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domingo, 26 de agosto de 2018

Ex nuncio en Estados Unidos: Francisco encubrió abusos homosexuales



El arzobispo Carlo Maria Viganò, de 77 años, publicó el 22 de agosto una explosiva declaración de 13 páginas sobre el caso del cardenal Theodore McCarrick, de 88 años.

Viganò supo de este caso [al menos] desde 1998. Desde el 2011 al 2016 fue el nuncio apostólico en Estados Unidos. Él y sus predecesores en Washington advirtieron a la Santa Sede que no avalaran a McCarrick.

Según Viganò, Benedicto XVI prohibió [en forma secreta] a McCarrick desempeñar cualquier ministerio público en el 2009 o en el 2010.

Francisco revoca sanciones

Después de la elección del papa Francisco, McCarrick fue rehabilitado rápidamente. No solo comenzó nuevamente a viajar y a dar conferencias y entrevistas, también se convirtió en un importante consejero de Francisco.

En el 2014 Viganò le preguntó a su superior, al [ahora] cardenal Pietro Parolin, si las sanciones contra McCarrick estaban vigentes todavía, pero Parolin decidió no contestar.

Viganò menciona a muchos prelados vaticanos que “conocían en todos sus detalles la situación respecto al cardenal McCarrick”: Ouellet, Baldisseri, Coccopalermio, Paglia, Becciu, Mamberti.

Viganò declara también que el cardenal Wuerl, quien fue el sucesor de McCarrick en Washington, “era totalmente consciente” del caso. Dice que las recientes afirmaciones de Wuerl sobre que él no sabía nada son “absolutamente risibles” y “mentiras desvergonzadas”.

Viganó discute también las negaciones de los cardenales Farrell y O’Malley.

Trampa de Francisco: “¿Qué piensas de McCarrick?”

Viganò revela hechos preocupantes sobre Francisco, con quien se encontró por primera vez el 21 de junio de 2013, durante una audiencia para nuncios. El día anterior, Viganò encontró a McCarrick en Roma, quien había sido recibido por Francisco el 19 de junio y estaba viajando a China. Posteriormente Viganò se enteró de la “larga amistad” entre McCarrick y Bergoglio.

Francisco recibió a los nuncios en una fila individual, uno por uno. Cuando fue el turno de Viganó, Francisco le gruñó: “¡Los obispos en Estados Unidos no deben ideologizarse! ¡Deben ser pastores!”.

Sorprendido por este arrebato, Viganò pidió una audiencia, en la que fue recibido el 23 de junio. Durante la audiencia Francisco estuvo como transformado, casi afectuoso: “Sí, los obispos en Estados Unidos no deben estar ideologizados”, le dijo a Viganò: “No deben ser como el derechista arzobispo de Filadelfia, deben ser pastores, y no deben ser izquierdistas”, y agregó, levantando ambos brazos, “cuando digo izquierdista quiero decir homosexual”.

Francisco le preguntó a Viganò: “¿Qué pasa con el cardenal McCarrick?”. Viganò le expuso la verdad, pero Francisco, sin mostrar ninguna reacción, cambió de tema.

Viganò cree que esto fue “una trampa”. Francisco quería saber dónde estaba parado el nuncio.

McCarrick fue el influía en las sombras sobre Francisco

Viganò se reunió de nuevo con Francisco el 10 de octubre de 2013. Esta vez, Francisco le preguntó a Viganò: “¿Cómo es el cardenal Wuerl, es bueno o malo?”.

Viganò le habló a Francisco sobre la despreocupación pastoral de Wuerl respecto a las desviaciones en la Universidad de Georgetown y sobre una invitación a jóvenes aspirantes al sacerdocio para reunirse con McCarrick. Nuevamente Francisco no mostró ninguna reacción.

Viganò explica que McCarrick y el comprometido cardenal Maradiaga son/fueron “losque influían en las sombras para las designaciones en la curia [romana] y en Estados Unidos”. Junto con Wuerl orquestaron la designación de Cupich para Chicago y la de Tobin para Newark.

Francisco debe renunciar por haber encubierto abusos

Viganò concluye diciendo que Francisco sabía sobre los abusos de McCarrick, pero decidió encubrirlo:

“Él no tuvo en cuenta las sanciones que el papa Benedicto le impuso [a McCarrick] y lo convirtió en su consejero de confianza, junto con Maradiaga”.