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sábado, 28 de octubre de 2023

"Credo. Compendio de la fe católica", por Monseñor Athanasius Schneider


“ Yo creo. Compendio de la fe católica ” de Monseñor Schneider. Una guía segura y autorizada en este clima oscuro.

Al final de su discurso en el lanzamiento del Credo en Roma, Mons. Schneider dijo:

“Pedimos humildemente al Señor que nos conceda, por intercesión de Nuestra Señora, la gracia de poder decir: “Conozco mi fe católica. No permitiré que me confundan. Por esta Fe estoy dispuesto a morir." 

Encontré algunas apreciaciones autorizadas, que comparto:

Que esta obra resulte ser una gran herramienta para quienes buscan explorar más profundamente la verdad de Jesucristo . (+ Obispo Joseph Strickland)

El credo es una herramienta importante en la obra misionera esencial de la evangelización y la apologética al proclamar la verdad salvadora de Jesucristo a nuestro mundo que tan desesperadamente la necesita. (+ Cardenal Robert Sarah)

Mons. Schneider da voz a la tradición viva, mostrando que no sólo está viva, sino que tiene el poder de cambiar nuestras vidas, de hacernos santos. Creo que este libro hará mucho bien . (Dr. Scott Hahn)

“ Yo creo. Compendio de la Fe Católica” de Mons. Atanasio Schneider.


El libro Credo está siendo publicado estos días en inglés por la editorial católica Sophia Institute Press de Manchester (New Hampshire, Estados Unidos) . Compendio de la fe católica , por monseñor Athanasius Schneider, obispo auxiliar de Santa María en Astana, Kazajstán.

Escrito para los pequeños y simples, en un lenguaje accesible y comprensible incluso para personas que no son expertas en cuestiones teológicas, siendo preciso y fiel a la doctrina de la Iglesia, este Compendio expone la verdad de la Fe y la Tradición católicas frente a de la complejidad del momento actual.

La completa transmisión de la fe, la moral y la Sagrada Liturgia recibidas de la Iglesia es deber y responsabilidad de todo obispo católico, y ello en virtud de la consagración episcopal. Ni el Papa, Vicario de Cristo, ni los obispos son propietarios del Depositum fidei ni de la Sagrada Liturgia, ni pueden disponer de ellos a su discreción. Ni siquiera tienen el poder de proponer nuevas formas de expresión de la doctrina católica, excepto en el mismo sentido que la Tradición. 

A este respecto es muy significativo el comentario de San Vicente de Lerins en el Commonitorio:

La autoridad del Apóstol se manifestó entonces con toda su severidad: "Si incluso nosotros mismos, o un ángel del cielo, os anunciare un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema" (Gal 1, 8). . ¿Y por qué dice San Pablo “aunque nosotros mismos” y no “aunque yo mismo”? Porque significa que aunque Pedro, o Andrés, o Juan, o todo el colegio de los Apóstoles, anunciaran un Evangelio diferente del que os anunciamos, sea anatema. Tremendo es el rigor con el que, para afirmar la fidelidad a la fe primitiva, no excluye ni a sí mismo ni a los demás Apóstoles.

Nunca antes el pueblo católico había tenido a su disposición tal cantidad de textos del Magisterio. Sin embargo, nunca antes se había perdido la fe como hoy. Esta es una aparente contradicción. La fuerte disminución, en Occidente, en el período posterior al Concilio Vaticano II, de la asistencia a la Santa Misa, a los bautismos, a los matrimonios católicos, a las primeras comuniones, a las confirmaciones, a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, a la pérdida de los obispos como autoridades morales en en todos los países, el enorme abandono tanto del ministerio sacerdotal como de los votos religiosos, todo esto sucedió por graves razones. Algunos atribuyen una situación tan dramática al Concilio Vaticano II, otros al llamado "espíritu del Concilio", otros a la situación mundial actual, otros a una combinación de estos factores, pero el hecho real está ahí, en frente a nosotros. Reconocerlo en toda su amplitud, profundidad y dramatismo, tanto en el seno de la Iglesia como en el estado caótico del mundo actual (elementos conexos), constituye el punto de partida para buscar una salida sobrenatural y natural a una crisis, la actual, que según para algunos es la más grande en la historia de la Iglesia.

Por otra parte, nadie puede negar que, dada la grave división del cristianismo debido a la desafortunada obra de Martín Lutero en sus diversos aspectos religiosos, políticos, sociales y culturales, el Concilio de Trento y el "movimiento de contrarreforma" tenía el poder, a diferencia del Concilio Vaticano II, de abordar la herejía y salvaguardar toda la fe católica dentro de la Iglesia, reconquistando muchos países con raíces católicas.

El Compendio del obispo Schneider , que expone claramente la fe, la moral y la liturgia católicas, aborda numerosos y complejos temas actuales marcados por una gran confusión . Los afronta sin temor a nadie, excepto a Dios -ante quien todos debemos rendir cuentas- y sin los condicionamientos mentales y comportamentales impuestos por el compromiso con el mundo civil y eclesiástico, que en muchos casos se traduce en un silencio sensacional.

Hoy contamos con el precioso testimonio [ aquí ], a favor de la verdad, del obispo de Tyler (Texas), monseñor Joseph Strickland, que todos debemos acompañar con la oración.

En el Compendio , en más de 400 páginas y con 607 citas de documentos de la Iglesia, el obispo Schneider aborda, entre otros, los siguientes temas:

Transhumanismo [ aquí ], Pentecostalismo, El significado de la persecución de la antigua Misa tradicional y el problema de la "obediencia" que genera esta persecución [ aquí ], El culto a la Madre Tierra [ aquí ], Los métodos asiáticos de meditación, El sacerdocio o el diaconado femenino, El uso de las redes sociales, Ciencia y evolución, La guerra justa, La pena de muerte [ aquí ], Ideología de género [ aquí ], Modestia, Vacunas y mandatos sanitarios [ aquí ], Religiones del mundo, Oración verdadera , La educación de los niños y la escuela, La compleja cuestión de la libertad religiosa [ aquí - aquí ] y la libertad de expresión, Escándalos en la Iglesia, La infalibilidad, los grados del Magisterio y el error, La pornografía y el error, la educación sexual, El trabajo dominical y la forma de adorar a Dios , Comunismo y Masonería, Globalismo, El movimiento carismático, El consumo de marihuana y drogas, El sentido de una auténtica renovación de la Iglesia y mucho más.

¿Era necesario otro Credo o Compendio de la Fe Católica , dado que tanto el Catecismo de la Iglesia Católica como su correspondiente compendio fueron publicados recientemente ?

Leyendo el Compendio del obispo Schneider encontramos, por primera vez en los últimos sesenta años, una exposición de la fe, la moral y la liturgia católicas que contiene numerosas citas del riquísimo magisterio anterior al Vaticano II. También hay buenos pasajes del Vaticano II, por ejemplo del Sacrosanctum Concilium , en relación con el Mediator Dei de Pío XII, la Quanta Cura de Pío IX, la Libertas Praestantissimus de León XIII, etc. La Iglesia no comenzó en 1962: este es un hecho que siempre hay que subrayar.

El Compendio del obispo Schneider también aborda implícitamente la cuestión de las causas de la crisis actual, revelando las ambigüedades inherentes al propio Vaticano II y a los documentos posteriores, incluido el Catecismo de la Iglesia Católica , además de citar las contribuciones del Magisterio actual cuando está en continuidad con la fe y la Tradición de la Iglesia. En la lectura frecuente de estos documentos, a menudo se nos escapan afirmaciones que, examinadas más de cerca y en su verdadero significado, no son compatibles con la doctrina de la Iglesia o la diluyen de manera casi imperceptible.

Agradecemos a Monseñor Schneider por el excelente trabajo realizado y animamos a los lectores a adquirir el Compendio ya disponible en la editorial Sophia Institute Press o en Amazon, en inglés. Esperamos poder tenerlo pronto también en otros idiomas. Oramos para que pronto vuelva a brillar en la Iglesia la pureza de su doctrina, de su moral y de su liturgia, para que podamos distinguir sin duda el trigo de la cizaña, para mayor gloria de Dios y salvación de las almas.

Terminamos estas líneas citando el final del prólogo del autor del Compendio :

“Que los santos Apóstoles, Padres y Doctores de la Iglesia intercedan por todos los que utilizan este Compendio, para que puedan recibir muchos beneficios espirituales. Que la Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre tierna nuestra, dignamente invocada en la Iglesia como Destructora de todas las herejías y Trono de la Sabiduría, nos proteja con su manto materno y ruegue por nosotros para que seamos dignos de las promesas de su divino Hijo, el Verbo hecho carne, que está lleno de verdad y, estando en el Padre, nos ha revelado toda la verdad (cf. Juan 1, 14,18)”.

FUENTE: INFOCATÓLICA
Un Credo de cara a la apostasía de nuestro tiempo

Las cinco dubias al papa: un análisis en profundidad, por el Lic. Juan Carlos Monedero


Ha sido noticia reciente la respuesta del Papa Francisco a las 5 dubias de los cardenales. Estas dubias no son las mismas que quedaron sin responder en el año 2016, cuando el Papa recibió unas dubias en relación al documento Amoris Laetitia. Hemos consultado al Lic. Juan Carlos Monedero al respecto de los temas que están discutidos en estas dubias.

Primer tema de las dubias: “La Iglesia profundiza su doctrina”. ¿Cierto o no?

Totalmente cierto siempre y cuando se entienda lo que realmente se quiere decir. La Revelación es inmutable, es la Verdad Divina, Absoluta, intemporal y eterna. Por esas verdades vale la pena vivir y morir. No cambian ni pueden cambiar. La comprensión humana de esa Revelación, en cambio, participa de la naturaleza de todo acto humano, especialmente el acto de comprender. Y así como una persona comprende más cosas a medida que crece, que estudia, que madura, con la Iglesia ocurre lo mismo.


En ese sentido, es cierto que -como dice la respuesta del Papa Francisco- el juicio de la Iglesia va madurando. Siempre se puede explicitar más, siempre se puede mejorar la expresión de una verdad. En efecto, agregamos nosotros, la Iglesia es una realidad divino-humana. En tanto que humana, la Iglesia no escapa a la temporalidad y a las condiciones (y hasta limitaciones) propias de esa temporalidad. Justamente, en 2000 años de Iglesia, se ha ido acumulando un tesoro inagotable de profundización, un cuerpo intangible de verdades, un océano de conocimiento que aumenta con el paso del tiempo a medida que las distintas generaciones de personas van aportando su esfuerzo intelectual.

Por otro lado, habida cuenta de que la Verdad Infinita procede de la Mente Infinita de Dios (estamos parafraseando gustosamente a Pieper), la mente humana limitada nunca puede cruzar ese mar inabarcable que es el Intelecto Creador. Y, por tanto, necesariamente toda expresión de esa verdad es por su naturaleza perfectible.

Por eso no hay que confundir una mejor expresión de una verdad ya definitiva con la sustitución de una doctrina por otra. Ahora bien, para quienes fueron formados en el relativismo, la fenomenología o el modernismo teológico, esto que acabamos de decir es -lo digo con dolor- pura dinamita. Ellos probablemente entenderán que la Iglesia modifica sus verdades por otras. Por eso, considero que sólo puede entenderse rectamente esta respuesta si se parte de una filosofía aristotélico-tomista. De lo contrario, por mal camino vamos.

En este sentido, sobre muchos temas la Iglesia comprende más hoy que ayer o que en el siglo I. Esto, insisto, no debería escandalizar a nadie, si se entiende a derechas.

Profundizar la misma doctrina, esto es, comprenderla mejor, más acabadamente, ir aplicando la doctrina a cada vez más segmentos de la realidad, poder detallarla y desglosar sus consecuencias, es aquello que la Iglesia viene haciendo desde hace 2000 años. Lo más normal del mundo.

Ahora bien, hay que tener cuidado. Que no se nos venda gato por liebre. Porque también es cierto que hay ciertos teólogos que -bajo pretexto de “profundización”- lo que hacen es introducir doctrinas heterodoxas, heréticas o al menos heretizantes que contradicen aquellas que dicen profundizar.

Por ejemplo, hace varias décadas se intentó imponer el término transignificación para suplantar el vocablo Transubstanciación, so pretexto de que se estaba “profundizando” en el misterio de la Eucaristía. En realidad, no era así, pero se presentó como si lo fuera y muchos cayeron en la trampa.

¿La Iglesia puede enseñar hoy algo distinto a lo que enseñó ayer?

Decir “la Iglesia” sin un contexto puede resultar impreciso. La Iglesia tiene distintos niveles de magisterio. Si hablamos del magisterio ex cathedra, la respuesta es clara y contundente: NO. En efecto, no puede enseñar de manera infalible una cosa y tiempo después enseñar de manera infalible algo contradictorio.

En ese sentido -y especialmente atento a las desfiguraciones que ciertos protestantes realizan de nuestra doctrina- es bueno recordar que la infalibilidad no es un poder especial de los Papas. Es un atributo de Dios: sólo Dios es infalible. Lo que hace Dios es participar su infalibilidad a ciertas declaraciones del Papa. Por eso, el sujeto lógico sobre quien recae la infalibilidad no es la persona del Papa (por buena que sea) sino la declaración o palabras que se enseñan como vinculantes. Así lo podemos leer claramente en Pastor Aeternus, el documento emanado del Concilio Vaticano I. Se suele hablar de Pío XII como “La última declaración infalible de la Iglesia”, en torno al dogma de la Asunción de la Virgen. Pero -como he aprendido del Profesor Víctor Basterretche, argentino- veo todas las notas de infalibilidad en los párrafos del documento Evangelium Vitae de Juan Pablo II, condenando el aborto y la eutanasia.

Bien, quedó claro que la Iglesia no puede contradecirse si de sentencias infalibles se trata. Sin embargo, en niveles de Magisterio que no gozan de infalibilidad, es un hecho histórico que distintos órganos de la Iglesia, diferentes mandatarios o autoridades han enseñado o al menos expresado ideas distintas, contrarias y hasta contradictorias.

Constatar esto no debería conmover la fe de nadie. Hay quienes creen que esto contradice Mt. 16,18 (“Las puertas del Infierno no prevalecerán”) e infieren que, si la Iglesia se contradice, entonces el Averno prevaleció. No es así, mis queridos amigos. No tenemos nada que temer a la verdadera historia (la verdadera, no las Leyendas Negras) y no tenemos porqué ocultar ni mitigar lo que realmente pasó. Hay doctrina que explica esas contradicciones y discrepancias. En todo caso, hay que rectificar la interpretación de Mt. 16,18.

El Papa Francisco, en su respuesta a la dubia 1, menciona el caso de un Papa que autorizaba a los portugueses a esclavizar a sarracenos y paganos.


Tomemos este caso. Recién dijimos que no puede haber contradicción si hablamos de enseñanzas infalibles. Y que, si de magisterio no infalible se trata, históricamente no se ha enseñado lo mismo, siempre y en todos los puntos.

Voy a desarrollar esto, pero primero permíteme comentar aquello del Papa y los portugueses.

En la respuesta a la dubia 1, y en el marco del asunto de la profundización de la doctrina, el Papa Francisco habla de la bula del Papa Nicolás V en donde -como has dicho- este pontífice otorga “permiso” al Imperio Portugués para reducir a la esclavitud a sarracenos y paganos. Y Francisco pone esta bula como ejemplo de un progreso en la doctrina, como si antes la Iglesia veía con buenos ojos la esclavitud y ahora no.

Ahora ejerzamos el discernimiento. Esta bula no es una enseñanza magisterial, ni infalible ni falible. Es una autorización -con la cual podemos enérgicamente disentir- del Papa a un rey. No es un acto magisterial. Por tanto, no hay que confundir un acto de magisterio con una orden papal o un permiso del Papa.

Retome por favor el punto de que ha habido, históricamente, y en enseñanzas no infalibles, contradicciones y diferencias dentro de los mandatarios de la Iglesia.

Así es. Lo prueba el estudio de la historia: han surgido diferencias en relación a temas esenciales. Es uno de los dramas del católico actual, que representa -como diría Castellani- una auténtica crux intellectus. Sin ir más lejos, en el siglo XIX hubo clérigos liberales, a finales del XIX y principios del XX la Iglesia padeció eclesiásticos modernistas, hacia mitad del siglo XX a los progresistas y después del Concilio la infiltración marxista en la teología.

Entonces, es un hecho que hubo y hay eclesiásticos cuyas afirmaciones contradicen verdades de la Revelación y/o enseñanzas del Magisterio de la Iglesia.

Aquí también juegan un papel los gestos. Hace unos años el obispo Casaldáliga (ya fallecido) escribió un poema en homenaje al Che Guevara. Ciertamente, no lo ha hecho desde una instancia institucional. Pero la enorme mayoría de la gente no distingue eso. Y se produce el escándalo. Porque Casaldáliga está comunicando una doctrina implícita. A través de sus palabras, está empujando a sus fieles a que vean con buenos ojos tanto a este asesino como a la causa por la que él combatía: el Marxismo Internacional. Se trata de la misma ideología que acabó con la vida de 100 millones, sólo en el siglo XX. Es gravísimo.

¿Qué pasaría si alguna persona dentro de la Iglesia contradijera o enseñara algo distinto de su doctrina?

Como hemos visto, ya ha pasado. Cuando cardenales, obispos, teólogos, párrocos -e incluso papas- indujeron al error, afortunadamente la Divina Providencia dispuso de adecuados remedios. Ahí lo tienes a San Atanasio sosteniendo a capa y espada que Cristo es Dios, contra Arrio. Otro caso: Honorio I. Los papas posteriores al papa Honorio I lo declararon hereje, lo excomulgaron post mortem y durante siglos su nombre fue vituperado durante generaciones.

Honorio I, quien ofició de Papa durante 13 años, recibió la excomunión de nada menos que TRES concilios ecuménicos posteriores: Constantinopla 681, Segundo de Nicea 787 y Cuarto de Constantinopla 870. Honorio fue anatematizado por el Papa San León II. Son todos documentos públicos. Más aún, como aprendí de Mons. Schneider, por lo menos hasta el siglo XI los papas (cuando juraban como tales) reconocían como artífices de la herejía a varios personajes, ¡incluido al Papa Honorio! Honorio es mencionado como hereje hasta en breviarios del siglo XVIII y en lecciones de maitines del día 28 de junio (fiesta de San León II). Estos datos históricos nos permiten no sólo iluminar las objeciones del sedevacantismo sino prevenirnos contra cualquier infantilismo teológico.

Otro caso: hacia 1300, el Papa Juan XXII fue resistido por sus errores por una gran cantidad y calidad de católicos, como cuenta el brillante historiador Roberto de Mattei. Son algunos ejemplos. Hay muchos más.

La ley natural y sobrenatural habilitan a los fieles a resistir a quienes esparcen el error, ocupen los cargos que ocupen, y con todos los medios lícitos a su alcance. Incluso lo vemos en Hechos de los Apóstoles: Pablo enfrentando a Pedro “cara a cara” (Gálatas 2,11) cuando nuestro querido Cefas cede ante los judíos. Santo Tomás comenta esto (II-II, q. 33, art. 4, ad 2) y dice: «en el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deberían ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos». Los que se quedaron calladitos para no perder sus cargos no quedaron como ejemplo de virtud, al menos que yo sepa.

El segundo tema de las dubias gira en torno a la sexualidad. ¿Por qué no puede ser nunca lícito bendecir las uniones del mismo sexo?

Porque no se puede bendecir (lo cual implica invocar a Dios) algo que va contra lo que Dios pensó y quiso. Realizar una bendición sobre una unión que se da en torno a una conducta sexual objetivamente desordenada (más allá de las intenciones o de la subjetividad personal de los involucrados) es un sacrilegio. Es como tomar la Mano de Dios y usarla contra la obra de Dios. Otra vez tomo la imagen del Padre Castellani.


Como bien dice la respuesta a la dubia 2, las bendiciones no deben transmitir un concepto equivocado del matrimonio.

Sin embargo, la misma respuesta a la dubia 2 da a entender que la unión homosexual realiza de manera “parcial” o “análoga” el matrimonio. Lo cual es totalmente falso. Entiendo que, a causa de este tipo de respuestas, los cardenales hayan repreguntado al Papa, como lo hicieron.

¿Qué actitud debe tener la Iglesia ante estas uniones?

La actitud que tiene a partir de sus textos y doctrina magisteriales. Verdad y Caridad, caritas in veritate. Para aquellas personas que sufren esta condición, la Iglesia debe favorecer todas las instancias psicológicas que los ayuden a recuperarse. Es sabido que miles de personas que han tenido prácticas homosexuales pueden reorientar su conducta sexual hacia el sexo opuesto. E incluso formar familias. No es imposible. Hay una luz de esperanza y la Iglesia (por fidelidad a Cristo) debe señalar ese camino. Guante de seda, puño de hierro. Y ese puño de hierro debe aplicarlo la Iglesia con la ideología de género, formando comunicadores católicos, promoviendo a los ya existentes, difundirlos, editar sus libros, favorecer su actividad profesional, invitarlos a los colegios católicos, boicotear las leyes que manifiesten esta ideología, cuestionar a las empresas que la promueven. En definitiva, librar esta batalla metafísica entre el Bien y el mal. Con alegría y poesía, si me permites. Porque batirse por la verdad, en inferioridad absoluta de condiciones, y sin certeza de victoria es heroico… ¡qué emoción! Cualquiera lucha si tiene el éxito garantizado.

Vayamos a la dubia 3. ¿Qué es la sinodalidad y por qué no puede ser el criterio más alto de gobierno de la Iglesia?

Tengo entendido que el Sínodo es un organismo de consulta (o sea, un conjunto de personas) cuyo fin es favorecer la comunicación de los obispos de todo el mundo a fin de que las opiniones de todos ellos sean tenidas en cuenta por el Papa para gobernar la Iglesia.

En cuanto a la palabra “sinodalidad” (perdóname mi amigo), no existe.

Pero, hasta donde puedo interpretar, por sinodalidad se suele entender este carácter de deliberación, de intercambio de opiniones.

La ‘sinodalidad’ no puede ser el criterio más alto de gobierno porque, por definición, el Sínodo es un medio, no un fin. Y si fuese un fin, el Sínodo se agotaría en sí mismo. No tiene sentido intercambiar ideas y puntos de vista para intercambiar ideas y puntos de vista. Lo que da sentido al Sínodo es algo que, obviamente, va más allá del Sínodo. Un sínodo de la sinodalidad sería como tomar un teléfono, marcar un número, que del otro lado nos atienda Pedro y que comencemos a hablar con Pedro, por teléfono, de cómo hablamos por teléfono. Un delirio total y absoluto.

En la respuesta a la dubia 4, punto c), el Papa contesta con un texto particularmente difícil.



Sí. En el punto a), Francisco reconoce que Juan Pablo II cerró el asunto “de modo definitivo” (sic) sobre la ordenación sacerdotal para mujeres, negando que sea posible. Y en el punto c) leemos: “para ser rigurosos, reconozcamos que aún no se ha desarrollado exhaustivamente una doctrina clara y autoritativa acerca de la naturaleza exacta de una ‘declaración definitiva’”.

O sea, la respuesta del Papa se puede interpretar de esta forma: si es verdad que no sabemos qué significa una declaración definitiva, sostener que el asunto de la ordenación a las mujeres está definitivamente cerrado carece de sentido.

Me imagino que el buen lector pueda sentir que este tipo de respuestas -llena de oraciones subordinadas que lo confunden- le produce cierto malestar en su cabeza.. Pero créame que haré el esfuerzo para ayudarle a comprender.

Primero: la respuesta a la dubia 4 pretende neutralizar el poder de lo dicho por Juan Pablo II. O sea, donde el papa polaco da un portazo, el papa argentino desliza que no hay una doctrina clara de lo que es un portazo.

Segundo: si fuese verdad que no hay doctrina exhaustiva de una declaración definitiva, entonces cabe preguntarse lo siguiente. Esta afirmación del Papa de que no hay doctrina exhaustiva de una declaración definitiva, ¿es, a su vez, definitiva? ¿Es exhaustiva? Si lo es, incurre en contradicción. Por tanto, la lógica nos lleva a decir que no. Esto que dice el Papa no puede ser definitivo ni exhaustivo.

Conclusión: Francisco está cortando la rama del árbol que a él mismo lo sostiene. Y, al intentar desactivar los conceptos de Juan Pablo II, desactiva también los propios. De nuevo: se entiende porqué los cardenales repreguntaron.

¿Por qué las mujeres nunca podrán recibir el orden sacerdotal?

Cristo no ordenó mujeres, ordenó varones, y esto en razón de que cada uno tiene una misión distinta. La mujer se identifica con el misterio de la Iglesia de manera diferente al varón. Por su misma condición de mujer, es la imagen más acabada de la Iglesia como Esposa de Cristo. Si bien Cristo no incorporó a las mujeres al Sacerdocio, las incorporó a su predicación, como en el caso de María Magdalena.

En otro orden de cosas, dado que el periodismo todo lo confunde, parece mentira pero debemos explicar esta obviedad: la Iglesia sólo puede ordenar varones y no mujeres pero esto no es un poder supremo que “los hombres” tienen. Es un poder que tiene la Iglesia, que tiene Cristo. Y además, no sólo es un poder, es también una responsabilidad, que lleva consigo deberes, ¡exigencias!


El mundo mundano tiene tanta ignorancia y desinformación… está tan CIEGO que considera que ser sacerdote es vivir a cuerpo de rey, o pasar la vida en Disneylandia. Y por puro igualitarismo, pide para la mujer el mismo cambalache. No, señores. SER SACERDOTE debe ser trazar la propia vida como un Guerrero de Cristo, en disputa permanente contra las Potencias Infernales, desatando pecados en la confesión y levantando en Alto a Cristo cada día en la Eucaristía. Dispuestos a morir por la fe y por llevar sotana.

¿Cuáles son las condiciones para hacer una buena confesión? ¿Por qué nunca puede ser posible para un sacerdote absolver a un fiel sin arrepentimiento?

Como enseña la Iglesia, una buena confesión requiere: 1) Examen de conciencia; 2) Arrepentimiento y propósito de enmienda; 3) Confesión propiamente dicha y 4) Penitencia.

Es importante cada uno de estos puntos. Hay que tomarse un tiempo para contrastar la propia conducta y pensamientos. A mí me han recomendado confrontarla con los Diez Mandamientos, con las 7 virtudes, con las virtudes derivadas, etc. El arrepentimiento implica que nos decimos: “si pudiera volver el tiempo atrás, no haría lo mismo”. Asimismo, es importante reparar –en la medida de lo posible- el daño que se ha realizado al prójimo. Luego, hay que comentar todo lo que se recuerde al sacerdote. Y finalmente, aunque no es parte del Sacramento porque se realiza después de recibirlo, debemos cumplir con la penitencia que se nos impone.

Lamentablemente, hoy circulan ciertos párrocos que -a caballo de pseudos teólogos- desvirtúan este sacramento al no hablar o no hablar suficientemente del arrepentimiento. Como respuesta a este tipo de espiritualidad light, es lógico que los sacerdotes fieles estén interesados en enfatizar la necesidad del arrepentimiento. Esto no significa que se crean “dueños” del sacramento ni que transformen la confesión en una “aduana”, expresiones a mi juicio desafortunadas que están contenidas en la respuesta a la dubia 5. Este celo por el sacramento es consecuencia del amor a Cristo y a los hombres de estos buenos sacerdotes, que no quieren favorecer el mal a través de un bien. Lo cual es muy bueno.

Si bien la respuesta a la dubia 5 ratifica lo que todos ya sabemos (la necesidad del arrepentimiento), introduce otros tópicos y evita la forma tradicional de contestación a la dubia: sí-no.

Estos son los 5 temas principales acerca de los cuales los cardenales Burke, Sarah, Sandoval, Brandmüller y Zen preguntaron al Papa Francisco.

Entrevista por Javier Navascués

Podemos quiere imponer a los niños un tipo de colegios con más abusos que los religiosos




La extrema izquierda no ha tardado en exhibir cuál era el fin de la campaña de odio que ha desatado contra la Iglesia Católica en España.



Podemos exhibe su vena totalitaria: exige expropiar los colegios religiosos

Tras la presentación del informe del socialista Gabilondo sobre los abusos en la Iglesia, con unas burdas manipulaciones para convertir 487 casos conocidos en 445.000, el partido de extrema izquierda Podemos, socio de gobierno de Pedro Sánchez, no ha querido esperar ni 24 horas para exhibir sus intenciones totalitarias. En una información publicada por el ultraizquierdista Diario Red, Podemos ha reclamado la expropiación de los colegios religiosos, en estos términos: "todos los centros escolares, privados y concertados, que hoy están en manos de la iglesia católica deberán pasar inmediatamente a la red pública de gestión directa".

Podemos rechazó investigar un 99,8% de los abusos porque no afectaban a la Iglesia

Podemos defiende esa medida alegando que "una institución que reiteradamente ha ocultado y silenciado agresiones sexuales a menores está inhabilitada para gestionar centros escolares". Esta afirmación suena bastante cínica viniendo de Podemos, que rechazó investigar abusos sexuales a menores tutelados por gobiernos de izquierdas apoyados por ese partido, concretamente en las comunidades autónomas de Baleares (16 víctimas) y Comunidad Valenciana (127 víctimas).

Recordemos, además, que el año pasado Podemos votó en contra de que se investigasen el 99,8% de los abusos a menores en España, pretendiendo que sólo se investigasen los casos que afectan a la Iglesia, que son el 0,2% del total según datos de la Fundación ANAR. En esa votación, tanto Podemos como sus socios del PSOE ya demostraron lo poco que les importan las víctimas de esos terribles crímenes, dejando claro que sólo les interesa investigar aquellos casos que puedan utilizar contra la Iglesia, ignorando todos los demás.

Los derechos humanos y constitucionales que violaría la medida de Podemos

Hay que señalar que la propuesta hecha ayer por Podemos violaría varios artículos de la Constitución y varios Tratados Internacionales suscritos por España. En lo relativo a nuestro marco constitucional, la expropiación de los colegios religiosos vulneraría el derecho a la libertad religiosa (Artículo 16), el derecho a la libertad de enseñanza y la libertad de creación de centros docentes (Artículo 27), el derecho a la propiedad privada (Artículo 33) y la libertad de empresa (Artículo 38).

Así mismo, y ya sólo en lo que respecta a la Declaración Universal de Derechos Humanos, los planes de Podemos violarían el derecho a la propiedad y a no ser privado arbitrariamente de ella (Artículo 17), la libertad religiosa (Artículo 18, que fija la enseñanza como uno de los ámbitos de ejercicio de ese derecho) y la libertad de educación (Artículo 26). Es bien sabido que los comunistas no sienten el menor respeto por ninguno de estos derechos, y Podemos no deja de ser un partido comunista y, por tanto, totalitario, pero eso no significa que pueda hacer lo que le da la gana en un país democrático.


Tabla que figura en la página 172 del informe del Defensor del Pueblo, que indica el ámbito de los abusos sexuales de los que respondieron a la encuesta de GAD3. En el ámbito educativo no religioso el porcentaje es mayor (un 9,6%) que en el ámbito educativo religioso (5,9%) y que en el ámbito religioso (4,6%), pero el informe sólo se centra en la Iglesia Católica e ignora los casos ocurridos en colegios laicos.

Podemos quiere imponer a los niños el modelo de enseñanza con más abusos

Finalmente, Podemos parece no haber leído el informe publicado ayer por el Defensor del Pueblo, porque la encuesta que incluye ese documento señala que el 9,6% de los encuestados sufrieron abusos en el ámbito educativo NO religioso, una cifra mucho mayor que los casos en colegios religiosos, que son el 5,9%. Al margen de que esa encuesta sea muy cuestionable, el estudio de la Fundación ANAR (ver PDF) sobre abusos sexuales en la infancia y la adolescencia entre 2008 y 2019 ya reveló cuál es el perfil más frecuente entre los abusadores:

Gráfico sobre la condición de los autores de abusos sexuales a menores en España entre 2008 y 2019 (Fuente: Fundación ANAR).

En esta tabla, los abusos cometidos por un profesor eran el 3,7% del total y los cometidos por un sacerdote eran el 0,2%. El estudio de la Fundación ANAR no indicaba el tipo de colegios de esos profesores. La encuesta incluida en el informe publicado ayer indica que los abusos son más frecuentes en colegios no religiosos.

Si Podemos de verdad tuviese alguna preocupación por los abusos, ahora mismo estaría exigiendo una investigación sobre esos casos de abusos mucho más numerosos en los colegios no religiosos, sin excluir los demás ámbitos en los que se producen esos crímenes, por supuesto, pero eso echaría por tierra el verdadero fin de esta campaña, que es criminalizar a todos los católicos por los actos de una exigua minoría, una burda generalización que es típica de los partidos totalitarios que se dedican a señalar a colectivos sociales enteros.

Poniendo en riesgo a los niños para alimentar el odio y generar una distracción

En vez de investigar lo que está ocurriendo en la enseñanza no religiosa, Podemos pretende obligar a los niños a ir a un modelo de enseñanza donde los abusos son más frecuentes que en la enseñanza religiosa. Ya habían demostrado que los casos de abusos fueran del ámbito de la Iglesia les importan muy poco, pero esto es peor: están dispuestos a poner en riesgo a los niños para seguir alimentando el odio entre españoles y distraer a la gente de su pésima actuación en el gobierno, con hechos tan escandalosos como la rebaja masiva de penas a violadores por una ley promovida por ese partido. Esto es lo que pasa cuando pones en el gobierno a unos agitadores sin escrúpulos.

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Foto: Europa Press. La secretaria de Estado para la Agenda 2030, Lilith Verstrynge (izquierda) y la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, en el Congreso de los Diputados el 22 de febrero de 2023.

Me gusta pensar que el infierno está habitado

 ADELANTE LA FE