
Las recientes escenas protagonizadas durante la visita a Roma de Sarah Mullally, primada de la Comunión Anglicana, han suscitado una reacción crítica desde el ámbito teológico. El sacerdote y teólogo monseñor Nicola Bux ha advertido de una posible “confusión” entre los fieles a raíz de algunos gestos realizados en el Vaticano en presencia de la líder anglicana.
Según recoge el portal Stilum Curiae, Bux ha cuestionado especialmente la coherencia entre estos actos y la doctrina católica sobre el sacerdocio y la autoridad eclesial.
Una visita marcada por gestos polémicos
La presencia de la líder anglicana en distintos actos —desde su paso por la Capilla Clementina, junto a la tumba de San Pedro, hasta su participación en celebraciones en la iglesia de San Ignacio de Loyola— ha sido interpretada por algunos sectores como un signo de creciente cercanía ecuménica.
Sin embargo, las imágenes difundidas en estos días muestran a Mullally realizando gestos propios de la autoridad espiritual, como la impartición de bendiciones en presencia de fieles y de prelados católicos, lo que ha suscitado interrogantes sobre su significado en el contexto de la doctrina de la Iglesia.
Uno de los momentos más comentados tuvo lugar en la Capilla Clementina, donde, según las imágenes publicadas, monseñor Flavio Pace, secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, se signó como si recibiera la bendición de la líder anglicana.
Una contradicción con la doctrina
Ante estos hechos, monseñor Bux ha planteado una objeción de fondo: la contradicción entre estos gestos y la enseñanza constante de la Iglesia sobre el sacerdocio.
El teólogo recuerda que la Iglesia católica no reconoce la ordenación sacerdotal de mujeres, lo que implica que los actos que simulan o evocan ese ministerio carecen de validez sacramental. En este sentido, considera problemático que tales gestos sean realizados en espacios católicos y en presencia de autoridades eclesiásticas.
A ello se suma, según su análisis, la propia situación dentro de la Comunión Anglicana, donde una parte significativa de sus miembros no reconoce la autoridad de Mullally como primada.
“Ignorancia o mala fe”: una cuestión que exige aclaración
En sus declaraciones, Bux se pregunta si quienes participaron en estos actos fueron conscientes de la gravedad de los gestos realizados o si, por el contrario, actuaron sin valorar sus implicaciones.
Más allá de la intención, advierte de que este tipo de situaciones tienen consecuencias reales: “escandalizan y confunden” a muchos católicos, especialmente cuando no se ofrece una explicación clara.
Por ello, considera necesario un pronunciamiento por parte de la Santa Sede que ayude a clarificar lo sucedido y evite interpretaciones erróneas sobre la naturaleza del sacerdocio y la autoridad en la Iglesia.