BIENVENIDO A ESTE BLOG, QUIENQUIERA QUE SEAS



viernes, 24 de febrero de 2023

Aborto. Carta abierta al señor Feijóo: ese podría haber sido mi hijo



Estimado señor Feijóo: me encantaría enviar esta carta a usted, con el respeto que le tengo, y como reflexión para todos los españoles.

La semana pasada me acosté francamente preocupado por sus últimas declaraciones respecto al aborto: es la primera vez que en el PP de forma institucional se declara, a través de su cabeza, partidario de esa barbaridad.

Desde las primeras elecciones, creo que en el 77, he votado siempre al PP, partido que estimo, donde caben muchos, de corte liberal y respetuoso con la tradición cristiana europea y defensor de una economía de mercado; respetuoso también con ayudar a los más vulnerables. La palabra libertad es importante en este partido, y bajo ella gobierna en Madrid Isabel Diaz Ayuso, a la que aprecio, al tiempo que valoro lo que hace por España.

Sin embargo, creo no equivocarme si digo, que muchos de sus votantes, no vemos el aborto como un tema secundario, sino como algo capital, que impediría votar a su partido, si tomara “de forma institucional” posición a favor de él. Considerar al aborto un derecho no debe de ser. Es una gran desgracia.

Sin usar eufemismos: hace muchos años, en este país salieron algunos carteles que decían: “si el aborto es interrupción del embarazo, el canibalismo es gastronomía” esto suena brutal, pero la comparación es muy real.

Un ovulo y un espermatozoide no son más que células. La unión de ambos, es el inicio de una vida. ¿Qué diferencia hay entre el embrión y un niño de quince años? Pues nada más que dejar pasar el tiempo y que se desarrolle, sin matarlo en tal desarrollo.

Un pensamiento: ¿qué diferencia hay entre destruir un embrión o matar a un crio de 1 año? Pues solo varía su edad, su tiempo de vida. Ahora bien, matar a un niño de un año lo veríamos cruel, a un embrión no porque lo vemos como una masa informe, pero no es así: es un futuro niño de un año: ojos que no ven, corazón que no siente. ¡No podemos cerrar los ojos a la realidad! Con esto no criminalizo a las madres, son quizá las más afectadas, pero… ¿un derecho?

Pero seamos realistas ¿Qué tiene el aborto, para que haya gente que lo defienda? Pues simplemente que hay más de cuatro millones de personas en el mundo que viven con desahogo gracias al aborto. Es el gran negocio cruel del siglo XX y XXI.

Por último, querría decir que no conozco a ninguna madre que, habiendo abortado, no haya sufrido un gran desasosiego. A los 5 años de un aborto, toda mujer, al ver a un niño de esa edad por la calle, piensa: mi hijo sería como este. ¿Pobres madres, verdad?. Y es que el instinto maternal en la mujer es de los más grandes y bonitos de este mundo. Todos nos sentimos queridos por nuestras madres.

Señores del Partido Popular: no apoyen un negocio tan oscuro como este, por favor, y entonces les seguiremos votando los más de cuatro millones de personas que lo hacemos y no queremos perder el espíritu y que tenemos un espíritu de humanismo cristiano... que fue la raíz que hizo posible la Unión Europea.

José María Sagunto