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lunes, 19 de octubre de 2020

Ciencia, verdad, gobierno, mass media, mascarillas, PCRs y sentido común [José Martí] (2 de 4)




Continuando con el tema de la mascarilla

La medida que se ha tomado en España ( y también en otros países, aunque no en todos) [pinchar también aquí] que consiste en salir ya de casa con la mascarilla puesta y no quitársela si no es para comer o introducir algo en la boca es una auténtica exageración, que carece de todo rigor científico, aunque en la tele se diga lo contrario. Ya sabemos quién paga la tele: a la gente se la engaña, o bien ocultándole información o bien dándole información falsa ... haciéndole creer, por ejemplo, que el virus se encuentra en el aire, en todas partes, se vaya por donde se vaya. Esto es un auténtico disparate, una mera conjetura arbitraria, sin base científica que la respalde, y que se impone de modo obligatorio, para crear pánico en la población ... Y así se consigue (como muy bien dice Pablo Iglesias cuando habla de "politizar el dolor" y de aprovechar políticamente esta situación) que la gente no se manifieste públicamente en la calle, en todas las ciudades de España, que es lo que ocurriría, con toda seguridad -y, además, de forma masiva- de no ser por esta "falsa pandemia", puesto que, no nos engañemos,  ya no hay pandemia, propiamente dicha, sino epidemia, al haberse reducido drásticamente el número de muertos, gracias a Dios.

Recordando al comité de expertos

¡No se puede tener confinada a toda una nación basándose en conjeturas!  ¿Qué intereses se ocultan detrás de esta mentira, a la que adornan con el adjetivo de "científica"? La ciencia es otra cosa: aquí no se ha seguido, en absoluto, el método científico, que es el propio de todo trabajo científico serio. Las hipótesis o conjeturas que se hagan deben de ser luego contrastadas con la experiencia: ¡esto no se ha hecho!. Por eso no vale que nos digan que la información que nos llega a través de la tele o los periódicos procede de las "autoridades sanitarias" (son más bien las autoridades políticas, o sea, el Gobierno, quien dictamina lo que deben decir esas "llamadas" autoridades sanitarias. Parecería como que estas "autoridades" están diciendo algo verdadero y testado científicamente. En realidad, son simples hipótesis, que no resisten un análisis científico riguroso. 

Recordemos, por ejemplo, el famoso comité de expertos, del que hablaba Sánchez, diciendo que él estaba presente en dicho comité y que era algo realmente serio. Luego resultó que tal comité de expertos nunca había existido. Jugar así con la salud de las personas es grave, máxime cuando el responsable directo de esa mentira (¡un gran experto en el "arte" de mentir!) es el propio presidente de la nación ... ¿Qué tiene que ocurrir para que la sociedad reaccione, antes de que sea demasiado tarde? Es importante apoyar la moción de censura de VOX al Gobierno (que se hará desde el miércoles, 21 de octubre, a las 9:00 hasta el jueves, 22 de octubre, a las 14:00). Nosotros, como españoles de a pie, no podemos hacer nada en este sentido, pero PP y Ciudadanos sí que pueden y tendrían que apoyarla, por el bien de la nación (¡olvidándose de sus propios intereses partidistas!). Cierto que tal apoyo no va a dar lugar a un cambio de Gobierno, pero si fueran verdaderos representantes de los españoles que los han votado, no cabe duda de que apoyarían esa moción. Según lo que hagan sabremos a qué atenernos a la hora de votar en las próximas elecciones. 

¿Por qué no se han realizado autopsias de los cadáveres de personas muertas por (o con) coronavirus?

Llama la atención (¡o debería de llamarla!) que los cadáveres de personas fallecidas con coronavirus, real o probable, hayan sido incluidos por el Gobierno de España en el grupo II, un grupo que se refiere sólo a las sustancias radioactivas (como si el coronavirus fuera radioactivo, que no lo es). Y por eso, al estar incluídos en ese grupo, no se ha permitido su autopsia. Esto lo explica muy bien la doctora Natalia Prego, de Médicos por la verdadLa Dra Natalia Prego Cancelo nos explica que el Ministerio de Sanidad clasificó a los fallecidos por Covid-19 como radiactivos de acuerdo a los procedimientos para el manejo de cadáveres de Covid-19. El dolor causado a los familiares de enfermos de los fallecidos y a toda la sociedad por causa de tener que incinerar los cadáveres, sin haber podido realizar autopsias que confirmaran el Covid-19 sospechoso, y no poder ser nunca exhumados, merece una investigación en profundidad,  puesto que no existe ninguna evidencia científica de que los cadáveres de una enfermedad como covid-19 sean radiactivos

Lo mismo ocurre con la OMS, que ha "recomendado" también que no se haga autopsias a estos cadáveres. Me viene a la mente lo que ocurrió en el atentado terrorista del 11-M de 2004 en Madrid, en donde (¡oh, casualidad!) lo primero que se destruyeron fueron los trenes (o sea, las pruebas necesarias para poder investigar bien la autoría de este atentado, en el que murieron 193 personas y en el que hubo más de 2000 heridos). Salvando las debidas proporciones, nos encontramos con que, también ahora, lo primero que se hace es incinerar a los cadáveres de aquellas personas que, supuesta o realmente, han muerto de (o con) coronavirus.

En cierto modo se puede decir que están destruyendo las pruebas. ¿Cómo se puede investigar bien acerca de un virus al que no se tiene acceso porque se lo ha eliminado, incinerando a los cadáveres que, supuestamente, lo tienen?  Es difícil de entender ... a menos que haya "gato encerrado". Según la doctora Roxana Bruno,  experta en inmunología,  a nivel internacional,  ha sido gracias a un grupo de médicos de Italia, que desobedeció esa orden, como se ha podido avanzar bastante -aunque no lo suficiente- en el conocimiento de este virus letal. 

José Martí (continuará)