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lunes, 11 de mayo de 2026

¿Quién puede querer esa clase de religión? (Bruno Moreno)



Veo en Alfa y Omega un artículo titulado “Los obispos dan razones a los padres para que apunten a sus hijos a Religión”. Estupendo —pienso—, me encantan las razones. Todo queda mucho más claro con ellas.

Empiezo a leer y se me cae el alma a los pies al leer esas razones que se dan en favor de la clase de religión. A veces, la claridad tiene ese efecto.

Por lo visto, la Comisión para la Educación y Cultura de la Conferencia Episcopal Española lanzó el mes pasado la campaña “Son tantas las razones… Apúntale a Reli”, para animar a los padres a inscribir a sus hijos en la clase de religión.

La campaña, profusamente elogiada en el artículo de Alfa y Omega, tiene joyas como esta sobre la asignatura de religión: “Sí, habla de Jesús de Nazaret, pero también aborda el arte, la historia, los derechos humanos, la cultura y, sobre todo, invita a pensar sobre valores, virtudes y el sentido de la vida”.

No sé qué pensarán los lectores, pero al leer eso yo no puedo evitar pensar: ¿y a mí qué me importa? Si lo que quiero es que hablen a mis hijos de Dios, de Jesucristo encarnado para su salvación y de la fe católica que lleva al cielo, todo lo demás me da igual. En cambio, si lo que quiero es que les hablen de derechos humanos, cultura, valores y demás, no les apunto a religión.

Asimismo, la campaña nos explica que la asignatura “no es adoctrinamiento, es desarrollo del sentido crítico”. Francamente, si en la clase de religión no se va a dar doctrina católica, si ese no es su núcleo fundamental, ¿de qué nos sirve la asignatura de religión? De nada. Es sal que se ha vuelto sosa y para nada vale ya, más que para que la tiren al suelo y la pisen los hombres. Y, curiosa coincidencia, esa es justamente reacción de la gente: despreciar la religión por completo.

También nos dice la campaña que “la Religión en la escuela no da respuestas cerradas. Abre preguntas importantes”. De nuevo, si la religión no da la respuesta verdadera, el único nombre bajo el cielo que puede salvarnos, ¿para qué sirve? Lo de limitarse a “abrir preguntas” no es otra cosa que relativismo en vena. ¿Acaso en clase de matemáticas no esperamos que se le den respuestas verdaderas al niño que quiere saber cuántos son 2+2? ¿Es un buen maestro el que le dice que la cuestión está abierta y cada uno puede pensar lo que le dé la gana? La Iglesia está para enseñar la Verdad, no para “abrir preguntas”.

En el mismo sentido, se nos dice que la religión permite “comprender y respetar otras culturas para convivir mejor”. ¿A quién se le ocurre organizar una clase de religión católica para comprender otras culturas? Si las otras culturas quieren que las comprendan, ya darán ellas sus propias clases. No parece aventurado suponer que en la clase de religión católica debería impartirse la religión católica.

Además, enseñar la verdad implica que existe el error. Las otras culturas no deben respetarse necesariamente. Que exista una cultura islámica no significa que nosotros debamos respetar la poligamia, la guerra para imponer el islam o la idea de que Mahoma fue un profeta de Dios. Aunque esa cultura concreta esté basada en ideas como esas, la clase de religión debe enseñar que son falsas o inmorales y, por lo tanto, no deben respetarse (aunque, por supuesto, sí debemos respetar a las personas concretas como seres humanos creados a imagen de Dios).

En fin, no sigo comentando más frases (como la espectacular “elegir Religión no es seguir una tradición”) para evitar más desolación a los lectores. En cuanto a la campaña en general y dando por supuesta la buena intención de sus autores, cuando uno tiene que dar tantas razones que apuntan en direcciones completamente dispares es que no tiene clara la razón principal, considera que no merece la pena y se siente obligado a justificarla con otras cosas que sí son valiosas, porque no hace falta tener fe para apreciarlas.

Esa campaña lo que me dice a mí es que los católicos españoles están escasísimos de fe, que se sienten acomplejados frente al mundo y que se ven obligados a dar excusas para justificar su misma existencia. ¿Cómo va a creer el mundo, si ve que los mismos cristianos apenas creen y su fe les resulta embarazosa?

Religión sin fe es mero fariseísmo. Una clase de religión que no ofrece respuestas, sino solo preguntas, es en realidad adoctrinar en el relativismo y en la confusión. Ofrecer ecologismo, otras religiones, pensamiento crítico y derechos humanos es reconocer avergonzados que Cristo no basta y que no creemos en lo que decimos creer.

Saltemos de una vez a la piscina, aunque el agua esté fría. Abandonemos ya esa idea absurda, asumida con conformidad borreguil, de que la clase de religión no debe ser catequesis. Claro que debe ser catequesis. Porque si no es catequesis, no sirve de nada y delenda est. La enseñanza de la religión católica se identifica con enseñar que Cristo es Camino, Verdad y Vida y eso se llama catequesis y es tan importante que da la vida eterna. No privemos a nuestros hijos de lo que verdaderamente importa, aunque al mundo no le guste.

Bruno Moreno

martes, 26 de septiembre de 2023

Padres ¡revisad los libros de religión católica! | Alicia Beatriz Montes Ferrer



Recientemente he podido ver en algún medio digital así como en RRSS que se ha levantado una pequeña voz debido a que en un libro de Religión católica de primaria se ensalza la labor del fundador de la ONG Open Arms. Los que nos hemos detenido alguna vez en analizar a qué se dedica realmente esta organización, sabemos que empuja la entrada de inmigrantes ilegales a los que “sueltan” en los países que los acogen y acaban, en su inmensa mayoría, siendo presas de bandas violentas, de drogas, prostitución y delincuencia…

Sin restar importancia a este capítulo que aparece en los libros de religión católica, y teniendo en cuenta que prácticamente todas las ONGs tienen un trasfondo muy oscuro, he de decir que es una verdadera minuciosidad en comparativa con lo que podemos hallar en todos y cada uno de los libros de esta editorial, en concreto de SM, es decir, de la Fundación Santa María. Una editorial católica que se ha diluido en un mar de ideologías progresistas anticristianas.

Sin embargo, no vaya a pensarse usted que esto es reciente… Por desgracia para todos los que aún tenemos la valentía de seguir confesándonos cristianos católicos y matriculamos a nuestros hijos en esta asignatura, el adoctrinamiento está servido hace unos cuantos años atrás. Ciertamente ahora con más descaro y apoyado por el nuevo currículo de religión católica[1] publicado el curso pasado que es un calco a los postulados de la tan mencionada Agenda 2030. No queda más opción que pensar que la Conferencia Episcopal española ha roto hace tiempo con los valores católicos que debería defender y transmitir.

Rondaba el mes de septiembre del año 2018, empezaba un nuevo curso escolar cuando yo, maestra de religión católica en un centro público de infantil y primaria, recibí los nuevos manuales de mi asignatura de la editorial anteriormente citada, SM. Comencé a echar un vistazo para programar el nuevo curso y mi sorpresa fue cada vez mayor conforme indagaba más y más en los contenidos de sus páginas. Dado que los errores doctrinales, ideologías y autores heréticos iban en aumento, no me quedó otra alternativa que ir apuntando todas y cada una de las actividades de cada tema de cada curso, de modo que, tras ir analizando profundamente todo, obtuve como resultado un informe.

Dicho escrito fue enviado el curso siguiente a todos los delegados de la educación católica de Andalucía para que pusieran al corriente a los docentes de sus diócesis, fue difundido por diversas RRSS del ámbito educativo católico y publicado en algunos medios de comunicación digitales[2]. Participé en un par de programas de canales de YouTube explicando los contenidos de los libros de religión católica de SM, e incluso me llegó un comunicado amenazador de dicha editorial.

Aunque pudiera parecer a priori lo contrario, nada de esto hizo que esos libros fueran retirados o revisados. Al cabo del tiempo quedó en el olvido no sin antes haber podido comprobar que no pocos docentes de esta asignatura aprueban y abrazan muchos de los ideales que se muestran en esos manuales totalmente en contra de la doctrina católica. Recibí muchas felicitaciones por el trabajo que me llevó varios meses llevar a término, pero también saboreé el desprecio que se muestra a todo aquel que no entra por el maldito aro de la agenda 2030. Sin duda, quedó más que demostrado, que esta editorial está al servicio de los Objetivos que nos pretenden imponer para llevarnos a un nuevo orden mundial muy alejado de la libertad y dignidad de las que Dios nos ha otorgado.

Han pasado 5 años desde entonces, he creado mi propio material y este curso que tocaba renovar los libros no los he pedido para mi centro educativo. Me consta que
SM no es la única editorial que está introduciendo los temas del género, la multiculturalidad, el ecumenismo, el miedo al cambio climático, la inmigración y el ecologismo como la nueva religión sustituta del cristianismo… y como guinda del pastel, en SM tenemos la Teología de la liberación marxista en la que Jesús se nos muestra como el salvador de las injusticias de este mundo como podrían ser las discriminaciones que tan de moda están por motivos del género o por ser mujer, así como se muestra la imagen de una Iglesia semejante más a una ONG que a ser sacramento de nuestra salvación.
Yo poco puedo hacer por paralizar esta locura desde mi pequeño rincón en un colegio lleno de niños que saltan, ríen y juegan, ignorantes del adoctrinamiento al que están siendo sometidos. Paco puedo hacer si los padres siguen mirando a otro lado, si no se responsabilizan de lo que sus hijos están recibiendo entre esas paredes en las que dejan a sus hijos bastantes horas en manos de unos docentes en los que confían, pero que quizás les puedan sorprender dados sus pensamientos progresistas que profesan abiertamente.

Padres, revisad los libros de religión católica impregnada de la Agenda totalitaria, defended nuestra religión, el último baluarte que puede salvar a su hijo de las garras enemigas que merodean constantemente amenazando con herir de muerte su alma inocente.


El informe se puede encontrar en este enlace[3].[4]


Alicia Beatriz Montes Ferrer | Casada, madre de 6 hijos, máster en Ciencias de la Familia, maestra de religión católica y socia voluntaria de las asociaciones Libertas y ECA y colaboradora de la asociación Enraizados.