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sábado, 24 de junio de 2023

NOTICIAS 24 de junio de 2023



LA GACETA DE LA IBEROSFERA




GLORIA TV


 (Película en francés con subtítulos 1:38 minutos)


INFOVATICANA


Selección por José Martí

La gravedad de la dimisión de Benedicto XVI: la creación de la figura del “Papa emérito”



Prólogo

En el libro-entrevista a Benedicto XVI ―a cargo del escritor Peter Seewald―, titulado Benedicto XVI. Últimas conversaciones (Milán, Corriere della Sera, RCS 2016), Joseph Ratzinger responde muy sincera y claramente a las preguntas del periodista.

Por eso, leyendo este libro, se puede formar una idea muy clara del motivo por el que Benedicto XVI no sólo dimitió del Solio pontificio en 2013, sino que sobre todo inventó la figura del “Papa emérito”.

Me parece, como evidencia el propio Seewald, que este punto puede considerarse el punto cardinal del pontificado de Benedicto XVI, que pasará él mismo a la Historia por este motivo como el “primer Papa emérito”.

Esto, nos guste o no, es un hecho existente, constatado y por ello innegable. Contra factum nec valet argumentum, incluso si la valoración de este acto, desde el punto de vista de la tradición apostólica de la teología tradicional y de la historia eclesiástica, no puede más que ser negativa.

De hecho, es una realidad que hasta 2013 no existió nunca ningún “Papa emérito”. La figura del Papa fue instituida divinamente por Jesús en persona, como sucesor de Pedro, del cual procede la de Vicario de Cristo en la tierra hasta el fin del mundo. Por ello el Papa es la cabeza y el fundamento de la Iglesia, que es “Cristo continuado en la Historia”.

No me parece, comenzando por cuanto dice y escribe Ratzinger en el libro-entrevista en cuestión, que sea posible excusar a Benedicto XVI de haber querido retocar la naturaleza del papado y las funciones del Papa.

Progresista desde joven

Ante todo, Peter Seewald pone bien a la luz en su introducción cómo el joven Ratzinger, de apenas 35 años, “educado en el pensamiento progresista de los mejores teólogos de su tiempo” (p. 11) fue elogiado por Juan XXIII porque “ninguno, excepto este adolescente de la teología ha sabido expresar mejor las intenciones que han incitado al Papa [Roncalli, ndr] a convocar el Concilio Vaticano II”. Por ello Ratzinger no sólo desde joven ha recogido muy bien el espíritu del Concilio como “apertura con la que la Iglesia entra en la edad moderna”, sino que ha participado en primera fila con “sus impulsos para imprimir al Vaticano II” en esta apertura a la modernidad (notemos, no al hombre contemporáneo). Por eso quería la apertura a la filosofía moderna, que se basa en el primado del sujeto sobre la realidad para conciliarla con la doctrina católica. Pero San Pío X enseñó que la naturaleza del modernismo, “colector de todas las herejías” (Pascendi, 1907) es el maridaje espurio entre el pensamiento subjetivista moderno y la doctrina católica que se ve relativizada y erosionada subjetivamente por la filosofía idealista de Kant y de Hegel.

Ratzinger ha sido siempre una figura incómoda, difícil de encuadrar, dada su propensión buscada y querida a conciliar los extremismos opuestos incluso a costa de escandalizar y provocar, algunas veces también a modernistas de marcha acelerada, como Küng, Rahner, Boff, Metz.

Él es un modernista moderado de marcha lenta, pero muy agudo, que sabe ocultar las conclusiones extremas de algunos de sus actos y pensamientos, expresados pacatamente. En esto es más peligroso que el papa Bergoglio, que expresa abiertamente su súper modernismo radical y que suscita reacciones, algunas veces también exageradas como la de quererlo acusar de herejía formal y manifiesta y de declararlo depuesto ipso facto por Cristo.

Ciertamente Ratzinger encarna mejor la figura del modernista clásico, condenado por San Pío X en los primeros años del Novecento, como el que quiere erosionar y transformar ocultamente la Iglesia desde su interior, sin desvelar su perversa intención. En su lugar, Francisco, dada también la última etapa que está recorriendo el neomodernismo de Juan XXIII hasta hoy, puede permitirse no ocultar ya nada, pues las reacciones antimodernistas ahora ―después de hace unos sesenta años― han desparecido casi del todo. Hemos llegado al acto final de la loca carrera modernista que se propone cambiar la naturaleza del papado y de la Iglesia. Humanamente hablando, parecería que ha vencido la batalla, pero hablando sobrenaturalmente su guerra está perdida porque Cristo ha prometido solemne y divinamente que “las puertas del Infierno no prevalecerán” contra su Iglesia (Mt., 16, 18).

Seewald deja bien claro que Benedicto XVI no es un papa conservador, como algunos quieren imaginar casi para exorcizar el fenómeno Bergoglio, que parece una pesadilla de la que se quiere salir soñando con los ojos abiertos con una situación ligeramente menos angustiosa y opresora como, por ejemplo, el pontificado de Ratzinger.

Sin embargo, hay que hacer cuentas con la realidad y no con los sueños de ojos abiertos.
De hecho, “Benedicto XVI ―después de Juan Pablo II― fue el segundo papa que habló en una mezquita. Además, fue el primero en participar en una función religiosa protestante. Después, nombró a un protestante presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias. Finalmente, llevó a un musulmán a enseñar en la Gregoriana” (p. 13).
La relación entre el mundo hebreo y el cristiano

Seewald explica que “el tema de las relaciones entre el mundo hebreo y el cristiano es de los preferidos por Ratzinger. Sin él, afirmó Israel Singer, secretario general del Congreso Hebreo Mundial de 2001 a 2017, no habría sido posible el viraje histórico en las relaciones bimilenarios entre la Iglesia católica y el judaísmo. Relaciones que (como resume Maram Stern, vicepresidente del Congreso Hebreo Mundial), bajo el pontificado de Benedicto XVI, han sido las mejores de todas” (p. 15). Por lo que, en cuanto a la judeización del ambiente eclesial y católico, Ratzinger supera al mismo Wojtyla (como han afirmado Singer y Stern).

La figura del “Papa emérito”: un cambio radical en el ministerio petrino

Peter Seewald cierra la introducción a su libro con estas palabras: “El hecho histórico de su dimisión, ha cambiado radicalmente el ministerio petrino, restituyéndole la dimensión espiritual de los orígenes […]. Visto así, el último papa de una época de decadencia ha construido un puente para la venida del nuevo. Una vez llevado a término su deber, ha devuelto su cargo” (p. 17).

La frase es inquietante, pues sabe a milenarismo joaquinita y ha de sondearse palabra a palabra. En efecto, se habla 1º) de un cambio radical del ministerio petrino; 2º) de un último papa de una era decadente, que hace de puente al nuevo papa de la era nueva; 3º) estos dos pasajes se ven como el deber de Benedicto XVI, que, una vez lo ha desarrollado, ha podido dimitir del cargo, habiendo cumplido su misión. Busquemos entender el significado sin alterarlo, comenzando por las expresiones de Seewald y por las de Benedicto XVI.

Seewald pregunta a Ratzinger: “Vayamos a la decisión que ya de por sí hace aparecer como histórico su pontificado. Con su dimisión […], con este acto revolucionario usted ha cambiado el papado como ningún otro pontífice de la época moderna. La institución se ha vuelto más moderna, en cierto sentido más humana y más cercana a su origen” (p. 31). Resumiendo: no tanto con la dimisión del Sumo Pontificado, que se contempla en el CIC y se ha verificado unas cuatro veces en el curso de la historia de la Iglesia y, por tanto, no puede ser leída como “revolucionaria”, sino en cuanto a la creación del “Papa emérito”, inexistente de iure y de facto en la teología, en el derecho y en la historia eclesiástica, Benedicto XVI ha cumplido un acto histórico, único y verdaderamente revolucionario. “Ha cambiado radicalmente el papado”, pero el papado es una institución divina y ningún papa puede cambiarlo radicalmente. En efecto, aunque el pontífice romano no tiene autoridad humana por encima de él, está sin embargo limitado ―en su proponer y actuar― por el derecho divino, es decir de lo que Jesús instituyó al fundar su Iglesia, y no puede cambiarlo, bajo pena de cometer un grave abuso del poder que Dios le ha dado para conservar y transmitir inalterado el depositum fidei y no para cambiarlo. Pero Seewald afirma que Benedicto XVI “ha cambiado el papado”, en el sentido de haberlo hecho “más moderno, más humano y más cercano a su origen petrino”.

Antes de todo, salta a los ojos la evidente y estridente contradicción entre el “más moderno” y el “más cercano a su origen petrino”, que se remonta a hace 2000 años. Después se deduce que tal gesto ha hecho el papado humano, mientras que es de institución divina. Por eso Seewald afirma cándidamente que Ratzinger ha cambiado el concepto, la naturaleza y la función del papa y, de Vicario de Cristo, lo ha vuelto, de manera abusiva y contradiciendo la divina voluntad y la práctica bimilenaria de la Iglesia universal, en una simple entidad de institución humana. Lo cual es abominable. “Que el hombre no separe lo que Dios ha unido” (Mt., 19, 6). Este versículo del Evangelio se aplica directamente al matrimonio, pero se puede aplicar analógicamente al papado, en el que Dios ha unido una persona humana (Pedro y sus sucesores) a una función divina, que es ser el Vicario de Cristo (ascendido al Cielo) en esta tierra hasta el fin del mundo; ser el fundamento sobre el que se apoya la Iglesia de Cristo que es el Cuerpo místico de Cristo (S. Pablo, Col., 1, 18-24; Ef., 1, 23; y Pío XII, encíclica Mystici Corporis Christi 1943). Si la cabeza es divina, también el cuerpo lo es, en cuanto a su causa eficiente (Dios/Cristo) y final (el paraíso) y en cuanto a los medios (sacramentos, magisterio y gobierno de las almas con la finalidad de su salvación eterna) de los que ha sido dotada la Iglesia por Cristo para la salus animarum, suprema Ecclesiae lex. En fin, el hecho de haber vuelto la institución del papado más cercana a su origen petrino deja más que perplejo. En efecto, significaría que durante cientos de años la Iglesia se alejó de la institución del papado como Dios la quiso y la fundó en la persona histórica de Pedro. Pero esto es imposible: si fuese así, las puertas de Infierno habrían prevalecido contra la Iglesia y sólo con Benedicto XVI, “Papa emérito”, habría reencontrado sus verdaderos orígenes y su verdadera naturaleza.

Sin embargo, la afirmación de Seewald nos permite entender cómo la marcha del neomodernismo, que desde el papa Roncalli (1958) inició la ocupación del vértice humano de la Iglesia de Cristo, ha sido conducida o con un movimiento más veloz y abiertamente innovador (Pablo VI, Francisco), o con un movimiento aparentemente más conservador y realmente más lento (Juan XXIII, Juan Pablo II, Benedicto XVI). En efecto, Ratzinger, con la institución de facto del “papado emérito”, ha desarrollado el rol sobre el cual ha puesto las bases para dar el último paso antes de Francisco: el “Papa emérito” también de iure.

Benedicto XVI no corrige las aserciones de Seewald, pero al hacer una distinción entre la “función” (desarrollar el oficio y el deber del papa, es decir gobernar la Iglesia con la jurisdicción) y la “misión” (ser y permanecer papa) del Sumo Pontífice, añade una precisión.

Según Benedicto XVI, 1º) la función petrina significa gobernar en acto la Iglesia universal, desarrollando el cargo, el oficio o el deber de papa, teniendo “bajo control la entera situación” de la Iglesia universal (p. 35), tal función puede ser abandonada por medio de la dimisión, si el papa no tiene la capacidad de hacer todo esto.
Sin embargo, he aquí la novedad, 2º) la misión del papa es similar al hecho de ser padre físico, que es (ser/permanecer) siempre padre: aunque si psicológica y moralmente no consigue ya hacer (actuar/funcionar) de padre, queda como y es padre físico para siempre, aunque dejando las “responsabilidades concretas”, es decir las funciones de padre moral (p. 38)
Después Benedicto XVI añade que el “Papa emérito” es una figura similar a la del “obispo emérito”, que no existía antes de 1966. Admite que con tal innovación (la del “obispo emérito”, introducida por Pablo VI en 1966 con la del “Papa emérito”, introducida por él en 2013), el “funcionalismo” (p. 39) ha conquistado la institución papal y hace la comparación con el episcopado emérito, diciendo que “también los obispos se han encontrado frente a un paso similar. Antes [de 1966] tampoco el obispo podía dejar su puesto y muchos de ellos decían: “Yo soy el “padre” y sigo siéndolo siempre”. No se puede dejar de serlo, significaría conferir un perfil funcional y secular al ministerio y transformar el obispo en un funcionario como otro”. Por eso Ratzinger no repudia la pregunta/objeción de Seewald, que justamente había dicho: “Alguno ha levantado la objeción según la cual su dimisión ha secularizado el papado. Ya no sería un ministerio sin igual, sino un cargo como otro” (p. 38).

Benedicto XVI da, por tanto, una breve demostración de la naturaleza de las reformas del episcopado/papado emérito. Así, distingue:

1º) de un lado, el obispo, que tiene una misión sacramental (missio, de mittere = enviar, el obispo es el sucesor de los apóstoles y es enviado por el Padre para continuar su obra evangelizadora); es decir, el poder del orden sagrado, que es eternamente indeleble. Sin embargo,

2º) por otro lado, el obispo no debe y no puede quedarse eternamente en la función (funcionar/actuar, el deber o la función inherente a su cargo) activa de obispo; es decir, si el carácter del orden sagrado (misión) permanece para la eternidad, la jurisdicción que ejercita el obispo gobernando su diócesis (función) puede cesar por enfermedad invalidante (y esto era pacífico antes de 1966) y cesa indefectiblemente con la muerte del obispo.

Ahora, con Pablo VI, la jurisdicción episcopal debe cesar antes de la eventual enfermedad invalidante y de la muerte del obispo y éste debe jubilarse convirtiéndose en “obispo emérito” al llegar a los 75 años de edad, porque a esta edad el obispo no estaría ya en condición de gobernar su diócesis. Análogamente, el papa, “que no es un superhombre” (p. 39) tiene, no un orden sagrado, sino una misión divina (en el ser) como Cristo se la dio a Pedro y, por tanto, tal misión o llamada e investidura por parte de Cristo queda para siempre; sin embargo, el ejercicio (función) de esta misión, o sea el poder de jurisdicción sobre la Iglesia universal, no sólo puede cesar por enfermedad invalidante (como se consideraba ya antes de 2013), sino que después de 2013 el papa no puede quedarse eternamente en la función de gobierno, es decir debe jubilarse (¡atención! No lo dice explícitamente; sin embargo se contiene esta conclusión implícitamente en las premisas de su razonamiento). No obstante, si el papa dimite, mantiene la “responsabilidad que ha aceptado” el día de su elección canónica (misión), pero “en un sentido interior y no de la función” o en el poder de gobernar la Iglesia. En resumen, el “Papa emérito” permanece interiormente enviado (missus) por Dios, pero deja su cargo, función o poder de jurisdicción.

Benedicto XVI es clarísimo al afirmar que tal elección la hizo libremente y no por presiones, chantajes o amenazas recibidas. Más bien, dice que dimitió sólo después de haber aclarado todo lo referente al escándalo Vatileaks. No obstante, “uno no puede dimitir cuando las cosas no están en orden, sino que puede hacerlo sólo cuando todo está tranquilo” (p. 38). Tuvo un debilitamiento de sus fuerzas en el verano de 2012 y previó que no habría podido gobernar la Iglesia con eficiencia y por ello eligió dimitir.
Si se hubiese limitado a dimitir no habría habido nada que objetar, pero ha creado la nueva institución, que tiene riesgo de volverse estable, del “Papa emérito”, que desquicia cada vez más el concepto de monarquía pontificia y de episcopado subordinado al pontífice romano y acentúa el de la colegialidad episcopal, que fue el caballo de batalla del joven teólogo de 38 años Joseph Ratzinger durante el Concilio Vaticano II
Luego, Ratzinger pone por las nubes a Francisco, no como Papa, sino en cuanto a su estilo, a su cordialidad, a su hablar al corazón de la gente, a su decisionismo, a su saber hablar con Dios y con los hombres (p. 42-43), y hasta afirma que “es una nueva frescura en el seno de la Iglesia, una nueva alegría, un nuevo carisma” (p. 47).

Y dulcis in fundo declara: “Me pregunto: ¿cuánto podrá avanzarse?” (p. 45), dejando entender que la figura del “Papa emérito”, hoy de facto, es una institución estable, aunque aún no lo sea de iure. Sin embargo, el deber de hacerla no sólo de hecho sino de derecho Benedicto se lo deja a Francisco…

Este grave error eclesiológico de Benedicto XVI, que ya de joven teólogo había aplaudido la invención del obispo emérito, ha causado también una serie de cuestiones, de escasa entidad teológica pero de notable confusión de los espíritus ya tan desconcertados, sobre el tema del munus y del ministerium.

No obstante, alguno ha dicho que Benedicto, renunciando ―el 28 de febrero de 2013― al officium, es decir a ser el papa que gobierna la Iglesia con jurisdicción, pero no al munus, es decir a ser papa, sería el verdadero Papa también después de su dimisión (hasta su muerte ocurrida el 31 de diciembre de 2022) y Bergoglio sería un Antipapa desde el 13 de marzo de 2013.

Otros, en 2015/16, propusieron hacer declarar hereje a Francisco por el episcopado o el cardenalato y elegir otro papa en su lugar.

En fin, algún otro ha convocado un “cónclave” en Roma para elegir un nuevo “Papa” tras la muerte de Benedicto, reeligiendo a Bergoglio.

Ahora, lo que el mismo Ratzinger dijo en 2016 a Peter Seewald nos permite entender que el verdadero “caso Ratzinger” no es esto, sino que es de una gravedad mucho más grande y no por parte de Francisco, sino más bien por parte de Benedicto.

Petrus

Traducido por Natalia Martín

viernes, 23 de junio de 2023

Caminando juntos ¿hacia dónde? - La Sacristía de La Vendée: 22-06-2023



DURACIÓN 2:40:11

El PSOE aprueba quemar la Bandera de España pero no tolera ofensas a una bandera particular



Los socialistas ya apoyaron dos veces legalizar la quema de banderas españolas


Un partido político, al igual que una persona, se retrata por sus actos. Y la izquierda no deja de retratar su radical sectarismo.



Una bandera particular inventada por un británico en 2021

Hace unos días, Vox colocó una lona gigante en un edificio de Madrid con el título "Decide lo que te importa". La pancarta mostraba una mano arrojando a la papelera seis emblemas: el logo feminismo radical, el logo de la Agenda 2030, el emblema del movimiento okupa, una bandera separatista catalana, una bandera comunista y una bandera con un diseño estrafalario y una espantosa combinación de 11 colores.

Esta última es una bandera diseñada en 2021 por el británico Valentino Vecchietti denominada "Bandera del orgullo del progreso", que según él se trata de un rediseño de una bandera muy parecida diseñada por Daniel Quasar en 2018, siendo éste, a su vez, un rediseño de la bandera LGTB. Esta bandera parece diseñada con el mismo gusto estético que el sitio web de Homer Simpson, y por supuesto son muchas las personas a las que dice representar que no se sienten representadas por ella. Es una bandera particular y sin ningún carácter oficial. Tiene la misma representatividad que una bandera particular dibujada por un chaval de 13 años para representar a los miopes, a los amigos de los osos de peluche o a los fans del frente de liberación de las bolas de golf.

El PSOE denuncia la lona diciendo que es un «delito de odio»

Lo más curioso de este caso es que el PSOE ha denunciado esta lona por un posible "delito de odio". Recordemos que el PSOE no ha tenido reparos en aliarse en el Congreso con partidos que promueven el odio a España. Es más: he buscado y rebuscado y no he encontrado ni una sola denuncia del PSOE contra las frecuentes quemas españolas en mítines separatistas, unas quemas que constituyen un claro delito de ultraje a España, tipificado por el Artículo 543, que castiga "las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad", para los que prevé la pena de multa de siete a doce meses.

El PSOE ya apoyó dos veces legalizar la quema de banderas españolas

La doble vara de medir del PSOE con las banderas no se detiene ahí. El 23 de octubre de 2018, el PSOE votó a favor de una iniciativa de Podemos para legalizar esos ultrajes a España, calificándolos como "libertad de expresión". Esa iniciativa -apoyada por el PSOE, por los comunistas de Podemos y por los partidos separatistas- pretendía, además, legalizar las vejaciones a los creyentes (Art. 525 del Código Penal), las injurias y amenazas a los Ejércitos y a las Fuerzas de Seguridad y a las instituciones del Estado (Art. 504) y las calumnias e injurias contra la Corona y contra la Familia Real (Arts. 490.3 y 491).

Como se puede ver, los mismos que califican como "odio" todo aquello que contradice sus dogmas ideológicos, querían dar barra libre a las peores manifestaciones de odio del separatismo y de la izquierda. Y es que la izquierda, cuando acusa de "odio" a los demás, lo que hace es eso que en psicología se denomina proyección, que consiste en atribuir a los demás defectos propios para así considerarse mejor que ellos.

No fue la única vez que el PSOE se retrató de esa forma: en junio de 2021 los socialistas volvieron a apoyar otra iniciativa de Podemos para legalizar esos delitos. El texto de la iniciativa (se puede leer aquí) pedía derogar el delito de ultrajes a España que castiga la quema de banderas españolas, con el siguiente argumento: "Este delito se está aplicando para atacar la libertad de expresión, reprimiendo la crítica contra los símbolos de nuestro país, materializados en la bandera y el himno nacional". El resultado de la votación se puede ver aquí. Los 120 diputados del PSOE votaron a favor, incluido Pedro Sánchez.

La razón de esa ridícula doble vara de medir de la izquierda

Así pues, después de apoyar la legalización de la quema de la bandera oficial que nos representar a todos los españoles (sea cual sea nuestro sexo, ideología, edad, creencias, raza, clase social, gustos, orientación sexual, etc.), ahora el PSOE quiere perseguir una ofensa a una bandera particular diseñada por un tipo hace dos años, una bandera que no tiene ningún carácter oficial y que sólo representa a aquellos que quieran sentirse representados por ella. Es tan ridículo como si el PSOE denunciase a alguien por ofender a la bandera de los Teletubbies.

Si la izquierda quiere de verdad defender los sentimientos de los ciudadanos frente a las ofensas gratuitas, que empiece por perseguir a los que cometen un delito quemando Banderas de España, que es la bandera oficial que nos representa a todos. En vez de hacer eso -que es algo que exige una ley ya vigente-, la izquierda pone cualquier chorrada por encima del respeto debido a todos los españoles. Y es que el PSOE se siente más cómodo con quienes odian a España que con quienes defienden sus símbolos. Basta con ver a los aliados que se ha buscado estos últimos cuatro años en el Congreso.

Elentir

jueves, 22 de junio de 2023

El amor entrañable de Dios por cada uno de nosotros (padre Alfonso Gálvez)



Duración 35:54 minutos

Primer Aniversario de la Muerte del P. Alfonso Gálvez



El próximo 6 de julio de 2023, primer aniversario de la muerte del padre Alfonso Gálvez, se celebrará la Santa Misa por su eterno descanso en la iglesia de las Madres Dominicas (Las Anas) a las 9:30 AM.


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El padre Alfonso Gálvez nació en 1932. Licenciado en Derecho. Se ordenó de sacerdote en Murcia en 1956. Entre otros destinos ha estado en Cuenca (Ecuador), Barquisimeto (Venezuela) y Murcia. Es Fundador de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, aprobada en 1980. Desde 1982 reside en El Pedregal (Mazarrón-Murcia). A lo largo de su vida ha alternado las labores pastorales con un importante trabajo redaccional. Ha publicado Comentarios al Cantar de los Cantares (dos volúmenes), La Fiesta del hombre y la Fiesta de Dios, La oración, El Amigo Inoportuno, Apuntes sobre la espiritualidad de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, Esperando a Don Quijote, Homilías, Siete Cartas a Siete Obispos, El Invierno Eclesial, Los Cantos Perdidos y El Misterio de la Oración. Para información adicional visite su web 
https://www.alfonsogalvez.com/

TRANSMITIR LA VERDADERA HISTORIA DE ESPAÑA A LOS JÓVENES



Llevamos décadas observando una corrupta instrucción escolar a nuestros jóvenes que obedece a una imposición ideológica internacional de hacer que los niños no conozcan nuestra historia patria tal y como fue. 

Los héroes de España son tomados como intransigentes o dictadores, cuando fueron los españoles más sobresalientes de su época. Urge levantar colegios verdaderamente católicos, alejados de toda inmundicia liberal y comunista o democrática parlamentaria, de toda ideología moderna afrancesada y norteamericanizada, y formar en el recto orden de la virtud a los niños, tal y como hicieron un San José de Calasanz, un San Juan Bosco o un San Juan Bautista de la Salle y tantos y tantos verdaderos reformadores sociales y culturales. 

Si queremos que España permanezca hemos de alejar a nuestros hijos de toda perversión repugnante de las nuevas ideologías del averno que se están introduciendo sibilinamente en los colegios, y que bajo capa de solidaridad, respeto, inclusión, etc. están llevando a nuestros jóvenes al más desastroso desenlace.

DURACIÓN 28:11 MINUTOS

lunes, 19 de junio de 2023

PÁNICO DE LA SEXTA A QUE VOX SE DISPARE, ABASCAL ARRASA AL PP Y EL PSOE COMPARA A VOX CON BILDU



Bienvenidos a RoberSR.

Nuevo vídeo en el canal comentando 

- el pánico absoluto que tiene La Sexta y demás progres a que VOX vaya a gobernar en España y pueda seguir creciendo en futuras citas electorales, 

- los últimos retratados de Abascal al PP 

- y cómo el PSOE ha vuelto a comparar a VOX con Bildu. Todo esto y mucho más en el vídeo de hoy

Duración 14:47 minutos

Orgullo LGTBI: clara definición del occidente contemporáneo (Vídeo)



En el editorial, Esparza explica cómo las fiestas de la semana del orgullo hacen de la identidad individual de cada uno, algo colectivo. Asegura además que celebraciones como esta definen a la perfección el estado en el que se encuentra el mundo occidental: colectivizado y profundamente ideologizado.

Duración 3:33 minutos

Iñaki Ezkerra: “VOX no amenaza el orden constitucional; el PSOE, sí”



A pesar de los continuos ataques por parte de la izquierda hacia VOX por “ultraderecha”, “xenófobos” o “machistas”, Iñaki Ezkerra recuerda en ‘Más se perdió en Cuba’ que no es un partido antidemocrático ni amenaza el orden constitucional, cosa que sí ha ocurrido con el PSOE. Sus continuos amagos, desde luego, le hacen un partido más peligroso para el futuro de España que los de Santiago Abascal.

Duración 4:30 minutos

domingo, 18 de junio de 2023

¿Pecado o fragilidad? La revolución lingüística en la Iglesia



Toda revolución trae consigo también una revolución lingüística porque suprimir una determinada realidad para sustituirla por otra nueva implica, paralelamente, suprimir todos aquellos términos que definen la realidad presente para dar paso a un nuevo vocabulario capaz de describir el nuevo mundo que, por definición, siempre es mejor que el anterior. Incluso las revoluciones en la casa católica que invierten la fe y la moral no escapan a esta regla léxica. Algunos ejemplos.

Tomemos primero la palabra "pecado" que ha sufrido un severo ostracismo en favor del término "fragilidad". "Pecado", término ahora en el banquillo, evoca un complejo doctrinal de principios, así como una ofensa a Dios, por lo tanto se refiere a un plan trascendente, una voluntariedad expresada por la persona y por lo tanto su responsabilidad. Se sigue que, en el imaginario colectivo, asociado al “pecado” tenemos conceptos como mandamiento, error, injusticia, culpa, reparación, castigo. La "fragilidad" baja la temperatura moral respecto al concepto de "pecado". De hecho, este lema se refiere más al ser –. “Él es una persona frágil” – que a la acción, a la conducta. Pero la moral se refiere sobre todo a la acción y, por tanto, a las reglas de conducta. De ello se deduce que la fragilidad es capaz de liberarse de los cuellos de botella de la moralidad.

Y entonces la fragilidad, siempre en la conciencia colectiva y desde una perspectiva psicológica, puede ser inherente a la persona, por tanto inevitable y por tanto sin culpa. Además -y ahora en cambio nos movemos desde un punto de vista teológico- este término parece evocar, en el sentido protestante, esa condición de debilidad intrínseca e irrecuperable de nuestra naturaleza humana herida por el pecado original. Pero incluso en este caso, la fragilidad no se puede suprimir, no se puede erradicar. Por lo tanto, no puede suscitar ninguna condena y, por el contrario, se mueve inmediatamente hacia su justificación y, por tanto, hacia la solidaridad.

Huelga decir entonces que el concepto de fragilidad excluye a Dios del horizonte , porque la fragilidad no ofende a nadie, y menos al Creador, que entrará en juego, si acaso, para sanar a los frágiles en la confesión, un lugar que se ha convertido sólo en un enfermería y no también un tribunal para admitir la culpabilidad. La fragilidad, en cambio, elimina este aspecto y presenta al pecador sólo como una persona herida sin su culpa. Por tanto, es necesario asesinar el pecado en la legítima defensa de una vida tranquila.

Otro término que se ha retirado es "doctrina".En su lugar encontramos "pastoral". Ya no existe un complejo de normas y principios de fe y moral que guían al creyente en la práctica, que deben ser declinados por los pastores en la acción evangelizadora. Esta relación jerárquica en la que la doctrina está arriba y la pastoral abajo se ha invertido, de hecho, para ser más correctos, podríamos decir que la pastoral coincide con la doctrina. Es lo contingente, lo particular que revela la norma igualmente contingente y particular. No hay lugar para la doctrina en esta idea de Iglesia, sino sólo para un pesado manual de experiencias. Las reglas universales ya no existen: la casuística dicta la ley. Las únicas reglas universales son principios muy generales, buenos para todas las épocas, que con jactancia se deducen de un espíritu del Evangelio deliberadamente inespecífico: apertura a los demás, especialmente a los más pequeños, mejor si son pobres; El diálogo; no discriminación, inclusión; respeto por el medio ambiente; solidaridad; etc.

Detengámonos en el sustantivo "entorno" que envió "creado" al ático. Señal, una vez más, de que el brazo horizontal de la cruz, horizontal como la tierra, debe vencer al vertical, que indica el Cielo. Por tanto debe prevalecer una visión inmanentista y no trascendente porque el medio ambiente no necesita de Dios para existir, mientras que la creación sí. Cabe añadir que el entorno, dentro de un ambiente religioso, pronto se convirtió en el culto, aunque disfrazado, de Gea, diosa de la Tierra. Se revoluciona la jerarquía del orden natural querido por Dios y así la persona se vuelve sólo un animal humano, pero siempre es un animal, que se subordina, para conquistar el Cielo, para honrar la Tierra, es decir, las plantas, los animales y hasta los glaciares. .

Hasta la palabra “justicia” ha caído en el olvido, que ha sido descartado del vocabulario católico a favor del término "misericordia". O más bien, el término "justicia" todavía encuentra su dignidad solo si se declina como "justicia social", es decir, solo si se gasta en referencia a los pobres, los marginados, los enfermos, los inmigrantes, etc. Pero cuando despeguemos hacia el Cielo, la justicia quedará en el suelo y en el más allá sólo nos encontraremos frente a frente con una misericordia divina que, según las intenciones de algunos teólogos, es tan generosa que no parece a nadie ni a nada, ni siquiera a los pecados. Y por eso, después de la confianza ciega en Dios, ahora también debemos predicar la misericordia ciega, ciega ante los méritos y los deméritos. En cuanto a estos últimos, reinará el poder del perdón que, después de tantas e insistentes operaciones de cirugía plástica teológica,

Incluso la palabra “jerarquía” ha sido blanqueada porque lo nuevo que avanza se llama sínodo (que no es tan nuevo). Caminar juntos sin rumbo, persiguiendo tenazmente el caminar juntos como único fin, es el sínodo, el órgano de gobierno sin precedentes de la Iglesia que, idealmente desprovisto de jerarquía, produce una marcha de los fieles inevitablemente sin un orden particular. El caso alemán es paradigmático en este sentido. En realidad todo es una ficción deliberada: históricamente los que siempre han hablado de colegialidad, de democracia, de compartir, lo hacían porque les servía instrumentalmente a su autoritarismo. Tras el escudo de la sinodalidad se esconden los cuatro de siempre que no quieren ceder el poder. La masa se maneja fácilmente, sobre todo si en la dinámica sinodal sólo participan los que piensan como los de la sala de control: el consenso se construye ingeniosamente y, por lo tanto, fortalece la fuerza de unos pocos. Si entonces el pueblo de Dios no se orienta como quieren los controladores, señor, bastará no escucharlo. Este proceso que ve la sinodalidad utilizada subrepticiamente para consolidar el poder es la antítesis del principio jerárquico, tal como se entiende en el sentido católico. Tanto porque la jerarquía no prevé la aniquilación de los poderes intermedios en favor del poder de uno solo, como porque la jerarquía católica significa servicio, y porque la jerarquía de los eclesiásticos está siempre subordinada a la jerarquía celestial y por tanto a la verdad. Este proceso que ve la sinodalidad utilizada subrepticiamente para consolidar el poder es la antítesis del principio jerárquico, tal como se entiende en el sentido católico. Tanto porque la jerarquía no prevé la aniquilación de los poderes intermedios en favor del poder de uno solo, como porque la jerarquía católica significa servicio, y porque la jerarquía de los eclesiásticos está siempre subordinada a la jerarquía celestial y por tanto a la verdad.  

Un último par de lemas, entre los infinitivos que se pueden mencionar: fe y duda. La fe fue descartada porque en el Catecismo de la Iglesia Católica se puede leer la siguiente "blasfemia": "la fe es cierta, más cierto que todo conocimiento humano, porque se funda en la misma Palabra de Dios, que no puede mentir» (n. 157. Nótense las cursivas, que no son nuestras). Hoy, en cambio, la fe se enseña en la duda: no las respuestas sino las preguntas, no los signos de exclamación sino las preguntas, no la luz sino las tinieblas. Dios no se ha revelado a sí mismo, pero sólo podemos verlo a través del ojo de la cerradura de nuestra conciencia muy personal e incluso se mueve en una habitación inmersa en la oscuridad. La verdad aparece rígida, no maleable, tan incómoda porque no es ergonómica para las almas delicadas de los contemporáneos tan inclinados al compromiso. He aquí pues el diálogo por sí mismo, la celebración de la crisis de fe, la doctrina líquida, gaseosa más aún, la prioridad de los procesos sobre el resultado, del camino sobre la meta, de la investigación sobre los resultados. La única liturgia permitida es la que celebra lo ambiguo, ¿y nos sorprende la bendición eclesial de la homosexualidad? – en detrimento de lo unívoco, que ensalza el problema y no la solución, lo relativo y no lo absoluto, como absolutos morales. Esta es la única certeza a cultivar: que ya no tienes certezas.

Tomás Escandroglio

Asesinato preventivo | Actualidad Comentada | 16-6-2023 | P. Santiago Martín FM



Duración 12:27 minutos

Nefarious: cuando el demonio habla (Padre Javier Olivera Ravassi)



Recomendamos vivamente la película Nefarious, apenas estrenada y silenciada por el establishment cinematográfico, al igual que pasó con Unplanned (que comentábamos aquí) de los mismos buenos productores católicos. 

 «Nefarious» narra las últimas horas de un condenado a muerte por homicidios múltiples en el estado de Oklahoma, donde, antes de pasar por la silla eléctrica, debe ser examinado por un psiquiatra ateo, con la única particularidad de que el convicto, dice estar poseído por un demonio. 

Es una hora y media de un precioso film que, a diferencia del imperdible «El abogado del diablo», no tiene siquiera una sola escena de terror o de sexo: el 95% de la película se desarrolla en una habitación donde todo es diálogo entre un poseso y un hombre moderno que termina creyendo en el mundo sobrenatural. 

Por si alguien desea ver algunas partes, va un sencillo análisis para, Que no te la cuenten. P. Javier Olivera Ravasi, SE

DURACIÓN 21:47 MINUTOS


sábado, 17 de junio de 2023

VOX contará con casi 1.700 concejales y presencia en más de 140 equipos de Gobierno en toda España



La jornada de constitución de los ayuntamientos consolidará a VOX como partido nacional con su presencia en más de 960 ayuntamientos y en más de 140 equipos de Gobierno municipal (en 26 de ellos gobernará con mayoría absoluta).

Los municipios con mayoría absoluta son los siguientes: Vadillo de la Sierra (Ávila), donde consiguió tres de tres concejales de la corporación; en Madroñal (Salamanca), cuatro de cinco; en Sequeros (Salamanca), cuatro de cinco; en Valdelageve (Salamanca), dos de tres; en Boadilla de Río Seco (Palencia), tres de cinco; en Roales (Zamora), cinco de nueve; en Argujillo (Zamora), cuatro de cinco; en Villanueva de las Peras (Zamora), dos de tres; en La Mudarra (Valladolid), cuatro de cinco; en Barruelo del Valle (Valladolid), uno de uno; en Valdevacas y Guijar (Segovia), dos de tres; en Santa María de las Hoyas (Soria), dos de tres; en Valdemaluque (Soria), cuatro de cinco; en Villasayas (Soria), dos de tres; en Berzosa de Bureba (Burgos), tres de tres; en Cardeñuela Riopico (Burgos), cuatro de cinco ediles; Samper de Calanda (Teruel), con cuatro de siete ediles; en Santa Cruz de Nogueras (Teruel), con uno de uno; Puente de Génave (Jaén), con seis de 11; en Hontecillas (Cuenca), con dos de tres; en Villas de la Ventosa (Cuenca), con cuatro de cinco; en Olmedilla de Eliz (Cuenca), con uno de uno; en Montalbanejo (Cuenca), con dos de tres; en Embid (Guadalajara), con dos de tres; en Robledillo de Mohernando (Guadalajara), con tres de cinco; y en Orxeta (Alicante), con cuatro de siete.

La formación liderada por Santiago Abascal tendrá 1.695 concejales y estará presente en seis capitales de provincia: Valladolid, Burgos, Guadalajara, Toledo y Ciudad Real.

En los pactos de Gobierno que ya se conocen VOX prioriza medidas como la eliminación del gasto político, la protección de la familia (con especial atención a la natalidad); las ayudas a la escolarización; la creación de planes para reducir al mínimo —o eliminar— las zonas de bajas emisiones; las bajadas de impuestos; la seguridad de los barrios; o la lucha frente a la okupación y la delincuencia.

Entrevista completa a Santiago Abascal en Informa Radio: "El PSOE está encamado con Bildu" (AUDIO)



32:33 MINUTOS


Entrevista completa a Santiago Abascal en Informa Radio, con Javier García Isac y Javier Negre, donde ha comentado todas las noticias políticas de la actualidad y cómo se prepara para afrontar las #elecciones generales del #23J

jueves, 15 de junio de 2023

El pacto del PP y el PSOE en Murcia contra Vox: ¿esto es 'derogar el sanchismo', señor Feijóo?





El Partido Popular lleva muchos años sumido en un viaje ideológico hacia la izquierda, que le ha llevado a ser invotable para muchos españoles.

Sin embargo, cada vez que llegan unas elecciones, el PP quiere convencer a muchos de sus votantes tradicionales de que es una alternativa a la izquierda, de que votar al PP no es votar las mismas políticas que promueven el PSOE y sus aliados de ultraizquierda. Ese mensaje del PP es cada día menos convincente, porque ha ido asumiendo los dogmas ideológicos de la izquierda, uno tras otro: aborto, ideología de género, catastrofismo ecologista, feminismo progre e incluso las recetas fiscales socialistas. La única forma que le queda al PP de demostrar de que es una alternativa a la izquierda es no pactar con ella.

En algunos sitios, como Castilla y León y la Comunidad Valenciana, el PP ha sido capaz de hacer ese esfuerzo y pactar con Vox. Sin embargo, ayer vimos en la Región de Murcia a un PP que se siente más cómodo con el PSOE que con los conservadores de Vox. Y lo ha demostrado de una forma que llenará de perplejidad a muchos votantes del propio PP.

Zancadilla del PP a VOX, el partido al que necesita para gobernar

El 28 de mayo, el PP obtuvo 21 escaños en la Región de Murcia, se quedándose a dos escaños de la mayoría absoluta. El PSOE obtuvo 13 escaños, Vox 9 y Podemos/IU 2. El PP puede fingir que es capaz de gobernar con minoría, pero la realidad es que el PP necesita, al menos, la abstención de Vox en Murcia. El sentido común dicta que si necesitas la ayuda de alguien, lo más insensato es insultar al potencial ayudante. En la dirección del PP parecen no entender algo tan elemental.

En una decisión que sólo cabe calificar como absurda, el PP y el PSOE pactaron repartirse todos los puestos de la Mesa de la Asamblea de Murcia, dejando fuera a VOX. Esto no es sólo un insulto a los votantes de VOX, sino también una falta de respeto a las reglas democráticas.

La escandalosa diferencia de trato del PP a Cs y a VOX

Hace ahora cuatro años, el PP dio la presidencia de la Asamblea Regional de Murcia a Ciudadanos, habiendo obtenido el 11,98% de los votos. Sin embargo, en el día de ayer, PP y PSOE excluyeron a Vox de la Mesa de la Asamblea Regional pesar de que Vox obtuvo el 17,72% de los votos. El pacto de PP y PSOE para excluir a Vox no es sólo un desprecio a la democracia, sino también una exhibición de incoherencia del PP.

Un PP que sueña con volver a ser un mero relevista del PSOE

Pero ese pacto indica algo más: que el sueño del PP es volver al bipartidismo, a un sistema en el que PP y PSOE se repartían todo, creando la ficción de que eran competidores y rivales políticos, cuando en realidad no eran más que meros relevistas, que han acabado por ser prácticamente indistinguibles en el plano ideológico, por la sumisión del PP ante los dogmas de la izquierda. Vox surgió porque muchos votantes se sintieron engañados por esa ficción bipartidista, una ficción que se alimentaba de un voto cautivo, de un voto del miedo que consistía, básicamente, en que el PP infundía temor a que gobernase la izquierda para después mantener intactas sus leyes ideológicas.

Lo ocurrido ayer en Murcia es algo peor que un insulto a los votantes de Vox: es el anuncio de que el PP quiere volver a ser el relevista del PSOE, de que no tiene la menor intención de derogar sus leyes ideológicas ni corregir ninguno de los males que la izquierda lleva causando desde hace años. Feijóo debe ahora una explicación a sus votantes: ¿pactar con el PSOE era lo que llamaba "derogar al sanchismo"? ¿Pretender derogar todo lo que ha hecho Sánchez pactando con el partido de Sánchez, y poniéndole una zancadilla al único partido dispuesto a derogar de verdad el proyecxto ideológico socialista?

Un insulto a los votantes de VOX y una estafa a los votantes del PP

Otra pregunta que Feijóo debería contestar a sus votantes es la siguiente: ¿cuál es el auténtico PP, el que pacta con el PSOE o el que pacta con VOX? ¿El PP que mantiene las leyes ideológicas del PSOE, o el PP que accede a pactar con VOX para contrarrestar en alguna medida los daños que hace la izquierda? Aclare, señor Feijóo, para qué PP pedirá usted el voto en las elecciones generales del 23 de julio, para el que se siente más cómodo con los socialistas aliados de Bildu, o con el PP que está dispuesto a pactar con el partido de Ortega Lara.

Desde luego, como votante de VOX, espero que el partido al que apoyo dé un merecido escarmiento al PP de Murcia. No sólo para que el señor López Miras aprenda a tratar con respeto a los votantes de VOX, sino también a los murcianos.
Es un colosal engaño que el PP haya hecho campaña electoral presentándose como una alternativa al PSOE para después pactar con él
Y es que los votantes de VOX no somos los únicos españoles ultrajados por ese pacto del PP en Murcia. Ese pacto es una estafa del PP a sus propios votantes, una estafa que se repite desde hace muchos años. A lo mejor muchos votantes murcianos del PP empiezan a entender ahora el motivo por el que algunos nos hartamos y dejamos de votar a ese partido. El PP se ha convertido en un partido invotable para cualquier votante de derechas.

Elentir

¿Por qué prefiere el PP a los regionalistas antes que a VOX?



Duración 2:45 minutos

Ariza apuntala que ya “hay dos votos útiles” ante una izquierda “rabiosa”



Duración 1:06 minutos

Lo políticamente incorrecto y la tozuda realidad



Han pasado 25 siglos, más de 2.500 años, desde que murió Protágoras, al que muchos consideran padre del hablar correcto, o sea, de la retórica. Este orador fue una gran figura del siglo V a.C. en el centro cultural de Europa, la ciudad de Atenas. Gran profesor, enseñaba a ganar cualquier discusión, y hacía capaces a sus alumnos para defender una determinada postura y ganar cualquier disputa. Pero su éxito no procedía de su inteligencia, sino de su retórica en la defensa de una postura, o de su contraria, con las garantías de triunfo. Esa es la esencia de los sofistas, la técnica del “hablar correcto”. Y lo pongo entre comillas porque al sofista no le interesa la verdad, la realidad, sino cómo convencerte de una opinión, o de la contraria, según sea su pagador. ¿Retórica, o retórica hueca?

En mis estudios filosóficos, el simpático profesor de teoría del conocimiento repetía con frecuencia, y con bastante sentido común, que las palabras lo aguantan todo, pero la realidad es tozuda. Contra facta non sunt argumenta. Puedes decir que a tres pasos de donde estás no hay un desfiladero, pero si das esos tres pasos, la tozuda realidad te llevará desfiladero abajo.

Vivimos en el reino del eufemismo, dominado por los sofistas o retóricos ideológicos, y nos gusta manipular las palabras para que expresen lo que a nosotros nos interesa.

· En lugar de aborto hablamos de salud sexual y reproductiva, pero el embrión que deja de vivir ya no tiene salud, la mujer puede tener serios problemas de salud; tampoco es “reproductiva”, la mujer no se reproduce, no da a luz al hijo vivo. O hablamos de IVE, “interrupción voluntaria del embarazo”. Pero la vida del embrión no se restablece tras la “interrupción”, y en muchas ocasiones tampoco está claro que sea “voluntaria”, pues se dificulta conocer la realidad médica completa de lo que sucede con esa intervención.

· En lugar de eutanasia, con su claro significado de causar la muerte de la persona, prestación de ayuda (somos muy ayudadores) a morir. O derecho a morir dignamente, como si el enfermo cuidado con cariño no viviese y muriese dignamente.

· Hablamos de afirmar el propio sexo sentido. Como si el sexo estuviese en mi sentimiento, y no tuviesen nada que decir los más de 6.500 genes que se expresan de modo distinto, en función del cromosoma XX o XY. Y las terapias de conversión son aquellas ayudas a las personas que tienen alguna incongruencia con su sexo, y quieren afrontarla conservando su cuerpo y su propia identidad psicosomática.

· Hablamos de “ley de memoria democrática”, pero la memoria no se rige por leyes, sino por el recuerdo de lo que ha sucedido. Y esos hechos, constatables en el pasado, no pueden desaparecer a instancias del voto de una mayoría.

Los ejemplos podrían continuar. Pero lo que me preocupa es el resultado de esta realidad paralela que parece que queremos crear. Por un lado discurre cierto lenguaje políticamente correcto, y por otro la tozuda realidad, que cada vez es más tozuda, y también más rebelde a las violaciones que le hacemos. Varios países, entre ellos la poblada China, cada vez están más preocupados por el escaso crecimiento demográfico. Otros países liberales, como Reino Unido, Noruega o Finlandia, están preocupados por la raída solución del boom trans en los niños. Si continuamos en mundos paralelos, el verdadero progreso de la historia cada vez está más en peligro.

Utilizando un lenguaje empresarial, nos urge estar “alineados” en políticas sociales y realidad social. Está en juego el éxito de nuestra humanidad, su presente y, sobre todo, su futuro. La palabra, si no está sostenida, alineada, con la realidad, crea un mundo paralelo, un escenario de cartón piedra, que se caerá en cuanto venga un pequeño vendaval.

¿Por qué nos empeñamos en buscar la explicación más complicada, la construcción ideológica de esta nueva neolengua, en lugar de buscar la solución más sencilla, la que nos dicta el sentido común? ¿Será verdad que el sentido común es el menos común de los sentidos?

José F. Vaquero

miércoles, 14 de junio de 2023

PP y PSOE pactan los cinco puestos en la Mesa de Asamblea de Murcia y dejan fuera a VOX (Comentado por José Martí)



El PP y PSOE se han repartido la Mesa de la Asamblea de Murcia, quedándose los «populares» con la Presidencia, la vicepresidencia primera y una secretaría, mientras que los socialistas ocuparán la vicepresidencia y la secretaría segunda. El acuerdo ha propiciado que VOX se quede sin representación en este órgano.

En concreto, la nueva presidenta de la Asamblea será Visitación Martínez, mientras que el PP también se asegura la vicepresidencia primera con Miguel Miralles. El vicepresidente segundo será Alfonso Martínez, del PSOE.

La secretaría primera de la Asamblea la ocupará Mari Carmen Ruiz, del PP, que ha obtenido 21 votos; y la secretaría segunda, Virginia Lopo, del PSOE, que ha obtenido 15 votos. VOX se ha quedado sin representación en la Mesa de la Asamblea.

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NOTA: Ésta es la "derecha" que tenemos, representada por el PP, una derecha que está dispuesta a pactar con la izquierda, con el PSOE antes que hacerlo con VOX: tienen miedo a que VOX cumpla lo que promete

VOX es un partido con valores. La izquierda es un partido de contravalores: a favor del aborto y de la eutanasia, de la ideología de género, de los okupas, etc. 

Y el PP prefiere pactar con un partido, el PSOE, de ideología anticatólica, antes que hacerlo con VOX. Aquí se pone de manifiesto, una vez más, qué es lo que mueve al PP, que no es el bien común sino mantenerse como sea en la poltrona, aunque para ello tenga que vender su alma al diablo. 

Tal preferencia por el PSOE por parte del PP indica a las claras lo que ya muchos sabíamos. No es necesario ser muy inteligente para darse cuenta de que votar al PP es votar al PSOE. Ya hemos visto lo que ha supuesto para España estos cinco años de "Sanchismo": una auténtica demolición de todo lo bueno, en todos los aspectos. Y el PP no está por ir contra el PSOE sino que pacta con él. ¿Se puede tener más caradura? España va a la deriva, de la mano del PSOE y el PP empuja en el mismo sentido. La "derecha" asociada al Partido Popular no existe. El PP está actuando clarísimamente como un partido de izquierdas.

Se pretende que haya un pensamiento único, el impuesto por la agenda 2030. Y VOX es un obstáculo para ello. Por eso los que mueven los hilos están actuando de manera tal que VOX llegue, incluso, a desaparecer, porque estorba a sus planes totalitarios. El PP no se merece el voto de los españoles, por ser un partido traidor.

Por eso sigue siendo cierto que, a día de hoy, sólo nos queda un partido de centro derecha al que se puede (y se debe) votar. Ese partido es VOX.

Advertidos estamos. El futuro de España, de nuestros hijos y de nuestros nietos va a depender mucho de lo que hagamos con nuestro voto en las elecciones generales del 23 de Julio de este año. El voto al PP es un voto inútil ... o mejor dicho ... es un voto útil para el PSOE y toda la izquierda, porque el PP no cumple sus promesas, además de contradecirse en función de la Comunidad Autónoma en la que se exprese.

Contra la mentira del PP (el nuevo partido de izquierdas, aun peor que el PSOE, por su desidia y dejadez y por su falta de convicciones morales) sólo nos queda una opción. Y es la de votar a VOX. Somos responsables ante Dios del futuro de nuestra nación. Si dejamos que nos gobierne la izquierda (da lo mismo que adopte las siglas PP) todas las leyes aberrantes que se han aprobado durante estos cinco años durante el Sanchismo, se irán poniendo en práctica otros cuatro años más. Y luego ya no hay marcha atrás. La gente es fácilmente manipulable por los medios de comunicación comprados por el Gobierno y España se convertiría en un país como Cuba, Venezuela, Colombia, Corea del Norte, etc ... que son sinónimos de miseria económica y moral así como de violencia por parte del propio gobierno contra todo aquel que se atreva a opinar en contra. ¿Es esto lo que queremos? Si es así no hay más que votar al PP y se cumplirá nuestro deseo ... pero luego tendremos que dar cuenta ante Dios por el grave daño causado a nuestros hijos y a nuestros nietos, privándoles de la libertad y de una vida digna y pacífica.

Por eso insisto: Es necesario votar a VOX. Es más: todos los que han estado votando hasta ahora al PP, una vez que se han dado cuenta de que el PP es un partido traidor, que no cumple nada de lo que promete, tienen el deber de cambiar su voto: un NO rotundo al PP traidor. Todos los votos  emitidos en favor del PP anterior deben de ser cambiados y sustituidos por votos a favor de VOX.

Objetivo a cumplir para las próximas elecciones generales del 23 de Julio. Conseguir que VOX tenga MAYORÍA ABSOLUTA. Es la única opción para un verdadero cambio a mejor.

José Martí