacerdotalis caelibatus; era un tiempo de enorme confusión, cuando se difundían numerosos errores y se registraron con abundancia deserciones de la vida sacerdotal, incluso entre superiores y profesores de los seminarios. Desde esta perspectiva resulta patética, y misteriosa, la condenación que Juan XXIII hizo en el discurso de apertura del Concilio de los «profetas de calamidades». Las calamidades, previstas por la gente más lúcida, se cumplieron cabalmente. Pío XII en su encíclica Menti nostrae, sobre el fomento de la santidad de la vida sacerdotal (1950), destacaba agudamente: «Se está desarrollando entre los sacerdotes, cada día más extensa y gravemente, el ansia de novedades, en especial entre aquellos que están menos dotados de erudición y doctrina y llevan una vida menos ejemplar». Esa tendencia se agravó hasta extremos impensables impulsada por la manía del aggiornamento, descartando el punto justo, el de la prudencia, que el Papa Pacelli señalaba sobre todo a propósito de los métodos apostólicos, entre «la desordenada ansia de novedades de unos y el aferramiento al pasado de otros». Actualmente, el discurso oficial cuando evoca aquellos años conciliares, olvida mencionar la grave crisis que siguió y que, por otra parte, continúa manifestándose en nuestro doloroso presente.

Al final del n. 11 se encuentra una bella expresión de lo que allí se llama ratio del Seminario, es decir, su organización y vida: se mencionan la dedicación a la piedad y el silencio -pietatis es silentii studio- y el interés por ayudarse unos a otros -mutui adiutorii sollicitudine- de modo que esa organización sea ya una especie de iniciación -quaedam initiatis- de la futura vida del sacerdote.

Antes de pasar a ocuparme, siquiera brevemente, de la cuestión de los estudios y de la formación pastoral, quiero señalar que en Optatam totius Ecclesiae y en Presbyterorum Ordinis encontramos un diseño de espiritualidad sacerdotal válida en primer lugar para el clero diocesano; solo que después no ha sido reconocida y presentada frecuentemente como una espiritualidad en el ministerio y, por consiguiente, en la diócesis, la Iglesia particular presidida por el obispo. Por eso, me parece lamentable que los sacerdotes diocesanos que aspiran a un vida intensa de piedad, de oración, a la santidad, se asocien a movimientos y organizaciones que promueven una espiritualidad sentimental, devocionalista, que los absorbe en sucedáneos de lo que la comunidad diocesana representa, y de lo que en ella puede vivirse en fraternidad presbiteral. Es una paradoja: en muchos lugares, el Concilio no ha sido bien conocido y asumido.

La propuesta de revisión de los estudios (recognitio) pretendía que el conjunto de las disciplinas filosóficas y teológicas se articule mejor (artius componentur, n. 14), y que «todas ellas concurran armoniosamente a abrir cada vez más las inteligencias de los alumnos al misterio de Cristo». Se comienza por las humanidades y las ciencias (humanistica et scientifica institutione, n. 13), formación necesaria para acceder a los estudios superiores; o sea que el Concilio aspiraba a que los sacerdotes sean personas cultas, y añado por mi cuenta: no «culteranas» ni «cultósicas», que ostenten la superficialidad de un diletante. Más allá de lo que se pueda implementar curricularmente, no sería difícil suscitar el interés, acopio de sabiduría y belleza reunido, siglo tras siglo, por la humanidad y por la Iglesia. Salgo al cruce de un prejuicio «pauperista», típicamente argentino, como que esa formación cultural, lo más completa y profunda que se pueda, impida dedicarse con entrega, con amor, a los más pobres de nuestra sociedad, y hacerlo poniéndose a su nivel. En el n. 13 se exige adquirir el conocimiento de la lengua latina, «que les capacite para entender y utilizar las fuentes de no pocas ciencias y los documentos de la Iglesia». Corresponde, en este punto, decir algo acerca del odio del latín, que tiene raíces en el progresismo de los años 60; a ello se suma la inclinación a despreciar lo que se ignora. El idioma del Lacio, tan importante para escribir y hablar bien el castellano y para pensar con coherencia lógica, es una lengua que de suyo resulta difícil de adquirir si no se le dedica el tiempo necesario. Desgraciadamente, al menos en la Argentina, se persiste en disminuir las horas curriculares de latín -donde se conserva su estudio-; los pretextos son siempre los mismos: más que pretextos prejuicios ideológicos. De este modo se cierra a los futuros sacerdotes el acceso directo a la cultura latina y la posibilidad de leer y gustar, en su texto original, a los Santos Padres de Occidente.

La Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la Liturgia, en el capítulo VI, dedicado a la música sagrada, establecía que había que conservar y cultivar con máximo cuidado (summa cura, n. 114) el tesoro de la música sacra, que era preciso fomentar las scholae cantorum y dar mucha importancia a la enseñanza y la práctica musical en los seminarios; disposiciones posconciliares de la Santa Sede ratificaron esa recomendación de las scholae y los coros polifónicos. Se reconocía el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana, sin perjuicio de fomentar también el canto religioso popular (n. 118). Donde existían aquellos organismos se los suprime arbitrariamente para cumplir con el designio de la devastación de la liturgia. Para cerrar este punto, quiero mencionar la desconocida u olvidada Constitución Apostólica Veterum sapientia de Juan XXIII (22 de febrero de 1962), sobre el renacimiento, estudio y uso del latín.

Continuando con el hilo argumentativo del Decreto sobre la formación sacerdotal, corresponde registrar las orientaciones referidas a los estudios filosóficos, cuya finalidad es adquirir «un conocimiento sólido y coherente del hombre, del mundo y de Dios, apoyados en el patrimonio filosófico de perenne validez» (n. 15). Aunque el Concilio cita a Santo Tomás como maestro de los estudios teológicos, la expresión innixi patrimonio philosophico perenniter valido puede ser referida principalmente al tomismo, sin forzar el significado de los términos, que llevan una referencia en nota a la encíclica de Pío XII, Humani generis (12 de agosto de 1950). El tomismo ha conocido en el siglo XX una obra de restauración esencial debida al Padre Cornelio Fabro. No se omite indicar que también hay que tener en cuenta la filosofía moderna, para alcanzar el recto conocimiento de la mentalidad actual; a los autores que tuvieron mayor influjo, convendría añadir ahora el itinerario posterior del pensamiento, en las décadas que siguieron al tiempo conciliar. El propósito de los estudios filosóficos era «suscitar en los alumnos el amor a la verdad, la cual ha de ser rigurosamente buscada, observada y demostrada (quaerendae, observandae, demostrandae), reconociendo al mismo tiempo con honradez los límites del conocimiento humano». El problema de la verdad se plantea contemporáneamente de modo más serio y radical que medio siglo atrás, a causa de la difusión masiva y del contagio cultural del relativismo y del constructivismo. ¿La verdad?. Digámoslo sencillamente: o es considerada inexistente, o inalcanzable, o cada uno tiene la suya, o la fabrican e imponen los «formadores de opinión». Si el futuro sacerdote queda atrapado en este círculo opinativo, compromete su futura predicación y la facultad de orientar a los fieles en la bruma que crea confusión aun en los medios eclesiales. Bien asimilada, la filosofía tomista ofrece como fruto una cabeza bien armada, y a la vez libre y curiosa por la totalidad del saber.

En cuanto a los estudios teológicos, se afirma que la Sagrada Escritura debe ser como el alma de toda la teología (veluti anima esse debet, n. 16), por eso hay que formarse en su estudio con especial diligencia. La enseñanza de las disciplinas teológicas, dogmática, moral, liturgia, derecho canónico ha de ser «a la luz de la fe, bajo la dirección del Magisterio de la Iglesia», de manera que «reciban con toda exactitud de la divina Revelación la doctrina católica, ahonden en ella, la conviertan en alimento de su propia vida espiritual y puedan anunciarla, exponerla y defenderla en el ministerio sacerdotal». ¡Ojalá estas indicaciones se hubieran observado siempre y cabalmente!. La referencia a Santo Tomás -Sancto Thoma magistro- lo presenta como guía autorizada de la especulación teológica para profundizar en los misterios de la salvación y descubrir su conexión.

El Concilio Vaticano II no definió expresamente qué significa pastoral; se comprende, sin embargo, qué intenta decir en el n. 19 y los que siguen: todo aquello que se refiere de modo particular al sagrado ministerio (sacrum ministerium); añado predicación, catequesis, praxis confessionis, apostolado de los laicos, etc. La así llamada teología pastoral me parece una disciplina sin contornos precisos, que se presta a parloteos insustanciales en papel impreso. El término pastoral se ha convertido en una especie de talismán. En cuanto a la relación de la teología con la vida espiritual, simplemente me complazco en recordar la sentencia de Evagrio en su Tratado de la oración: «Si eres teólogo orarás verdaderamente, y si oras verdaderamente eres teólogo». En las últimas décadas han proliferado las «teologías de...», en desmedro de la teología de Dios, que eso es fundamentalmente la Theología.

El «contenido» de los seminarios son los seminaristas, las vocaciones. La temática de la vocación sacerdotal es vastísima, en sus dimensiones teológica, histórica, espiritual y sociológica -eclesiológica y cultural-; no puedo abordarla ahora. Solo quiero, para concluir, y desde la experiencia argentina, apuntar unos pocos datos. En los años posconciliares, la difusión del progresismo diezmó los seminarios diocesanos y los noviciados de los institutos religiosos. En los años 80, unos pocos fueron restaurados, y creados algunos nuevos con los criterios dispuestos en los textos conciliares aquí estudiados. Los sacerdotes que deseaban una buena formación para los jóvenes que ellos orientaban, los dirigían a esos centros que constituían una esperanza para la Iglesia. Muchas diócesis continúan todavía hoy en la penuria; algunas de ellas, incluso de un millón o más de habitantes, solo cuentan con cuarenta o cincuenta presbíteros, y los seminaristas, si los hay, pueden contarse con los dedos de una mano. Creo que no exagero; ¡no podrían ayudar a la Amazonia, como sabiamente sugirió el Cardenal Sarah!.

Suceden algunos hechos difíciles de comprender y de explicar. La suerte del Seminario depende del Obispo, de sus convicciones acerca de la orientación del mismo, del acierto en la elección de los formadores, de su asidua cercanía o de su más o menos relativo desinterés. Suele ocurrir que el cambio de Obispo dé al traste con lo que trabajosamente había logrado su antecesor, o implique, si no hay Seminario propio, que los seminaristas sean transferidos a un centro distinto del que frecuentaban. ¿Qué pasará ahora con el Seminario de la diócesis de San Luis, después del desplazamiento de su excelente Obispo?. Otro caso: como resultado de un lamentable conflicto, ha sido cerrado el Seminario «Santa María Madre de Dios», de la diócesis de San Rafael; ¿qué será de los 40 jóvenes que allí se formaban?, ¿quién los recibirá, aquí en nuestro país, al menos?. Estos sucesos manifiestan un problema serio de la Iglesia en la Argentina, silente, pero que muchísimos sacerdotes y laicos perciben y sufren. La mala memoria, o el parentesco ideológico, lleva a cancelar el recuerdo de lo que se ha vivido décadas atrás en el orden eclesial, con sus gravísimas consecuencias en la vida social y política; se disimula así el fracaso estruendoso del progresismo, con todos sus matices. La «cultura del encuentro» requiere objetividad, sinceridad, amor verdadero. ¿Qué «encuentro» se puede alcanzar si se fomenta y practica la «grieta»?. Digo lo que he dicho con el máximo respeto y afecto por todos, y no sin pena.

+ Héctor Aguer, arzobispo emérito de La Plata

La respuesta de los obispos españoles ante la amenaza de derribar la mayor cruz del mundo




Este martes, con motivo de la presentación de su ley de manipulación de la historia, Carmen Calvo dijo que el Gobierno se plantea derribar la Cruz del Valle de los Caídos.

¿Memoria democrática? Carmen Calvo anuncia su ley usando una foto de estalinistas polacos
El Cerro de los Ángeles, testigo del terror rojo en España: así atacó un monumento a Cristo

Una exhibición de odio anticristiano que recuerda a la de 1936

Con su amenaza de derribar la Cruz, el Partido Socialista se suma al odio de los comunistas de Podemos, que hace dos años reclamó derribar esa Cruz afirmando que es “simbología fascista” (sic): una exhibición de talibanismo anticristiano que recuerda peligrosamente a la destrucción del Cerro de los Ángeles, incluyendo el fusilamiento de una imagen de Cristo en 1936 por fanáticos izquierdistas. Cabe preguntarse si con esa provococación los socialistas y sus aliados comunistas pretenden captar el apoyo de la ultraizquierda más fanática y del fundamentalismo islámico, pues ambos tienen como denominador común su furibundo odio al Cristianismo.

Un acto de profanación que sería abiertamente ilegal

A eso hay que añadir que la vicepresidenta socialista ya ha adelantado que pretende expulsar a los monjes benedictinos de la Abadía del Valle de los Caídos. La propuesta del Gobierno incluiría desacralizar la Basílica del Valle, una profanación que atenta contra el Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos jurídicos, firmado el 3 de enero de 1979 y cuyo Artículo I señala: “Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las Leyes”.

Como ya he señalado otras veces, los citados acuerdos entre España y la Santa Sede tienen rango de tratado internacional, según ratificó el Tribunal Constitucional en su sentencia 66/1982, por lo que en este caso es aplicable lo que señala el Artículo 96 de la Constitución Española sobre dichos tratados: “Los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional”. Es decir, que ese acuerdo no puede ser derogado ni lesionado por una ley ordinaria, de modo que lo anunciado por el Gobierno sería una clara ilegalidad, además de un grave ataque contra la libertad religiosa.

Una afrenta y una provocación contra todos los cristianos

Por otra parte, el anuncio del Gobierno del posible derribo de la citada Cruz tendría una relevancia mundial. Y es que la del Valle de los Caídos es la mayor cruz monumental del mundo. Con sus 150 metros de alto (la altura de un edificio de 50 pisos), está a mucha distancia de la segunda más grande, la de Dambana ng Kagitingan (Filipinas), con 95 metros de altura y construida en 1970 con un diseño muy parecido a la cruz de San Lorenzo de El Escorial. Su derribo sería una afrenta y una provocación contra todos los cristianos del mundo, algo que cabe enmarcar en la visceral cristianofobia que viene caracterizando al PSOE desde sus inicios, un odio al Cristianismo que le llevó a tomar parte en la brutal persecución anticatólica perpetrada por la izquierda durante la Guerra Civil Española, una persecución con millares de víctimas.

Indignación entre el pueblo católico y silencio entre sus obispos

El anuncio hecho anteayer por el Gobierno ha provocado indignación entre muchos católicos y también entre muchos españoles que no lo son. Unos y otros se sienten escandalizados por el hecho de que en plena pandemia, y ante los más de 50.000 muertos que ya nos ha costado la incompetencia y las graves negligencias de este Gobierno en materia sanitaria, la prioridad de socialistas y comunistas sea iniciar una nueva persecución anticatólica, como lo hicieron en 1936.

Desde el martes por la mañana, en las redes sociales muchas personas se han preguntado cuál sería la respuesta de la Conferencia Episcopal Española, que agrupa a los obispos de nuestra Nación. Cuando el rebaño está siendo atacado, es lógico que el pastor acuda en su auxilio. En las últimas horas hemos visto declaraciones en defensa de la Cruz de cargos electos de Vox, de varias asociaciones y también de sacerdotes que participan activamente en las redes sociales. He estado buscando y rebuscando en la web de la Conferencia Episcopal, en sus redes sociales y en los medios de comunicación, y nada: ni una sola palabra de nuestros obispos ante ese ataque del Gobierno contra la Cruz, la Basílica y la Abadía del Valle de los Caídos.

La CEE sí que se pronunció sobre el Ramadán hace unos meses

Ayer, el digital izquierdista Religión Digital aseguraba, citando a fuentes oficiales, que los obispos españoles “no tienen previsto hacer valoración alguna” sobre el citado anteproyecto de ley. Cuesta entender este silencio de nuestros obispos ante ese ataque. Hace unos meses, la CEE sí que se pronunció para dirigir un mensaje de afecto a los musulmanes por el Ramadán, pero ante la amenaza del Gobierno español de derribar la mayor cruz del mundo, silencio absoluto. Cabe preguntarse si para recibir el apoyo de nuestros obispos, los monjes benedictinos del Valle de los Caídos tendrán que ponerse un turbante y peregrinar a La Meca… Termino recordando una cita del Evangelio de San Lucas: “Os digo que si éstos callan, gritarán las piedras”.

Elentir

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Vatican News aclara que ‘Hermanos todos’ no pretende excluir a las mujeres (Carlos Esteban)

 INFOVATICANA


El propio director del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede se ha servido del órgano vaticano en Internet, VaticanNews, para publicar un editorial que aclare el asunto y salga al paso de cualquier interpretación maliciosa en este transcendental asunto, a saber: que el título de la inminente encíclica papal sobre la fraternidad humana, ‘Hermanos todos’ -en el original italiano, Fratelli tutti’, incluye también a las hermanas.

No se me podrá acusar de ligereza o frivolidad al traer aquí un asunto que el propio Tornielli ha considerado lo bastante importante como para dedicarle un editorial en el órgano de la Santa Sede online, VaticanNews, con el título ‘Una encíclica para todos los hermanos y hermanas’.

Uno querría pensar que la Iglesia, al menos, está por encima de esta insensatez de la corrección política que parece ignorar que en los idiomas con género, el masculino es también el género no marcado, que sirve para representar a ambos. Se llama ‘economía del lenguaje’, y sirve para no alargar innecesariamente las frases cuando se haga una referencia a individuos -o cosas- de ambos géneros.

Pero ya no nos podremos los católicos reír muy alto con el ridículo ‘vascos y vascas’, ‘españoles y españolas’, porque la comunicación de la sede apostólica se toma el asunto tanto o más en serio que cualquier político a la moda, lo suficiente como para dedicar un artículo a disculparse.

Tornelli interviene para decir, afortunadamente, que el título de la encíclica no va a cambiarse, porque se trata de palabras elegidas por el santo al que el Papa debe su nombre pontifical, San Francisco de Asís, que vivía en tiempos tan atrasados que ignoraban el lenguaje inclusivo.

Escribe Tornielli, muy preocupado: “En algunos países se ha debatido sobre el título del nuevo documento papal y la forma de traducirlo en un sentido inclusivo”. ¿Dónde? Que dé nombres, por favor, que todos deseamos saber quiénes son esos doctos comentaristas que van directamente a lo importante, al núcleo de nuestra fe.

“Como es una cita de San Francisco -continúa Tornielli- (que se encuentra en las Admoniciones, 6, 1: FF 155), el Papa obviamente no la ha cambiado. Pero sería absurdo pensar que el título, en su formulación, contiene alguna intención de excluir de los destinatarios a más de la mitad de los seres humanos, a saber, las mujeres”. 

Sí, Andrea, tan absurdo que no nos explicamos que necesites entrar en el órgano vaticano para aclararlo. Suena, más bien, como una rendición ante quienes jamás se van a dar por satisfechos.

Carlos Esteban

La masonería y el Nuevo Orden Mundial son los enemigos principales d la Iglesia: P. Gabriel Calvo


Alto y Claro TV entrevista al sacerdote e historiador Gabriel Calvo Zarraute acerca de su obra “Verdades y mitos de la Iglesia Católica. La historia contra la mentira”.

Se trata de un libro importante, una obra ambiciosa y rigurosa que desenmascara y rebate, de un modo divulgativo y accesible, las raíces históricas del anticatolicismo e hispanofobia actuales.

La Edad Media, el Islam, las Cruzadas, la Inquisición y la expulsión de los judíos, la conquista y evangelización de América, la Ilustración y su proyección en la Revolución Francesa y el liberalismo posterior, la relación con el nazismo son vistos con una luz que, en nuestros días no es común, debido a la serie de interesantes y reveladoras reflexiones que realiza.

ALTO Y CLARO TV

Duración 16:05 minutos

https://youtu.be/eZzMKxVTImM

Entrevista al P. Gabriel Calvo, historiador y sacerdote en la que aborda las grandes mentiras que se han transmitido alrededor de la Iglesia (Inquisición, Leyenda Negra, Las Cruzadas, la Edad Media como época oscurantista, etc.) y quienes han sido los responsables de la elaboración y difusión de dichas mentiras

martes, 15 de septiembre de 2020

Müller contra Marx: “Nunca debemos quitar la cruz” (Carlos Esteban)

 INFOVATICANA


Oportuno el ex prefecto para la Doctrina de la Fe, cardenal Gerhard Müller, al decir que nunca debemos quitar la cruz, justo ahora que el gobierno de nuestro país estudia echar abajo la cruz más alta de Europa, la del Valle de los Caídos.

Pero Müller, como habrán deducido probablemente, no se refiere a la cruz del Valle, esa que empezó a caer cuando los obispos consintieron sin una tímida protesta la profanación de la tumba de un católico. No, Müller está lanzando aquí una indirecta a su compatriota y hermano en el cardenalato Reihard Marx, arzobispo de Munich y miembro del consejo privado de Su Santidad para la reforma de la Curia.

Fue durante el sermón de la Misa de la Festividad de la Exaltación de la Cruz en Lugano, Suiza, donde Müller insistió que “ni en el monte del Templo de Jerusalén ni en ningún otro lado se nos permite remover la cruz de Cristo y negar a Jesús”.

La referencia era clara, por aquello del ‘monte del Templo’, donde Marx ocultó su cruz pectoral durante una visita al monte del Templo de Jerusalén en octubre de 2016.

Müller también ha sido noticia por intervenir en la campaña electoral de las presidenciales estadounidenses de noviembre, al recomendar a los televidentes desde la emisora televisiva EWTN que votaran “al buen protestante y no al mal católico”, en obvia referencia a Trump sobre el católico nominal Joe Biden.

Carlos Esteban

lunes, 14 de septiembre de 2020

Entrevista de Marco Tosatti con Mons. Carlo Maria Viganò


TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL DE LA ENTREVISTA DE MARCO TOSATTI A MONS. VIGANÒ.  Puede verse también en Adelante la Fe



Marco Tosatti: Excelencia, usted fue nuncio en Estados Unidos, una realidad que por lo tanto conoce muy bien. El candidato demócrata, Joe Biden, dice ser católico, pero está a favor del aborto hasta el noveno mes y del matrimonio entre personas del mismo sexo. ¿Es posible entonces ser católico, y a nivel oficial, es decir, con opciones políticas y públicas, oponerse a la enseñanza de la Iglesia, y no en elementos secundarios, sino en cuestiones vitales?

Su Exc. Mons. Carlo Maria Viganò: La pregunta que me haces, querido Tosatti, requiere una respuesta articulada, pero ante todo requiere una reflexión seria y el reconocimiento lúcido de las responsabilidades de quienes crearon las condiciones para llegar a la situación actual.

Era el 22 de septiembre de 2015, el día de la llegada del Papa Francisco a Washington, con motivo de su viaje apostólico a Estados Unidos. Durante la cena en la Nunciatura, a la que asistieron algunos miembros del séquito papal, le dije al Papa Francisco: "Creo que en la historia de los Estados Unidos nunca ha habido una Administración con tantos católicos en la cima: el vicepresidente Joe Biden, el secretario". de estado John Kerry, la presidenta del Congreso Nancy Pelosi. Los tres se declaran ostentosamente católicos, abortistas, a favor del matrimonio entre homosexuales y la ideología de género en desafío a las enseñanzas de la Iglesia. ¿Cómo se puede explicar esta contradicción? "Y agregué: "Un jesuita, el padre Robert Frederick Drinan, SJ del Boston College, se desempeñó como representante del estado de Massachusetts en la Cámara de Representantes en Washington durante diez años, de 1971 a 1981. El padre Drinan fue uno de los más acérrimos defensores y promotores del aborto!". El Papa Francisco no reaccionó en lo más mínimo, como tampoco reaccionó el 23 de junio de 2013 cuando, respondiendo a una pregunta específica suya, le revelé quién era realmente el Cardenal McCarrick.

Otro jesuita, el Padre Vincent O'Keefe, sj (a quien Bergoglio, como Provincial de la Compañía de Jesús, no puede dejar de conocer, habiendo sido O'Keefe Vicario General del Padre Arrupe) como Presidente de la Universidad de Fordham, junto con el entonces rector de la Universidad de Notre Dame, el padre Theodore M. Hesburgh, organizó en 1967, dos años después de la clausura del Consejo, una reunión de todos los presidentes de las universidades católicas americanas de Estados Unidos en Land O'Lakes en Wisconsin, durante la cual firmaron un documento, conocido como la Declaración de Land O 'Lakes , que declaró la independencia de sus universidades y colegiosCatólicos de todas las autoridades y de todos los vínculos de fidelidad al Magisterio de la Iglesia. Este documento, que denuncié enérgicamente en un Informe mío a Bergoglio y a los Dicasterios romanos competentes, tuvo consecuencias devastadoras para la Iglesia y para la sociedad civil de los Estados Unidos.

No es de extrañar, por tanto, que la formación de cientos de miles de jóvenes católicos, algunos de los cuales luego se convirtieron en líderes políticos, condujo a esta traición al Evangelio, cuyas desastrosas consecuencias vemos hoy. No en vano, Theodore McCarrick, entonces presidente de la Universidad Católica de Puerto Rico, estuvo entre los firmantes de ese documento de rebelión.

MT: Su análisis, por tanto, no se detiene en una observación del fenómeno actual, sino que se remonta a causas remotas, detrás de las cuales hay una mente que ha planificado un proyecto a largo plazo.

CMV: Lo que quiero enfatizar es la estrecha conexión entre la rebelión del clero ultraprogresista - jesuitas a la cabeza - y la formación de generaciones de católicos, conformados según la ideología modernista, que se fusionaron en el Concilio, que sirvió de premisa no solo para 1968. en el ámbito político, sino también para la revolución doctrinal y moral en el ámbito eclesial. Sin el Vaticano II ni siquiera hubiéramos tenido la revolución estudiantil que cambió radicalmente la vida del mundo occidental, la visión de la familia, el papel de la mujer, el concepto mismo de autoridad.

En definitiva: la responsabilidad de esta traición a los políticos autodenominados  católicos recae íntegramente en el clero infiel, laico y regular, subordinado a la ideología modernista, y en la Jerarquía que no ha sabido ni querido intervenir con la debida firmeza para evitar este incalculable daño al conjunto del cuerpo social. En este sentido, estado profundo e iglesia profunda evidentemente actuaron en concierto, con el objetivo de desestabilizar científicamente tanto el orden civil como el eclesiástico. Hoy tenemos la oportunidad de comprender la situación actual y es una vez más tarea de la Autoridad hacer todo lo posible para detener esta carrera hacia el abismo: la Santa Sede y la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB) tienen el deber de llamar a la obediencia. tanto a los clérigos rebeldes como a los laicos a quienes todavía siguen engañando e incluso apoyando públicamente.

MT: ¿Cree que es necesaria una intervención autorizada de los obispos, para un llamado a la coherencia sobre principios no negociables?

CMV: Cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió instrucciones muy claras sobre la exclusión de los políticos católicos, inconsistentes con la enseñanza de la Iglesia, de la Sagrada Comunión, fue el mismo McCarrick, junto con el Arzobispo Wilton Gregory, entonces presidente de la USCCB, quien trabajó para evitar que se apliquen en los Estados Unidos. La corrupción moral y la desviación doctrinal están intrínsecamente ligadas, y para curar eficazmente estas heridas del cuerpo eclesial es fundamental actuar en ambos frentes. Si esta diligente intervención no se lleva a cabo, los obispos y los líderes de la Iglesia responderán ante Dios por la traición a su tarea de pastores.

MT: ¿Cómo ve una relación entre el Consejo y la protesta estudiantil?

CMV: Es innegable, incluso sólo desde el punto de vista histórico y sociológico, que existe una relación muy estrecha entre la revolución conciliar y los sesenta y ocho. Los mismos protagonistas del Vaticano II lo admiten, entre los que destaca Joseph Ratzinger:

«La adhesión a un marxismo anárquico y utópico […] fue apoyada en la vanguardia por muchos capellanes universitarios y asociaciones juveniles, que vieron florecer las esperanzas cristianas. El hecho dominante se encuentra en los sucesos de mayo de 1968 en Francia. Dominicos y jesuitas estaban en las barricadas. La intercomunión realizada durante una Misa ecuménica en apoyo de las barricadas fue considerada una especie de hito en la historia de la salvación, una suerte de revelación que inauguró una nueva era del cristianismo ”. (1)

Uno de los expertos del Consejo, el padre René Laurentin, escribe:

«Las peticiones del movimiento de mayo de 1968 coincidieron en gran medida con las grandes ideas del Concilio, en particular la Constitución conciliar sobre la Iglesia y el mundo. Ya el Vaticano II fue en cierta medida el desafío de un grupo de obispos contra la Curia, que intentaba crear un concilio institucionalmente prefabricado ». (2)

Y el teólogo argentino Padre Álvaro Calderón afirma:

“Si hay algo que llama inmediatamente la atención de cualquiera que estudie el Concilio Vaticano II es el cambio liberal en el concepto de autoridad. El Papa se despojó de su autoridad suprema en favor de los obispos (colegialidad); los obispos se despojaron de su autoridad en favor de los teólogos; los teólogos renunciaron a su propia ciencia en favor de la escucha de los fieles. Y la voz de los fieles no es más que fruto de la propaganda ». (3) Esta visión es ampliamente afirmada con orgullo también en el frente progresista (4) , que en 1968 vio cumplidas las mismas demandas de la revolución conciliar. Esto es confirmado por Mons. Jacques Noyer, obispo emérito de Amiens:

«Estoy convencido de que el espíritu que inspiró la preparación, celebración y ejecución del Concilio Vaticano II es una gran oportunidad para la Iglesia y para el mundo. Es el Evangelio ofrecido a los hombres de hoy. En profundidad, mayo de 1968 fue un movimiento espiritual, incluso místico, acorde con el sueño del Concilio ». (5)

Sin el "visto bueno" de la Iglesia, el mundo nunca hubiera aceptado ni siquiera hecho suyas las instancias de rebelión del movimiento estudiantil. Más allá de las Actas del Concilio, fue precisamente el espíritu del Vaticano II el que marcó el fin de la sociedad jerárquicamente constituida, de los valores tradicionales comunes al mundo occidental: hasta entonces, conceptos como autoridad, honor, respeto por los ancianos, espíritu de mortificación y se compartía el servicio, el sentido del deber, la defensa de la familia y de la patria y, aunque en forma debilitada respecto al pasado, se practicaba.

Viendo que la Iglesia católica, faro de verdad y civilización de las naciones, había abierto sus puertas al mundo, no dudó en deshacerse de su gloriosa herencia, llegando a revolucionar la liturgia y diluir la moral, era para las masas. una señal inequívoca, una especie de aprobación de la agenda que en ese momento aún no se atrevía a revelarse del todo, pero de la que se captaban todos los signos distintivos. La Iglesia y la sociedad fueron destruidas, la autoridad civil y religiosa se vio comprometida, el matrimonio y la familia fueron desacreditados, el amor a la patria y el sentido del deber ridiculizados o acusados ​​de fascismo. ¡En el silencio de una Jerarquía intrigante! Aquellos que, como yo, ingresaron al seminario inmediatamente después del concilio,

No puede haber ninguna duda sobre esto. Si éste no fuera el caso, no explicaría la financiación sustancial que organizaciones globalistas como la Sociedad Abierta Soros han destinado a las actividades de la Compañía de Jesús y presumiblemente a otras entidades católicas. (6) Todas las premisas resumidas con el Vaticano II y con la revolución estudiantil las encontramos hoy coherentemente propuestas por los líderes vaticanos en el frente eclesial y por los gobernantes en el frente político globalista. Por tanto, no es de extrañar que las prioridades del programa político de Bergoglio coincidan con las de Joe Biden. El migracionismo, el ambientalismo, el ecologismo maltusiano, la ideología de género, la disolución de la familia, el globalismo son comunes al estado profundo e iglesia profunda . La oposición formal de Bergoglio al aborto y al adoctrinamiento de niños LGBT es desmentida en la práctica tanto por el apoyo del Episcopado a quienes lo promueven en la política, como a quienes teorizan el uso del control de la natalidad y el reconocimiento de los derechos de los niños. sodomitas. El caso del padre James Martin, sj es emblemático, porque confirma el mismo sentimiento entre los exponentes del globalismo y la intelectualidad católica progresista. La marca común que tienen en común estos movimientos es la mentira y el engaño, la división y la destrucción, el odio a la Tradición y a la civilización cristiana. En definitiva, la aversión teológica a Cristo, típica de Lucifer y sus seguidores.

MT: Excelencia, ¿no cree que esta correspondencia entre el Estado profundo y la Iglesia profunda encuentra confirmación también en las relaciones con China?

CMV: La dictadura comunista china es cortejada tanto por el estado profundo como por la iglesia profunda : Joe Biden está al servicio de los intereses económicos y políticos de Beijing tanto como Jorge Mario Bergoglio. Poco importa si los derechos humanos se violan sistemáticamente en China, si los católicos leales a la Iglesia católica son perseguidos o si una dictadura odiosa masacra a millones de personas inocentes con la planificación del aborto masivo: los intereses de la agenda globalista también prevalecen sobre la evidencia. de los horrores cometidos por la dictadura china.

Añado: la actividad de apoyo que llevan a cabo los jesuitas es significativa, desde la época en que McCarrick fue a China para preparar el célebre acuerdo que luego sería ratificado por el Vaticano bajo el pontificado de Bergoglio. Un acuerdo que despertó una gran perplejidad incluso en la prensa secular. Recientemente, un artículo del Times titulado " El Papa es el admirador improbable de Beijing ", en el que Dominic Lawson denunciaba que " cada vez más naciones han expresado su preocupación por la creciente evidencia de la existencia de campos de concentración e incluso genocidio en la provincia china de Xinjiang ”, especificando que“ hubo silencio de la única entidad que tiene a toda la humanidad sufriente en el centro de su misión. Me refiero a la santa sede". Y añade: " Es imperdonable no condenar el genocidio "(7) . Por otro lado, durante el Ángelus del pasado 5 de julio, la omisión de Francisco de referencia a los hechos de Hong Kong causó sensación, luego de haber difundido el texto a la prensa (8) , para no molestar a Xi Jinping ...

Esta subordinación del movimiento globalista y de la Santa Sede a China es alarmante y también se confirma en los encuentros del padre Spadaro, SJ y otros jesuitas con exponentes del Partido Comunista, durante el encierro, para la difusión de La Civiltà Cattolica en la edición china.

MT: Más allá de la situación actual, en la que los candidatos católicos del Partido Demócrata obviamente no son consecuentes con el Magisterio de la Iglesia, ¿cómo debería ser un verdadero político católico?

CMV: Un católico, para serlo, no solo debe ser bautizado, sino que debe vivir coherentemente con la Fe que recibió en la Fuente sagrada. La fe va de la mano de las buenas obras, como enseña la Sagrada Escritura: sin poner en práctica nuestro habernos convertido en hijos de Dios por la incorporación al Cuerpo Místico, nuestras palabras son vacías y nuestro testimonio es inconsistente, es más, es un escándalo para el fieles y para los que no creen. Por tanto, el padre James Martin se equivoca al limitarse al aspecto meramente burocrático; sus palabras son refutadas por las del Salvador: « Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando" (Jn 15, 14). La amistad con Dios, que consiste en el estado de gracia del alma, depende de nuestra obediencia a las órdenes de Nuestro Señor. No a sugerencias o consejos: ¡a pedidos! Y otra vez: " No el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos " (Mt 7, 21).

Añado que el infierno no está reservado para los no católicos: entre las llamas eternas hay muchas almas bautizadas, incluso religiosos, sacerdotes y obispos, que han merecido la condenación por su rebelión a la voluntad del Señor. Dejemos que los autodenominados católicos adultos y sus tutores lo piensen antes de escuchar resonar las palabras de Cristo: « Nunca te conocí; apartaos de mí, hacedores de iniquidad ”(Mt 7, 23).

Un católico que apoya el aborto o la ideología de género niega no solo el Magisterio, sino la propia Ley de la naturaleza, que constituye la base moral común a todos los pueblos de todos los tiempos y lugares. La gravedad de la incoherencia entre la pertenencia a la Iglesia y la fidelidad a su enseñanza se ve sin embargo afectada por la dicotomía artificial entre doctrina y pastoral, que se deslizó a partir del Vaticano II y alcanzó su formulación más evidente con Amoris laetitia. Pero en una inspección más cercana, incluso el llamado "estado secular" plantea serios problemas, porque reconoce el derecho de la sociedad civil a negar la realeza divina de Cristo y a rechazar su Ley, pero al mismo tiempo pide a los laicos que den testimonio de la fe en el que la primacía de la verdad católica se rebaja al mismo nivel que el error.

Sin embargo, está claro que el político "católico" que no traduce la integridad de la doctrina de la Iglesia en la práctica no puede ser votado por los católicos, y mucho menos aprobado por la Jerarquía. El autodenominado católico Joe Biden, que apoya el aborto prenatal, es decir, el infanticidio, quien incluso antes de Obama apoya la ideología de género y celebra la boda de dos hombres, no es católico. Punto.

MT: Joe Biden ha elegido a Kamala Harris como vicepresidenta, quien defendió a Planned Parenthood, la compañía de abortos más grande del mundo, en su puesto de magistrada de California cuando fue acusada de comerciar con partos fetales abortados. ¿Cuál es el significado de esta elección?

CMV: La cultura de la muerte que subyace a la ideología anticristiana que prevalece hoy en día es coherente consigo misma: el asesinato de criaturas inocentes es uno de los puntos esenciales de quienes quieren anular no sólo el cristianismo, sino la humanidad y la creación, en la que se muestra la obra del Creador divino.

Como he dicho varias veces, este proceso de disolución se lleva a cabo en dos niveles: uno ideológico, por quienes deliberadamente quieren el mal y pretenden implementar su propio plan infernal en etapas forzadas; otro, económico, por parte de quienes apoyan la ideología no necesariamente por convicción, sino por lucro. Entonces, los sacrificios humanos que incluso durante la emergencia de Covid se siguieron celebrando en las clínicas de aborto, aportan ganancias a Planned Parenthood.ya toda la cadena de la muerte que comercializa los órganos de los bebés abortados. No olvidemos que el lobby del aborto, como el movimiento LGBT, se encuentra entre los principales financiadores de las campañas electorales de la izquierda en todo el mundo. Si empresas de orientación ideológica a favor de la cultura de la muerte financian generosamente a ciertos partidos políticos, no es de extrañar que los candidatos de esos partidos a su vez apoyen a sus patrocinadores con leyes que los favorecen.

MT: Un obispo estadounidense, Mons. Thomas Tobin dijo que por primera vez los demócratas no presentan candidatos católicos. El padre James Martin, sj respondió que Biden fue bautizado como católico y por lo tanto lo es. ¿Qué nos hace entender este ida y vuelta del Estado de la Iglesia Estadounidense?

CMV: Ya he dicho antes que por “candidaturas católicas” nos referimos a las candidaturas de políticos que no sólo se autodenominan católicos, sino que también son coherentes con la Fe y la Moral que enseña la Iglesia. Si ser católico no tuviera ningún impacto concreto, no tendría sentido votar por un candidato que de hecho no difiere de los demás. El padre Martin, sj, es un sofista, porque pretende no ver la brecha que existe entre parecer y ser católico, entre explotar la "denominación" para la ventaja electoral y ser verdaderos testigos del Evangelio en la vida privada, en materia civil y política, y en las instituciones. ¿Y el padre James, sj, bautizado, confirmado, ordenado sacerdote, incluso hizo votos solemnes de castidad y obediencia, es ... LGBT. Otro, uno de los Doce, lo traicionó, Padre Martín.

MT: ¿Por qué, Excelencia, la Iglesia mira con tanto interés la ideología dominante, que también es claramente anticristiana?

CMV: Este es un problema que llevamos encima desde hace setenta años. El clero católico, y en particular la Jerarquía, ha sufrido desde entonces un sentimiento de inferioridad que lo coloca por debajo de sus interlocutores en el mundo. Se sienten ontológicamente inferiores. Consideran inadecuada la enseñanza de Cristo, que con torpeza tratan de adaptar a la mentalidad secular. Temen parecer anticuados, no acordes con los tiempos, incluso con siglos de retraso, como decía otro ilustre jesuita (rip) ...

Este complejo tan grave es la consecuencia directa de una dramática pérdida de fe. El mensaje salvífico de Cristo es irreconciliable con las seducciones del mundo; Es indigno e ilegítimo adulterar el Magisterio de tal manera que complazca al mundo, abusando de una autoridad sagrada que, en cambio, tiene como objetivo predicar a " todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he mandado ”(Mt 28, 19-20).

Mientras los líderes de la Iglesia persistan en no comportarse de manera coherente con su papel y con la enseñanza de Cristo, será imposible pedir una coherencia igual a los laicos, que toman un ejemplo de ellos. La confirmación viene precisamente del hecho de que hay políticos autodenominados "católicos" que hoy cuentan con el apoyo de clérigos y obispos autodenominados "católicos". Y que quienes, a pesar de no ser católicos, defienden la vida y la ley de la naturaleza, se encuentran acusados ​​de populismo, incluso frente a los dictadores del siglo pasado (9), y ni siquiera a un cristiano (10) . O como en el caso del padre James Altman, recientemente acusado por su obispo de ser " divisivo y motivo de escándalo ". (11)

MT: ¿Cuál es el papel de Planned Parenthood en la política estadounidense? Es un instrumento de libertad y afirmación de derechos, como pretenden los "progresistas", o ...

CMV: Planned Parenthood juega el papel opuesto y espejo en la sociedad globalista al que tenían las instituciones caritativas y las fundaciones para la protección de la vida en las naciones cristianas. En la sociedad cristiana, los niños son acogidos con amor e incluso en situaciones de pobreza y dificultad son asistidos, educados y educados para convertirse en buenos cristianos y ciudadanos honestos, poniendo en práctica la palabra del Evangelio. En la sociedad anticristiana, Planned Parenthood se encarga de matar a estos inocentes, poniendo en práctica la cultura de la muerte inspirada en el que fue "asesino desde el principio" (Jn 8, 44). No olvidemos que Planned Parenthood junto con las otras multinacionales del aborto, son funcionales al delirio maltusiano de la Cúpula Mondialista que está planeando una drástica aniquilación de la población mundial.

MT: Soros y otros están tratando de presionar a Zuckerberg para que Facebook restrinja la presencia y actividad pro-vida. ¿Las elecciones de Biden y Kamala Harris, y estas maniobras de limitar a quienes defienden la vida a qué tipo de escenario mundial conducen?

CMV: El Evangelio se ha extendido por todo el mundo gracias a la predicación de los Apóstoles y al testimonio de los Mártires y Confesores de la Fe. De manera similar, el anti-evangelio de la Sinagoga de Satanás se está difundiendo gracias a la predicación de los hijos de las tinieblas, el testimonio de personajes públicos, gente del espectáculo, autodenominados filántropos . 

Al final, siempre vuelve la división en dos bandos: por un lado el bien y por otro el mal, en la guerra bíblica entre el bien y el mal. Y si una vez nuestros santos destruyeron ídolos y templos paganos para no dejar lugar a los adoradores del diablo, hoy es inevitable que los seguidores del único pensamiento se unan para profanar y destruir las iglesias, para derribar las cruces y estatuas de los santos, borra todo recuerdo de la fe en Cristo. Ayer hubo la censura de los libros prohibidos, para proteger a los sencillos que se habrían envenenado en el alma; hoy hay censura del bien, porque el mal no lo tolera.

El escenario mundial que está tomando forma está ante nuestros ojos: hasta que entendamos que no puede haber diálogo con los obradores de iniquidad (Mt 7, 22), que no hay compatibilidad entre la luz de Cristo y las tinieblas de Satanás, no seremos capaz de ganar la batalla porque ni siquiera habremos reconocido que estamos en guerra con los poderes infernales. Y en una guerra hay necesariamente dos bandos opuestos: quien se niega a servir bajo la bandera de Cristo, inevitablemente termina ayudando a los servidores del Maligno. Esta conciencia es clara en nuestros enemigos, pero no parece tan clara en quienes no consideran la vida cristiana como una "milicia".

Permítanme recordar las palabras del presidente Trump al final de la reciente Convención: " Nuestros oponentes les dicen que su redención solo puede provenir del poder que les da.". Esta "redención" consiste en negar los derechos soberanos de Dios sobre los individuos, sociedades, naciones, reemplazando el suave yugo de Cristo por la odiosa tiranía de Satanás. Y es, en efecto, un vuelco de la Redención, es decir, la redención del esclavo, que el Salvador logró en la madera de la Cruz. Así que no nos dejemos engañar por las melifluas palabras de quienes usurpan la metáfora bíblica de los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas, para establecer el reino de Lucifer: las tinieblas y el caos que vemos en las ciudades americanas son fruto de la misma ideología que aprueba el aborto postnatal y el matrimonio entre personas del mismo sexo, así como los patrocinadores del BLM y los movimientos Antifa son precisamente los demócratas y las fundaciones "filantrópicas" que se oponen furiosamente a la reelección de Trump. (12)

La insinuación de Biden, o más bien la ignominiosa usurpación de la famosa exhortación de Juan Pablo II « ¡No tengáis miedo! Por lo tanto, suena como el insidioso engaño de la serpiente para recoger el fruto del árbol, en lugar de la valiente invitación que el Pontífice polaco lanzó al mundo lejos de Cristo. Y es extraño que la indignación del arzobispo Wilton Gregory, muy dispuesto a censurar la visita de la pareja presidencial al Santuario de San Juan Pablo II, hoy no aligere ni al oponente Joe Biden, que explota la imagen para su campaña electoral como un católico pervertido del mismo Pontífice y de Bergoglio.

Esas palabras contundentes y autoritarias de Juan Pablo II, hoy, harían temblar a los demócratas y quizás a los propios obispos:

«¡No temas acoger a Cristo y aceptar su poder! ¡Ayuda al Papa y a todos aquellos que quieran servir a Cristo y, con el poder de Cristo, servir al hombre y a toda la humanidad! ¡No tengas miedo! ¡Abrid, ciertamente, abrid de par en par las puertas a Cristo! A su poder salvador se abren las fronteras de los estados, los sistemas económicos así como los políticos, los vastos campos de la cultura, la civilización, el desarrollo. ¡No tengas miedo! Cristo sabe "lo que hay dentro del hombre". ¡Solo él lo sabe! " (13)

Hoy, el poder salvífico de Cristo es reemplazado por la " voz de la creación que nos advierte que regresemos al lugar que nos corresponde en el orden natural creado ". La Pasión redentora de Nuestro Señor es reemplazada por el " gemido de la creación ", y los flagelos de la Justicia divina por la " ira de la Madre Tierra ", de la pachamama ...

El presidente Trump dijo: “ Nuestros oponentes les dicen que su redención sólo puede provenir del poder que les da. En este país no buscamos a los políticos para obtener la salvación, no confiamos en el gobierno para salvar nuestras almas, sino que ponemos nuestra fe en el Dios Todopoderoso ”. Creo que esta confianza en Dios, que evidentemente debe corresponder a una coherencia de vida y testimonio cristiano, confirmará también en esta circunstancia de las elecciones presidenciales que " la diestra del Señor ha obrado maravillas ", como nos recuerda el Salmo 117.

_____________________________________________
1. Joseph Ratzinger, Les principes de la théologie catholique , Téqui, París 1985, p. 433
2. René Laurentin, Crisis de la Iglesia y Segundo Sínodo Episcopal , Morcelliana, Brescia 1969, p. 16 3. Álvaro Calderón, La lámpara bajo el celemín. Cuestión disputada sobre la autoridad doctrinal del magisterio eclesiástico del Concilio Vaticano II , Ed. Rio Reconquista, Argentina 2009
4. Ver https://www.atfp.it/rivista-tfp/264-ottobre-2018/1494-il-maggio-68-e-il-concilio-vaticano-ii | Véase también: https://www.agensir.it/italia/2018/04/26/il-sessantotto-agostino-giovagnoli-storico-profondo-legame-con-il-concilio-che-ne-ha-anticipato-alcuni - rasgos / | https://notedipastoralegiovanile.it/index.php?option=com_content&view=article&id=13936:il-68-e-la-sua-ricaduta-sul-fronte-ecclesiale&catid=353&Itemid=1074 | Véase también la interesante cronología publicada en Archivio 900: http: // www
. Archivio900.it/it/documenti/doc.aspx?id=177 5. https://www.atfp.it/rivista-tfp/264 -Octubre-2018/1494-Mayo-68-y-Vaticano-II-
6. https://www.marcotosatti.com/2020/09/08/open-society-di-george-soros- fondos-los-jesuitas / https://t.co/2alWhlx0R5?amp=1
7. https://www.thetimes.co.uk/article/the-pope-is-beijings-unjected-admirer-knkvp2qv3
8. https://www.lanuovabq.it/it/hong-kong-la-santa -Arcos-de-asiento-al-régimen-chino
9. https://www.adnkronos.com/fatti/cronaca/2020/09/08/papa-populismo-europa-recorda-terribili-degenerazioni-passate_QIC4RJ8Dyn07BJD6d82JBI.html? refresh_ce
10. https://www.toscanaoggi.it/Documenti/Papa-Francesco/La-conference-stampa-del-Papa-sul-volo-di-rparmi-dal-Messico
11. https: // quincy-network. s3.ca-central-1.amazonaws.com/wp-content/uploads/sites/10/2020/09/Statement-Father-James-Altman-090920.pdf
https://www.lifesitenews.com/news/watch -el-sacerdote-nos-advierte-a-los-votantes-que-no-puede-ser-católico-y-ser-demócrata; https://www.youtube.com/watch?v=V3C5yXw9u98
12. El dominio antifa.com conduce al sitio de la campaña de Joe Biden: joebiden.com
13. https://www.vaticannews.va/it/papa/news/2019-10/22-ottobre-1978-giovanni- paul-ii-no-tengas-miedo.html