Páginas

jueves, 1 de enero de 2026

Propósito para el nuevo año: ¿Echar a Sánchez o echar a Sánchez y a Feijóo?



Si Sánchez se mantiene es, entre otras cosas, porque Feijóo, le blanquea con la coalición PP-PSOE.

Echar a Sánchez o echar a Sánchez y a Feijóo se ha convertido en una pregunta política central que muchos analistas se hacen ante el nuevo año. Muchos españoles dudan si basta con cambiar al presidente o si el problema es estructural.

Sánchez: un poder sin legitimidad moral ni política

Pedro Sánchez no gobierna España. Sánchez se aferra al poder. Lo hace sin votos suficientes y sin mayoría social. Mantiene la Presidencia gracias a un pacto de investidura que humilla al Estado.

Sánchez gobierna para sus socios. Atiende a separatistas, comunistas, proetarras y prófugos de la Justicia. Usa la Presidencia como escudo personal. Bloquea controles. Ataca a jueces, prensa crítica y oposición real.

España vive una anomalía histórica. Es el único gran país europeo con comunistas en el Gobierno. También es el único donde el presidente debe el cargo a un condenado por terrorismo, a un sentenciado por sedición y prófugo.

La inmigración masiva ilegal agrava el problema. Aumenta la delincuencia. Genera marginalidad. Agota recursos públicos. Rompe la convivencia en barrios humildes. Sánchez fomenta este modelo por ideología y por cálculo electoral.

Pero además, Sánchez encabeza un autogolpe institucional. Desde un poder ilegítimo, intenta someter a los demás poderes del Estado. Vacía el Parlamento. Coloniza instituciones. Debilita la separación de poderes.

Por todo ello, echar a Sánchez parece un objetivo lógico. Muchos españoles lo desean y esperan. Muchos brindarían cuando se marche.

Pero la pregunta sigue abierta: ¿y después qué?

Feijóo y la gran mentira de la alternancia

Aquí aparece el gran engaño. El posible relevo se llama Alberto Núñez Feijóo. Y aquí surge la sospecha que inquieta a millones de españoles: Feijóo no rompe con el sanchismo. Feijóo lo blanquea.

Si Sánchez se mantiene, también es porque Feijóo lo permite. La coalición PP-PSOE funciona a nivel nacional y europeo. Ambos partidos pactan la mayoría de leyes clave. Ambos comparten agenda globalista.

Feijóo forma parte del mismo sistema. Representa los mismos intereses: Apoya la Agenda 2030. No combate la ideología de género ni defiende la vida ni protege la familia natural. No revierte la cultura de la muerte.

El historial del PP resulta claro. Cuando gobierna, consolida las leyes del PSOE. Nunca las deroga. Ocurrió con el aborto y la memoria histórica. Ocurrió con la ideología de género y la ingeniería social.

En las comunidades autónomas donde gobierna el PP, estas políticas no desaparecen. En muchos casos aumentan. El español sigue retrocediendo. La inmigración masiva continúa. El globalismo avanza.

Votar a Feijóo no supone ningún cambio. Votar a Feijóo equivale a votar a Sánchez con otro tono. Son dos caras de la misma moneda. Ambos sostienen la coalición PP-PSOE que bloquea cualquier alternativa real.

Por eso, echar a Sánchez sin más no arregla el problema. Solo cambia el gestor del mismo modelo.

El verdadero propósito político para España

El debate no es sentimental. Es estratégico. España no necesita un simple relevo. España necesita una ruptura. Necesita recuperar soberanía. Necesita defender la vida, la familia y la libertad.

Echar a Sánchez puede aliviar la presión. Puede dar oxígeno. Pero no cambia el rumbo. El globalismo seguiría intacto. La Agenda 2030 seguiría vigente. La ideología de género seguiría imponiéndose.

Echar a Sánchez y a Feijóo abre otra vía. Permite cuestionar el consenso bipartidista. Rompe la coalición PP-PSOE. Devuelve la voz a quienes no aceptan este modelo decadente.

Este no es un debate personal. Es un debate nacional. España no se arregla con parches. España necesita una alternativa que no tema enfrentarse al sistema.

El nuevo año exige claridad. Cada español debe decidir si quiere un maquillaje o un cambio real. El propósito político no puede ser tibio.
Elegir entre el parche o la solución

Echar a Sánchez o echar a Sánchez y a Feijóo resume el dilema político actual. Si el objetivo es un parche, basta con sacar a Sánchez. Si el objetivo es arreglar España, hay que ir más lejos, hay que echar a ambos.

El futuro no pasa por el bipartidismo. El futuro pasa por romper con el globalismo-

El nuevo año exige valentía. No más engaños. No más alternancias falsas. España merece algo mejor.